• Breves

    jueves, noviembre 13, 2014

    Entrevista a Supermosca: "Cualquier momento es siempre bueno para arriesgar"

    Más épicos, más serios. Más Supermosca que nunca. Entrevistamos a los valencianos tras la publicación de "Supermosca", su tercer trabajo de estudio.

    De estreno y ahondando en la autodeterminación que su trayectoria ha dejado en el devenir de esto 5 músicos. David Lozano (guitarra, voz), Toni Fernández (batería), Manolo Millán (guitarra), Pere Martínez (bajo) y Josep Zapater (guitarra, teclado) acaban de editar “Supermosca”, un tercer trabajo que ya os presentábamos en estas líneas (podéis leer aquí la review) y que ahora compartimos con Manolo Millán, que deja por unos minutos sus 6 cuerdas para atendernos. 

    Alquimia Sonora: ¡Hola, Manolo! Hace ya unos días que rumiamos “Supermosca” en la redacción, ya sea por esta vuelta al formato largo o por la intensidad que se desprende en todas sus líneas. ¿Era el momento de volver a arriesgarse? 

    Es evidente que el riesgo siempre está presente en cada nuevo lanzamiento, el objetivo es tratar de superar siempre lo anterior y no conseguirlo puede resultar decepcionante; además el empeño por conseguirlo supone la mayor motivación a la hora de componer. Cualquier momento siempre es bueno para arriesgar, o como diría Robe Iniesta en una de sus citas: “sólo me arrepiento de lo que no hago”

    “Supermosca” sigue la estela que ya habíais dibujado con “Miedo, cinco letras” y “Sangchili 1935”. Con una evidente querencia a la épica, no solo lírica sino también musical, en este trabajo explotáis en intensidad y carga emocional. Eso es que seguíais confiando en el proyecto que emprendisteis allá por 2007. 

    No tenemos otra intención que la de emocionarnos haciendo canciones y disfrutar tocándolas en directo, sólo así podremos transmitirle esa sensación al oyente. El camino a tomar para lograrlo es lo que cambia en cada disco. Hablamos sobre la temática, sobre la que debería girar todo y a partir de ahí comenzamos el viaje. Puede haber momentos de confusión, agotamiento o de discusión por diferentes puntos de vista entre nosotros, pero todo ello es parte natural del proceso. Sin duda, que se pueda llegar a vincular nuestras canciones a conceptos tales como la lírica o la épica es algo que nos come el corazón y de lo que nos sentimos tremendamente agradecidos. 

    Quizás porque fuera el primer tema que escuchamos de este “Supermosca”, lo cierto es que “Irreal” es uno de los cortes que más nos han atrapado del trabajo. ¿Con cuál os quedáis cada uno de vosotros? 

    Yo me quedo con “Seirên”. La gran admiración y el respeto que puede despertar gente cercana supone toda una fuente de inspiración. Pero cada uno tiene sus preferidas. Toni elige “El ritual” por la sección de vientos que le hace visualizar un grupo de kiwis haciendo el Hata o luchadores de sumo colocándose para empezar la batalla. Siempre ha dicho que le resulta gracioso. Para Pere es “Rosabelle cree”, un tema entrañable y con mucha fuerza lírica, que conjuga la soledad con la esperanza y la historia que enlaza directamente con Houdini le llega mucho. David se decanta por “Santo Domingo”. Es de las primeras canciones que le impactaron cuando estábamos componiendo el disco. Recuerdo la sensación que tuvo cuando empezamos a tocar y cómo iban surgiendo las estructuras. Como músico le parecía un tema muy Supermosca, pero tratando con más cariño la armonía y la letra, de una forma muy íntima. Le recuerda con mucho cariño a momentos vividos con todos nosotros en la banda. Y Josep elige “Rosabelle cree”, que para él es, sin duda, la canción más redonda del disco; un sencillo viaje multiversal que parte desde la tierra hasta lo más árido de nuestro cuore. Único e intransferible para él, para tí y para mí. 

