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    sábado, marzo 30, 2013

    Dúo Caifás - “Jesucristo Superstar”. Deluxe Pop Club. Valencia, 29 – 3 – 2013


    Dúo Caifás - “Jesucristo Superstar”. Deluxe Pop Club. Valencia, 29 – 3 – 2013


    Gilberto Aubán, más conocido como Gilbertástico, se puso la camiseta de la demoníaca Posesión infernal, y entrecruzó los brazos para formar una cruz, más parecida, realmente, a las que se utilizan para matar vampiros que a las católicas. A su lado, Antonio José Iglesias, miembro de Dwomo, con una batería sospechosamente infantil y una especie de kipá en la cabeza, con su barba ya habitualmente sanedrina. La persona que me acompañaba ayer habló del autodenominado Dúo Caifás como una combinación mística, y ésa, desde luego, era la consideración más apropiada que se pudo encontrar (ale, me ahorro parte del trabajo de buscar definiciones: ¡gracias!), porque de lo que se trataba anoche era de homenajear/ rememorar Jesucristo Superstar, el famoso musical de Andrew Lloyd Weber y Tim Rice, algo que los mismos “personajes” ya habían acometido el año anterior durante las mismas fechas de la Semana Santa.


    Era una noche en el Deluxe Pop Club tremendamente indicada para la broma, la carcajada, la mofa y la gamberrada, para que el padre de uno de los artistas pidiera un cubata, para que Antonio José Iglesias interpretara los personajes rocambolescos de Jesucristo Superstar de una forma muy particular (¡menudos Herodes y Pilatos que se cascó!), con gestos, poses y tonos de voz que ni los intérpretes de comedia más veteranos (“si queréis saber realmente cómo va la historia, os podéis leer la Biblia”), para mentar las posibilidades de Teddy Bautista (que hizo de Judas en una adaptación teatral anterior) de pegarle un golpetazo económico a los implicados en la actuación, sólo salvados “por intervención divina”, para comentar las páginas amarillistas de los Papiros del Corazón, para publicar en el cartel afirmando que la entrada al concierto costaba tres denarios de plata,... Un sinfin de ocurrencias, a cual más malvada, naïf, inconveniente, salvaje y (des)acertada. La vida de Brian es un título que sonó entre las intervenciones del público (encantado, apasionado, divertido con lo que había montado en el escenario). Exacto, era algo así.


    Pero no se crean que, ante el humor del show, la música era una tontería dispuesta para que la disfruten cuatro borrachos, cinco amigos y dos que pasaban por allí sólo para pasárselo bien. En este caso se podría decir que el humor es un asunto muy serio. La ejecución musical fue maravillosa, portentosa, de creatividad inacabable por parte de dos genios que hacen, valga la redundancia, genialidades, y, encima, se lo pasan bien haciéndolo, disfrutan de la complicidad entregada y arrebatada del público, que, al final, verdaderamente se marcharon en paz, la paz de espíritu que da la buena música y un rato estupendo en la mejor compañía.


    Esta tarde y mañana por la tarde hay dos nuevas oportunidades para disfrutar de este espectáculo (porque no hay otra palabra mejor para definirlo): hoy a las 8 de la tarde (faltan minutos, ¡a correr!) en el Swann Club, y mañana, a la misma hora, en el Café Museu. ¿La próxima Semana Santa habrá más Dúo Caifás? Roguemos al Señor...


    Más info:




    Dúo Caifás - "Realmente extraño" + "Todo estará en paz"


    Dúo Caifás - "Templo"





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