• Breves

    lunes, septiembre 22, 2014

    "Fly Me To The Roof", de La Cambra a la Luna de Valencia

    Tranquilo Música y La Rambleta continúan con la firme intención de agitar el panorama musical de la ciudad de Valencia, ofreciendo propuestas que huyen de la comercialidad más inmediata y del consumo fácil. Aquí y ahora lo que cuenta es la calidad, esos bocados de gourmet musical y una oferta amplia que abarca todos los géneros.

    Oportunidades para conocer planteamientos que se alejan de nuestra línea de confort musical, para ahondar en el directo de artistas no habituales por estas tierras. Siguiendo con esa línea de trabajo, la promotora valenciana pone en marcha el ciclo Fly Me To The Roof, vehículo musical para viajar hasta la luna a través de las paredes de La Cambra, el sexto piso de La Rambleta. Un espacio que optimiza sus posibilidades y que acogerá conciertos de mediano y pequeño aforo y música electrónica, compatibles con la actividad habitual. 

    A razón de una fecha por mes, Fly Me To The Roof ofrecerá cuatro noches de aquí hasta diciembre con protagonistas de variados estilos, en una programación que contiene nombres nacionales e internacionales pero que no ha querido olvidarse de la música hecha en nuestra ciudad. 


    El viernes 26 de septiembre es la cita con León Benavente, que vuelven a Valencia después de haber presentado su disco homónimo en diciembre del año pasado, unos meses antes de dar el salto cuantitativo que ha supuesto su presencia en varios de los festivales de este verano (incluida su participación en uno de los escenarios principales del Primavera Sound). Un salto que no ha sorprendido a los que recibimos su primer trabajo como una descarga poco habitual en el panorama actual. 

    Para los nacidos, como ellos, en los 70 o principios de los 80 es un retorno a sonidos que ya creíamos perdidos en una década tan pasada como gloriosa. Canciones llenas de imágenes, de carretera y polvo en el camino, de rebeldía contra el sistema y de inconformismo político. De heridas que escuecen y de las que no puedes dejar de hablar, de guitarras contundentes y teclados afilados comandados por la pétrea voz de Abraham Boba. Junto a Luis Rodríguez (ambos forman parte de la banda que acompaña a Nacho Vegas), Edu Baos (Tachenko) y César Verdú (Schwarz), volverán a demostrar que esta super banda patria posee uno de los directos con más pegada y que más reflejan el sentir y el malestar de toda una generación.

    Les acompañarán los valencianos Mare, o lo que es lo mismo, Íñigo y Antoni, dúo de pop folk que a través de unas composiciones en las que brilla la sencillez y el hecho cotidiano transmiten claramente su mensaje: “Música, terrassa, mar i una mica de Mare”.

    La noche del 7 de octubre la electrónica y el kraut rock tomarán La Cambra de la mano de Holy Fuck y Jupiter Lion. Los valencianos acaban de estrenar su último trabajo, “Brighter”, y acompañarán a Holy Fuck en tres de sus fechas en nuestro país; además de Valencia, compartirán cartel en Murcia (8 de octubre, 12 & Medio) y en Málaga (9 de octubre, Velvet Club).

    Formados en 2011, José Guerrero, Gonzo In Vegas y Sais utilizan el legado de la música experimental alemana para sumergirnos en ritmos extremadamente hipnóticos, en una pulsión constante que conduce a espirales eternas de sonido.


    Los canadienses Holy Fuck han preparado un “tour ibérico” en el que darán rienda suelta a su particular visión de la música electrónica. Medios musicales tan prestigiosos como NME o Pitchfork (que dice de ellos que se formaron con la intención de crear un equivalente a la música electrónica moderna sin utilizar las técnicas propias de la misma) alaban su trabajo, y su presencia en algunos de los festivales más prestigiosos a nivel mundial (Glastonbury, Lollapalooza, SXSW...) no hace más que reafirmarlo.

    Cuatro años han pasado desde la publicación de “Latin”, y aunque la espera hasta su próximo trabajo esté siendo larga (los de Toronto están dando los últimos retoques al inminente disco), será una excelente ocasión para comprobar in situ su estado de forma y su propia definición del género. Cerrará la noche Vladimir Dynamo, dj residente de los desaparecidos Le Club y Excuse? Me.

    El 13 de noviembre (aún sin artista invitado confirmado) nos visitan Hannah Willians & The Tastemakers, con lo que el soul se convierte en el tercer género en sumar eclecticismo al cartel.

    Hannah Williams empieza a deshacerse de la etiqueta de promesa con un único largo editado, “A Hill Of Feathers”, en el que la acompañan a través de 10 pildorazos de soul y funk electrizante sus 6 Tastemakers.

    Está claro que desde que nos dejó Amy Winehouse el podio está libre, y Hannah bien podría ser esa “James Brown femenina” que tanta falta nos hace.

    Hija de un reverendo que le inculcó la pasión por la música (en estas cosas hay que dar siempre las gracias a la iglesia), esta londinense de voz de amplios registros recibe elogios por parte de la prensa europea especializada, y de veteranos compañeros de profesión como Charles Bradley o Sharon Jones, que describe su sonido como “bendito”. La juventud de una banda como firme garantía de un futuro brillante que ya ha compartido escenario con los citados Bradley & Jones y que ha tocado en los clubes más importantes de Europa, y que está trabajando en un segundo album que no puede suponer más que la confirmación: ha llegado una nueva dama del soul.

    La cuarta y última joya del cartel (será el 14 de diciembre) es otro canadiense, Owen Pallett. Compositor, vocalista y violinista que pertenece a esa estirpe de músicos, como Sufjan Stevens, que conducen su camino por fuera de los límites de lo comunmente establecido, con propuestas difícilmente etiquetables (aunque ni falta que hace) y que proporcionan al oído abierto a nuevas experiencias una sensación siempre diferente en la escucha.



    A este tipo de músicos se les suele llamar genios y les acompaña siempre cierta extravagancia en lo musical y en lo extra musical, y puede que Pallet pueda definirse como tal. Está claro que tener un nombre artístico asociado a un videojuego (anteriormente era conocido como Final Fantasy) o escribir canciones inspiradas en Dungeons & Dragons puede atorgarle esa aureola, pero un artista que colabora con Arcade Fire (y es responsable junto a sus paisanos del delicioso score de “Her”) y que factura el firme candidato a disco del año que es “In Conflict” no puede dejar de tenerse en cuenta como sinónimo del virtuosismo.

    Una ocasión perfecta para dejarnos llevar, en cada una de las cuatro citas, por nombres tan selectos y de tan variados estilos, no sabemos si hasta la luna o hacia lugares más terrenales. Que como decía Sinatra, “fill my heart with songs, and let me sing for ever more”. Y todo esto en nuestra ciudad, donde “nunca pasa nada”.

    (Entradas en Ticketea  y Onetwotix, que incluyen un abono para los cuatro conciertos del ciclo)











      



      



      



    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Comparte tu opinión!

    Esperamos tu comentario

    Agenda

    Reviews

    Breves