    Sin quererlo casi habéis repasado casi todo “Supermosca”… Y desde luego que hay cortes de recorrido emocional destacables como ese “Santo Domingo”. De alguna forma parece que los temas de este trabajo invoquen a la catarsis colectiva, a ese deja-vú con el que tanto el público como vosotros mismos, invocáis a los demonios personales para darles salida. Una especie de exorcismo emocional a través de cortes como “Rosabelle cree” o “Seirên”. ¿Es ahí donde vive el universo Supermosca

    En la vida cada uno manifiesta sus sentimientos del modo que quiere o quizás que mejor sabe. En el caso del músico tal vez sea el escenario el lugar idóneo para ello o donde se siente más expuesto. Es difícil de explicar las sensaciones del directo, uno puede experimentar una lucha personal que le conduce a momentos de auténtica locura, rabia o incluso abatimiento. Todo el que esté presente en cada concierto debe sentir que forma parte del evento, como si de una terapia de grupo se tratara. Queremos que el público sienta que es nuestro mejor aliado y las canciones el lenguaje con el que comunicarse, ambos nos ayudamos a que huir hacia ninguna parte sea algo excitante 

    Una “huída” en la que repetís con Santi García, esta vez en tareas de producción. ¿Qué creéis que Santi ha aportado al resultado final de este “Supermosca”

    Es difícil que exista unanimidad para decidir según qué cosas en un grupo, pero si de algo estábamos todos convencidos era de repetir con Santi. Quedamos muy contentos con nuestro anterior trabajo pero nos quedaba la espinita de grabar un largo con él. Santi aporta su sabiduría, talento y hasta un desorden entrañable en su estudio que nos resulta familiar, tal vez ello explique que nuestro local parezca un bebedero de patos. Ha grabado a montones de grupos que nos encantan y le admiramos por ello así que cualquier sugerencia o idea suya durante la grabación siempre ha sido bienvenida y todo un acierto en el resultado final. 

    Me apunto eso del “bebedero de patos”… Ja, ja, ja… Sois una banda de apariencia seria, o eso es lo que se desprende en cada uno de vuestros bolos. Serios sobre el escenario y sobrios en cuanto a interpretación. Sin embargo seguro que la grabación de “Supermosca” ha dado para más de una anécdota. 

    Somos peña que está de broma a tope; hay que aprender a reírse de uno mismo antes que de nadie. Sin ese sentido del humor ácido no podríamos subirnos los fines de semana en una furgoneta o pasar horas en el local de ensayo viéndonos las caras. ¿Anécdotas en la grabación? Realmente no sabría destacar algo en concreto, no nos poníamos de acuerdo ni a la hora de hacer la compra. Supongo que ver cualquier discusión o mofa entre nosotros desde fuera ya debe ser sin duda todo un show. 

    Sois una banda que no se ha prodigado mucho por escenarios valencianos desde la publicación del anterior trabajo, por lo menos en la medida que otras bandas sí que suelen moverse y repetir conciertos. ¿Os sentís parte de esa entelequia que es la “escena valenciana”? 

    En la escena valenciana hay infinidad de grupos y músicos con mucho talento, algunos se han quedado en el camino, otros que luchan por seguir avanzando y aquellos que comienzan a dar sus primeros pasos. Evidentemente nos sentimos parte de todo ese movimiento, tenemos muchos amigos con quienes compartir este entusiasmo enfermizo musical y nos necesitamos entre nosotros. Ello no tiene que ver con el número de conciertos o lugares donde tocar, en ese caso intervienen otros muchos factores. 

    Y si abríamos la entrevista hablando de ese arrojo y del arriesgarse, aquí además lo hacéis instrumentalmente y por duplicado: “Wilson” y “El gran abrazo” son los dos cierres del trabajo, que dejan atrás la base melódica de la letra. ¿Por qué incluir dos temas instrumentales en este trabajo? 

