• Breves

    domingo, diciembre 09, 2012

    Luna y panorama de los insectos-Circo Gran Fele. Valencia-07/12/12

    Luna y panorama de los insectos-Circo Gran Fele.Valencia-07/12/12 

    Si los sueños, sueños son y en ocasiones se cumplen, para Luna y panorama de los insectos el directo organizado en el Circo Gran Fele se convirtió en otro de esos grandes proyectos en los que se suelen involucrar, tras largos días de ensayo y experimentos sensoriales llego su noche, la noche en que pudieron mostrar sus canciones en un escenario diferente a lo habitual, la carpa de un circo. 

    Abriendo lonas de colores nos adentramos en la casa circense del Gran Fele, y allí dentro en un círculo mágico, en su centro, se encontraba la armadura lunática descargada sobre alfombras, el piano y el acordeón de Javi Vega, los instrumentos de percusión de Odisseu Fill de Laertes, el bajo, xilófono y melódica de Clara Carbonell y la guitarra de Carlos, por último el chelo de uno de los insectos invitados, Exequiel González (Gilbertástico). Flores rodeando el panorama, la leve luz y el fondo escénico, de golpe caímos en un mundo onírico donde nada ni nadie importaban, y tras una dulce espera salieron al escenario Luna y panorama de los insectos. 

    Comenzaron una de las noches más mágicas de la temporada con una intro, como colaboración especial acompaño a la banda Antonio José Iglesias (Dwomo). Una aparición corta pero brillante y es que estamos ante uno de los mejores bateristas de nuestra ciudad, baquetas como una extensión de sus brazos y pies marcan ritmos insuflados de sentimiento, ya pudimos comprobar su arte en la presentación del segundo disco de Gilbertástico, la pasada noche volvimos a comprender sus reconocimientos.


    Toda la tristeza fue el primer corte, es un corte idóneo para dar ese primer golpe de causa-efecto, la causa una composición donde una línea in crescendo nos tira a la cara una intensidad visceral interpretada por la voz de Carlos y la alucinación psicotrópica que provoca su instrumentación, vamos, y ese grito final que nos causaba uno de los efectos propios de su universo sonoro, la locura emocional. 


    Después de la tormenta nos invadió una calma con No volver, una delicia sonora que nos elevó a una categoría máxima gracias a la gravedad y dulzura vocal que combinan Carlos y Clara. Pequeño vals vienés es mi pequeña joya dentro de su gran colección de canciones, poema tomado de García Lorca al igual que el nombre de la banda, sonó de forma sublime y es que Luna y panorama de los insectos son maestros en adaptar grandes textos poéticos a la música, sus directos vienen cargados de un efecto teatral que les convierten en una de las bandas más interesantes a nivel escénico del panorama valenciano. 


    Como grandes instrumentalistas que son dejaron hueco para su Canción de acantilado, la percusión de Odisseu creo una atmósfera natural que dio paso al piano, guitarra y bajo, y a la preciosa voz de Clara, en este corte brillo el sonido de su bajo Sonó también su versión Exit Music For a Film de Radiohead, que les hizo ganas el premio a la mejor versión del Troglogló, curiosa y atípica pero muy conseguida en cuanto a la libertad imaginativa, y es que son especiales, personalidades fuertes y sensibles a la vez que proyectan en sus seguidores una luz fuerte y mágica.


    Continuaron con temas como Lobo-poema-perro y Caja de música entre otros para dar fin a nuestro encuentro mágico con la banda con Manos de mujer rota, si antes destacábamos su maestría para la adaptación no podemos olvidar hacer mención del contenido poético de sus letras, grandes textos que canalizan sentimientos y que merecen un análisis profundo. 


    La actuación se enriqueció como siempre de esos insectos convertidos en grandes músicos, Javi Vega con su piano y acordeón, el ritmo en la batería y percusión de Odisseu nos dejo embelesados, y tanto este como Clara fueron mutando en los instrumentos, cuencos, círculos, platillos, xilofón, una especie de fetiches musicales que fueron responsables de todos esos detalles sonoros de la noche. Ademas hubieron varios temas en los que Exequiel nos deleito una vez más de ese virtuosismo en la ejecución de su chelo,una gran contribución. Por último la guitarra española y su voz, el alma grande de la banda, el que habla con los ojos, su mirada, su voz, su interior rebosan una gran humanidad.


    No quisieron olvidar a los amigos que les acompañaron en la noche, especialmente aquellos que habían contribuido a conseguir que otro de sus grandes proyectos se hiciera realidad dentro del ciclo Pànic Escènic en el Carme Teatre, dedicatorias para ellos y para todos los que nos acercamos a darles calor la pasada noche del viernes. 

    Una noche muy especial, os dejamos con el vídeo Canción de acantilado para que puedan saborear o recordar un pequeño trozo de la noche.


     






    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Comparte tu opinión!

    Esperamos tu comentario

    Agenda

    Reviews

    Breves