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    sábado, noviembre 10, 2012

    Blue Rodeo - Loco Club - 8/11/2012

    Blue Rodeo - Loco Club - Festival Urbano VLC 2012 - 8/11/2012
    Una de las apuestas más fuertes del Festival Urbano VLC 2012, entre su variado número de propuestas, era el concierto de la banda canadiense Blue Rodeo. Apuesta ganadora porque la sala se llenó hasta los topes de un público con esa expectante inquietud de los que saben que van a participar en un concierto histórico, que van a compartir momentos únicos.Los de Toronto, vuelven alLoco Club dos años después de su celebrado concierto en la misma sala en el que presentaron el que hasta ahora es su último álbum con nuevas composiciones, “The things we left behind”. En esta ocasión, la excusa es el 25 aniversario de la aparición de su álbum de debut, “Outskirts” y la edición de “Blue Rodeo: 1987-1993”, un pack con sus cinco primeros álbumes y tres más con temas inéditos y versiones alternativas. La banda sigue girando en torno a sus tres miembros iniciales: Jim Cuddy Greg Keelor (guitarras, harmónica y voz) y Bazil Donovan (bajo). Completaron a éstos su escogido grupo de colaboradores: Colin Creeps (guitarra) ex miembro de Kathleen Edwards y Wayne Petti ,Glenn Milchem (batería), y Bob Egan (pedal steel) ex miembro de Wilco o Los Lobos, yMichael Boguski (teclados).

    Que Canadá está situado al norte de los Estados Unidos no es ninguna novedad, así es desde hace un par de siglos. Su situación en el extremo septentrional del continente americano, sus orígenes, fruto de la emigración europea tanto anglosajona como francófona y su profunda relación económica y cultural con su vecino del sur, hace de los canadienses una curiosa mezcla de elementos del viejo y el nuevo continente. Si este estatus de puente entre la vieja Europa y Norteamérica se verifica en todos los aspectos de la vida del país, la música popular, no podía ser ajena a esta dicotomía cultural.
    Desde hace décadas, han surgido del país de la bandera de la hoja de arce, músicos que se decantaban por un estilo más europeo y otros que ponen su vista en las tierras al sur de los Grandes Lagos. En la tradición europea podríamos situar a solistas como Leonard Cohen oJoni Mitchell y grupos como The Hidden Cameras Arcade Fire, nuevo buque insignea del indie canadiense. En la tradición musical que mira hacia las tierras de más allá de la frontera nos encontraríamos a veteranos como Neil Young, Crazy Horse, Rush, Steppenwolf o más recientemente Broken Social Scene Cowboy Junkies. También a la banda que nos ocupa.