    Nos atrapa por un lado y libera por otro el desarrollar pasajes instrumentales dentro de nuestros temas, ¿por qué no llevarlo un poco más lejos?. Es algo que no siempre sale como algo premeditado, si acabas de componer un tema y quedas satisfecho con el resultado añadir voz por inercia sería absurdo, más teniendo en cuenta que existen infinidad de grupos instrumentales que nos fascinan. Intentamos tratar a la composición con la mayor libertad posible para lograr así resultados distintos. Cada canción requiere de diferentes herramientas, la voz no tiene que ser sistemáticamente una de ellas. 

    Época convulsa para todo, también para la música. ¿Creéis que es posible recomponer la industria musical para que todos sus actores (bandas, sellos, público,…) se dirijan a un mismo punto o es ya una batalla perdida? 

    Nada se dirige hacia un mismo punto y caso que sea así, por desgracia no es otro que el de la autodestrucción, así que todo lo que concierne a la música no iba a ser distinto. Hoy día cualquier banda de nuestras características bastante tiene con luchar por subsistir, reinventarse y seguir escalando como para pararse a resolver tal jeroglífico. Aunque sea por lograr un bienestar mental, mucho mejor coger el instrumento y hacer ruido, así es como consideramos que la batalla no está ni mucho menos perdida. 

    Un “ruido” que llega con esta tercera entrega en vuestra carrera. ¿Creéis que cada vez se hace más complicado el dar recorrido a un disco sobre los escenarios? 

    Todo el recorrido que gira en torno a un disco desde un principio es complicado y muy costoso, partiendo de la autoexigencia a la hora de crear la música adecuada, hasta lograr que finalmente el disco llegue al mercado. Todo esto es lo que nos satisface cuando por fin conseguimos dar el objetivo por concluido y sabemos que llega la hora del directo. De ahí la importancia de mimar al máximo los temas durante su composición, sólo así el resto de pasos a dar resultarán apetecibles. Por así decirlo, el envoltorio difícilmente hará más atractivo el contenido si éste no está bien hecho. Es innegable que cada vez todo esto se hace más complicado y el número de trabas no deja de aumentar, pero ello también lo hace más interesante e incluso gratificante, somos adorablemente testarudos. 

    Bendita testaturez, ¿no? Para acabar, soñemos un poco… ¿Cuál sería el concierto perfecto? 

    Pensar que tu próximo concierto va a reunir unos requisitos mínimos y otros incluso mejores es la clave para no perder ilusión en lo que haces. Ojalá aquello de “lo mejor está siempre por venir” sea un hecho y aplicable a los directos. Una cosa de la que estamos seguros es de que contar con un público entregado es siempre lo más importante y lo que lleva sin duda alguna en volandas al grupo, no importa el lugar 

    Gracias Manolo por compartir con nosotros “Supermosca”. “Irreal” es el single que presenta este trabajo, un tema que llega con el videoclip dirigido por Carlos López. Una irrealidad que estos chicos han conseguido amaestrar y llevar a su terreno para que la esencia de Supermosca siga en marcha, como esa canica que recorre la ciudad. La presentación en Valencia será el próximo sábado 22 de noviembre en la Sala Wah Wah de Valencia, junto a los gallegos Maryland. Las entradas pueden adquirirse de forma anticipada a 8 € en Ticketea, Discos Harmony, Cracovia Bar y Amsterdam Discos o ya en taquilla a 12 euros

    .  
    Supermosca: “Irreal” (Dir. Carlos López, 2014) 


    Próximos conciertos Supermosca: 
    15 Noviembre – Madrid (El perro de la parte de atrás del coche) 
    16 Noviembre – Valencia (Fnac San Agustín) 
    22 Noviembre – Valencia (Sala Wah Wah) 
    12 Diciembre – Vigo (Sala Iguana Club) 

    Más info: 

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Comparte tu opinión!

    Esperamos tu comentario

    Agenda

    Reviews

    Breves