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    viernes, noviembre 28, 2014

    Entrevistamos a DWOMO después de la publicación de su último trabajo, "Por el aire"


    ¿Nick Cave, Pio Baroja, Franco Battiato, Sam Shepard, Residents, Dada y el Movimiento Tropicalista juntos? Sólo podemos estar hablando de la batidora Cosmic Cocktail de Dwomo. A continuación nos cuentan sobre el pasado, presente y futuro de esta pareja de inclasificables trovadores que no se deja etiquetar por adjetivos al uso.

    Llevan juntos desde hace más de dieciséis años y residen en Valencia desde hace siete. Antonio José Iglesias y Jorge Lorán son Dwomo, un dúo que se resiste a las etiquetas fáciles por simplistas y reductoras. Su obra rehuye límites convencionales y se asienta sobre cualquier género: desde el punk al electropop, del kraut rock a la bossa nova, del folk al power-pop, se sirven de cualquier estilo para poner música a letras que mezclan el costumbrismo contemporáneo con la poesía lisérgica, el humor cáustico con la provocación dadaísta. Políglotas convencidos, declaman sus versos como músicos irreverentes que empuñan con igual soltura una guitarra que un megáfono. Media docena de discos avalan la carrera de este par de creadores iconoclastas: “Osinaga” (DRO 2002), “Hijos de un domador” (DRO, 2004),“Moscas en diciembre” + “Rapsodia de frutas” (DRO, 2006), “Disco Dios”(PIAS, 2009), “Electroshock Taronger” (Hall of Fame, 2013). Su última entrega,“Por el aire”, es un directo junto a La Orquesta Pinha, combo de veteranos músicos agrupados alrededor de la figura de Fernando Polaino, productor y arreglista habitual de la pareja. Tras la reciente publicación del último álbum de Cándida, “Arbolito Brutal”, otra de sus colaboraciones, y de “Chanson du voyage” de Stéphanie Cadel et la Caravane donde Antonio ha ejercido de productor, Alquimia Sonora estableció contacto con él para hablar sobre sus filias y sus fobias. Pónganse cómodos y lean, el entretenimiento está asegurado.


    ¿Cuándo y cómo os conocisteis?

    Nos conocimos en Madrid, barrio de La Latina, a finales de los noventa. Yo (Antonio) vivía en un edificio en el que también había varios vecinos jóvenes, haciendo cosas de índole artística y sobreviviendo. Había cobertura y cierta efervescencia, una fauna muy variopinta. Fue una época muy instructiva y divertida. Coque se pasaba por allí y le había visto tocar en una banda peculiar y con mucha fuerza en textos y sonido, Tacatá. Disparaba actitud y ruido en vivo y al trato siempre fue muy cordial y predispuesto a colaborar en otras historias, inquieto. Teníamos amigos comunes y ganas de hacer algo juntos. Le propuse meter unas guitarras en una maqueta que tenía entre manos y de esas citas surgió Dwomo. Fue mágico y vertiginoso, a los pocos meses era nuestra banda proyecto y la respuesta del entorno fue muy buena. De ahí a grabar otra maqueta en varios estudios amigos, muchos conciertos en Madrid, buena repercusión de esa demo premiada en Mondo Sonoro, conocer a Fernando Polaino (a día de hoy nuestro productor, ángel de la guarda y tercerDwomo), pop de riesgo, electrónica doméstica, actitud punk y querer viajar desde el primer momento. Eso es lo que enriquece, lo que le da sentido a muchas cosas si tienes un grupo. Nos convertimos en aventureros a golpe de guitarras, voces y casiotones. Hicimos varias giras internacionales, varios discos y demás experiencias increíbles juntos y con otros cómplices. En noviembre cumplimos el 16 aniversario de nuestro debut. Seguimos siendo un grupo de Cosmic Cocktail. El viaje continua…


    ¿Cómo definís vuestra actitud frente a la escena musical? 

