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    sábado, abril 12, 2014

    Modelo de Respuesta Polar – Sala Russafa. Valencia 11-04-11

    Modelo de Respuesta Polar – Sala Russafa. Valencia 11-04-11 

    “En Madrid llenaron; ya veremos aquí”, se apresuraba a apuntar en el hall de la sala Russafa de Valencia uno de los asistentes a la lección de catarsis colectiva que ofreció Modelo de Respuesta Polar. Ese mismo pensamiento es el que nos rondaba la cabeza, el de que en realidad Valencia no termina de acoger algunas de las propuestas más interesantes de la escena local y que será fuera donde llenen, donde recojan los jirones de piel que estos músicos se dejaron por el camino desde que comenzaron. Sin embargo, y como si de una premonición se tratara, ese verso de “… a mí Madrid ya no me interesa…” se tornó casi un dogma al comprobar el respeto que se les profesa desde este lado del Túria en una sala que se llenaba para la presentación en la ciudad de “El cariño” (Limbo Starr, 2014), el último trabajo editado por la formación. 

    Un respeto mayúsculo que no solo emanaba desde los asientos de la sala Russafa, sino que, en sinergia con lo que sucedía sobre las tablas, consiguió generar una atmósfera hipnótica por la que volaban los mantras (“…no quiero que aparezca de nuevo algo mejor…”) y que planeaban con esa honestidad escénica que siempre ha caracterizado a la banda. Borja Mompó (voz, guirra), Jorge Mollá (bajo), Pau Paredes (percusión), Francisco Mollá (guitarra) y el refuerzo de Cristóbal Colom (teclado) conseguían que su Modelo de Respuesta Polar fuera el único modelo posible en esta noche. 

    Oscuros, escenográfica (con la incomodidad de forzar la vista en la oscuridad) y musicalmente, la emprendían con una ejecución limpia y directa, unas guitarras casi impecables, lo concreto de la batería de Paredes y el acierto de incluir el teclado de Colom en esta presentación. La banda fue desentumeciendo poco a poco las ventanas que acabarían abiertas de par en par a ese personal y ocre paisaje de “El Cariño”, ese preciosista trabajo producido por Suso Sáiz y que sobrepasa con diferencia, a aquel “Así que pasen cinco años”. Unos músicos que también iban adentrándose en su propio universo a medida que iban desgranándose sus heridas. “Toda la vida” abría la caja de pandora disfrazada de setlist, y sin vuelta atrás, durante poco más de 1 hora, repasaron temas como “Tan blanco”, “El cariño” o “El tiemblo”, dejando paso también cortes anteriores como ese “Estados de un salto” de su anterior trabajo. 

    Hablábamos antes de esa “catarsis” colectiva a la que nos sometimos (debemos reconocer que sabiendo en gran medida a lo que nos expondríamos); emociones compartidas que rebotaron en cada una de las letras y que daban sentido a aquella sentencia de Aristóteles que recordamos al salir de la sala: “La mímesis es la praxis de la catarsis”. Y a ese mimetismo denso es como llegamos a través de esa catarsis inevitable. En un slow-motion vocal, Borja Mompó se entregó a la catarsis que composiciones como “El Tiemblo” manejan a su antojo. Como de costumbre, con los ojos cerrados y reverberando en su propio interior un concierto que parecía que se les fuera de las manos, que no fuera con ellos. Pero sí iba con ellos, tanto como que eso mismo es lo que Modelo de Respuesta Polar es, emoción controlada de estallido sangriento e hipnótico costumbrismo. 

    Parco en palabras, Mompó tuvo solo unas escuetas palabras para agradecer a los presentes el compartir ese concierto, pero en especial el agradecimiento a uno de los personajes que más ha confiado en la banda desde que comenzaran, el compañero Quique Medina. Esta vez el frontman se quedó solo en el escenario y tras emocionarse al agradecer esa incondicionalidad, se marcó un “Artificio” en el que ese “...no quiero que se acabe...” resonaba como el leit motiv a seguir. 

    Un directo que ahondaba en la introspección y en la sencillez de esa emoción pero al que quizás le faltaba más densidad; quizás los nervios (evidentes) por estrenar en su ciudad, o que “El cariño” debe crecer un poquito más sobre el escenario. Los esperábamos más “standstillianos” en el fondo, lo que abre la puerta a que sigan ahondando en esa experimentación a la que se están acercando muy lentamente. 

    En unas horas estarán repitiendo “El cariño” el mismo que titula el disco pero también el que posan en cada uno de los temas con la que emprenden este ascenso del dolor y las despedidas. Profundidad destilada con paciencia y con un exquisito gusto por emocionar sin estridencias y de atrapar a los que se enfrentan a estas bofetadas de lirismo contenido. Alarido de intensidad y un horizonte que acaba de postrarse a los pies de Mompó y los suyos. Reverencia y tirita en el alma como la que os dejamos aquí, esos “Los mejores años” que se convirtieron en la mejor noche. 

      
    Modelo de Respuesta Polar: “Los mejores años” (Sala Russafa. Valencia 11-04-14) 

     Modelo de Respuesta Polar: Pau Paredes (batería)

      Modelo de Respuesta Polar:Francisco Mollá (guitarra)

      Modelo de Respuesta Polar: Jorge Mollá (bajo)

      Modelo de Respuesta Polar: Borja Mompó (voz, guitarra)

      Modelo de Respuesta Polar en la Sala Russafa de Valencia

      Modelo de Respuesta Polar: Cristóbal Colom (teclados, guitarra)

    Próximos conciertos Modelo de Respuesta Polar: 
    12 Abril – Barcelona (Sala Sidecar) 
    24 Abril – Zaragoza (La Lata de Bombillas) 
    25 Abril – Huesca (El Veintiuno) 

    Conciertos Sala Russafa: 
    12 Abril – Tórtel; “La Gran Prueba” (20.30h) 
    13 Abril – Gilbertástico: “El que corre con los búfalos” (19.30h) 

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