    Representantes del sonido Americana, ese género que toma prestados  elementos del folk,rockcountry bluesbluegrass hillbilly y country alternativoBlue Rodeo llevan cerca de tres décadas practicando esa fusión del folk y rock a lo largo de su dilatada y exitosa carrera evitando caer en el estereotipo del Adult Oriented Rock. Su constancia ha sido reconocida en su país de origen donde son considerados como un valioso “patrimonio nacional”. Constancia de ello son los premios recibidos: siete premios JUNO a lo largo de su carrera (el equivalente canadiense a los Grammy americanos o a los Mercury británicos), y su inclusión en abril de este año en el Canadian Music Hall of Fame (honor compartido sólo con otros dos músicos Leonard Cohen y Neil Young ) dan fe de su estimación en su tierra natal.
    La banda gravita sobre las figuras de sus dos guitarras, cantantes y compositores principales:Jim Cuddy Greg Keelor. Amigos desde el instituto, cuando estudiaban en la universidad, a finales de los setenta, formaron Hi Fi’s banda embrionaria de Blue Rodeo. Al finalizar sus estudios se trasladaron en 1980 a Nueva York, donde permanecieron cuatro años y conocieron a Cleave Anderson. Tras retornar a Toronto en 1984, el trío, junto a Bazil Donovan formaron la banda. Tras rodarse en directo, en 1987 publicaron su primer álbum,“Outskirts” que obtuvo el reconocimiento del público y prensa especializada. Desde entonces, la banda de Toronto ha publicado quince referencias discográficas, que incluyen dos grabaciones en directo y un recopilatorio de grandes éxitos. Su primer éxito fue “Lost together” (1992), canción incluida en el álbum de igual título y que se convirtió en uno de sus temas emblemáticos. Su mayor éxito comercial fue el larga duración, “Five days in july” (1993), trabajo grabado durante la explosión grunge y que es uno de los más lentos de la banda, vendió medio millón de ejemplares. “The things we left behind” (Warner Music, 2009), el doble álbum que salió en noviembre de hace tres años es una obra de carácter conceptual, que se desenvuelve entre temas plácidos, como el que da inicio al disco, “All the things that are left behind” , el hipnotismo de “One more night” con su irresistible órgano , la variada amplitud de “Mission Miles” (nueve minutos de duración) o el ritmo rithm & blues de “Sheba. Según los propios Cuddy y Keelor, compositores de todos los temas, su voluntad era registrar un conjunto de canciones a la antigua usanza, es decir, como en los tiempos del vinilo. De hecho para ese soporte se concibió y se presentó el doble álbum, aunque la discográfica no haya desdeñado su edición en compacto.

    Tras sus actuaciones de Madrid y Sevilla, los canadienses se presentaban en el Loco Clubcon expectativas de superar con creces su concierto de octubre de 2010 en esta sala. El ambiente antes del concierto era propicio a ello y se notaba que la banda de country rock contaba con la expectación y el entusiasmo del público. Noche de camisas a cuadros, camperas, melenas canosas y algún sombrero Stetson que delataban a viejos seguidores de la banda, se mezclaban con indies gafapastiles con camisetas de The XX y barba de una semana que una vez comenzado el concierto, mostraron el mismo entusiasmo que los primeros cantando los estribillos de la mayoría de sus temas. Si algo tienen el combo deCuddy & Keelor es su capacidad para poner de acuerdo a todo tipo de público sobre su excelencia a base de buenas canciones y un dominio magistral de los instrumentos. Mientras la gente deambulaba entre cervezas y bourbon, dos pipas se encargaban de dar los últimos toques a la sonorización y otros dos se encargaban de afinar las ocho guitarras!!! y una mandolina que se juntaron en el escenario. Este es el tercer factor del éxito de la banda: el excelente sonido que consiguen en sus directos, trasladando con ellos una cantidad de equipo impresionante y cuidando la sonorización al milímetro. Sólo así se consigue que siete músicos sobre un escenario puedan pasar de momentos de gran intensidad interpretativa sin caer en la cacofonía, a otros en los que la voz se vuelve susurro y apenas suena un rasgueo de acústica en la sala.

    En escena el protagonismo es para Cuddy. Instalado en el centro del escenario desgrana con su impresionante voz el repertorio de la banda, en este caso un repaso de sus grandes éxitos, especialmente los de los primeros lps. A la derecha y en segundo plano, con su acústica e interpretando las canciones con los ojos cerrados las más de las veces en una especie de trance inspirado, Greg Keelor. A la izquierda, junto a Cuddy y entablando con él duelos de guitarras que hicieron gritar de júbilo a sus seguidores, el increíble Colin Creeps, un animal escénico y un virtuoso de la guitarra. En segunda línea se apostaron Bob Egan, sentado tras su pedal steel que ponía esa rúbrica de aires country sobre la mayoría de los temas. A su lado el veterano bajista Bazil Donovan, casi oculto en el fondo pero que tuvo su momento de protagonismo cuando protagonizó un solo de bajo con el último tema de la noche que no podía ser otro en una noche de grandes éxitos que “Lost together”. Los miembros más jóvenes de la banda no desmerecen en técnica a los fundadores. Glenn Milchem es un monstuo de la batería que consigue transmitir su entusiasmo a la audiencia; y el apocadoMichael Bogusky, que puso fondos de piano y órgano a la mayoría de las composiciones deslumbró con un largo sólo apenas empezado el concierto (cinco minutos de intensidad apocalíptica) .

    Sonaron los primeros acordes de “Rose colored glasses” y una sonrisa se iluminó en la cara de Jim al comprobar por la respuesta del público, que el set de esa noche iba a superar al anterior. Cuando casi todo el recinto coreó el estribillo, ese irresitible “and it´s day after day…” el Loco Club ya era una plaza ganada. Siguió con la hermosa “ Til I’m my self again”, personalmente la canción que más agradecí del setlist. La voz profunda de Jim se alza sobre el impresionante fondo musical que componen las guitarras de Keelor y Creeps . Con What I doing here?”, tema de su tercer álbum Casino” (1993) sonó por primera vez la harmónica de Keelor como entrada a una de sus canciones más queridas por el público que coreaba el estribillo teniendo muy claro lo que allí hacían. Y llegó uno de los grandes momentos de la noche, en una noche que tuvo muchos. La interpretación en directo de la sosegada 5 Days in May”, perteneciente a su disco que más éxito comercial tuvo, fue un derroche de intensidad rock. El tema de cadencias más country de los interpretados hasta el momento evolucionó en directo transformándose en un torbellino de guitarras y piano. A lo largo de los más de siete minutos de su duración original, la banda puso a toda la sala en vilo, pendiente de la evolución de la canción que pasó del aire sosegado y tranquilo de los primeros compases al impresionante sólo de piano de cinco minutos que se marcó Michael Boguski y final de guitarras hirientes de Jim Colin. Su final, descolgándose los instrumentos poco a poco del tema para finalizar con unas simples notas de piano antes de que el silencio del fin de la canción inunde la sala, dejó al público literalmente impresionado: eso era lo que íbamos a ver y eso era lo que estábamos viendo.


    Arizona Dust”, fue junto con One more night” , los únicos temas que interpretaron pertenecientes a su último trabajo, The things we left behind”. Entra de lleno en el generoAmericana total, con ese característico fondo de organo y melodías de pèdal esteel y coros angelicales sintetiza la épica del nuevo continente. Actuaciones así necesitan un momento de respiro para público y banda. Dark Angel” fue ese remanso en medio de la vorágine, hermosa canción que rebajó la temperatura de la sala. Siguió a ésta, Cynthia” otro tema de aires country de su disco “5 Days in July” que interpretaron a duo Jim y Greg.
    Pasado el ecuador del concierto acometieron It could happen to you” que volvió a hacer moverse a los seguidores para volver a bajar el tono con After the rain”  de su disco Casino”,balada de corte clásico en la tradición norteamericana.

     Is it you” , precedió a una irresistibleOne more night” con ese órgano que marca el ritmo sincopado del tema y lo convierte en uno de los mejores de su último doble lp. “Hasn't hit me yet”, con interpretación vocal a duo, uno de los temas más próximos al pop de Blue Rodeo y “Head over heel” con la harmónica de Cuddy sobrevolando sobre las notas del resto fueron preparando el final del concierto. No se hicieron de esperar para acometer el bis de rigor, que finalizaron con su canción más famosa. Con vocación de himno para los seguidores de Blue Rodeo, “Lost Together” fue uno de los momentos más hermosos de la noche, con los asistentes coreando junto a una banda satisfecha , la que se sabía era la última canción de un concierto que iba a hacer historia. Durante  aproximadamente dos horas, el Loco Club se situó en algún cálido lugar más próximo a la Route 66 que a la Gran Vía. Esperamos su regreso.

    PRÓXIMOS CONCIERTOS BLUE RODEO:
                                                                        







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