    Nuestra actitud frente a la escena siempre ha sido la de agitar, ilusionar, contagiar, provocar y si me apuras, innovar. Creo que nuestra falta de prejuicios a la hora de mostrar nuestras ideas, tanto en estudio como en directo, son marca de la casa. Por supuesto no todo vale. Somos cuidadosos con nuestro trabajo. Otra actitud frente a la escena musical es de indiferencia por la llamada escena. Somos activistas. Asumimos un papel de investigación, mezcla, multilingüismo y antietiqueta que no nos engloba en ningún circuito concreto, todo ello con sus pros y sus contras, claro. Desafiando las leyes de la gravedad somos un poquito más felices. No cuadramos en los circuitos establecidos aquí, sabemos que en otro lugar seríamos mucho más reconocidos. Observamos, mutamos, procuramos estar alerta y nos gusta colaborar con otros proyectos, comunicar, interrelacionarse y poner naves en órbita. Tenemos relación con artistas de muy diferentes circuitos y creamos en varios ámbitos más allá de querer figurar en la foto encuadrados en una tendencia de opereta, tenemos una edad aunque para muchas cosas sigamos siendo miniterrestres. Una parte de peso en la actitud frente a la escena es la faceta de dinamizar, autogestionarse y agitar de algún modo la cocktelera del espacio donde vives; Minifestivales, conciertos, giras urbanitas, intercambios, nuevos formatos, camaleonismo y guerra de guerrillas. Hacemos lo que queremos con quien queremos y sacamos adelante, o eso intentamos, los objetivos en tiempos difíciles para la cultura. Eso es la verdadera independencia. La verdad está en el underground, no en la falsa escena independiente. Luego una banda puede crecer y ampliar su radio de acción pero tarde o temprano, más allá de los gustos y los prejuicios se ve quien tiene algo interesante entre manos.


    ¿Cómo y por qué se produjo el traslado a Valencia? 

    El traslado a Valencia vino motivado, sobre todo, por el famoso cambio de aires. Valencia nos había tratado bien cuando habíamos venido a tocar en visitas anteriores. Además teníamos amigos y amigas que nos facilitaron el desembarco a nivel logístico y de contactos. Está cerca de Madrid, la cual tenemos que frecuentar de cuando en cuando, es ciudad (aunque a veces tiene ramalazos de pueblo y mucha fuerza de barrio;...que si el movimiento vecinal de Benimaclet y su juventud combativa,... que si el Carmen siempre será el Carmen, ...que si Ruzafa se viste de moderna,... que si El Cabanyal resiste...) y coincidió con que ambos necesitábamos un cambio de velocidad respecto a lo que venían siendo los últimos años en Madrid. Los pisos son más baratos y el ritmo es otro (con lo bueno y lo malo...), hay mucha música y gente interesante haciendo cosas. Está siendo un buen lugar para aguantar el chaparrón. Aquí hemos pasado de ser una célula de ataque a ser un grupo de resistencia, ahora es lo que toca. Valencia invita a otra manera de estar atentos. Son casi siete años aquí y seguimos encontrando huertas fértiles donde plantar semillas y hacer injertos de diversa índole.


    ¿Qué tenéis presente a la hora de componer?

    A la hora de componer nos puede inspirar cualquier hecho concreto, sea real o no. A veces tomamos una realidad y le damos mil vueltas hasta hacerla nuestra. Otras veces nos ponemos a cantar juntos y nos quedamos con lo que más nos emociona. También sucede que uno de los dos tiene una idea en la cabeza y el otro se mete en ese mundo hasta que se transforma en canción. Tenemos facilidad para ponernos de acuerdo de un modo bastante rápido. Por supuesto está presente el amor y el rechazo a lo establecido. El aperturismo, el anecdotario, momentos actuales de cada uno y la presión, la galería de personajes, un imaginario fluido y una dosis de ironía. Dicen que somos un grupo divertido y posiblemente lo seamos, el humor es algo muy serio y huimos del chiste fácil. Somos críticos y burlescos desde lo ácido. Buscamos la melodía, somos sensibles a la atmósfera y para ello nos servimos de instrumentos, juguetes, efectos y demás factores aliados para crear y desarrollar ideas. A la hora de componer está omnipresente el viaje. La vida fuera de lo que ve el periscopio. Luego, por supuesto, están los momentos mágicos, en los que no tienes que pensar en nada y todo fluye. Nunca se sabe. La composición es un misterio.


    Habladnos de vuestros proyectos paralelos además de DWOMO. ¿Cómo es ese desdoblamiento de personalidad musical de Antonio y Jorge en multitud de proyectos?

    Los proyectos paralelos son para nosotros aire fresco lo primero y trabajo lo segundo.
    En estos momentos decir Dwomo es decir un abanico que abarca shows en acústico, con banda, shows para niños, una Electropereta infantil, Dwomo dj'sy demás facetas de la maquinaria. Incluso en el lado (más) experimental hemos sacado del congelador a Parmesans, nuestro proyecto paralelo como combo bajista y batería en el que ponemos una propuesta nueva en la mesa. Todo en www.dwomo.com apartado -A escena-. Además defendemos Le Grand Miércoles, un cuarteto instrumental en el que combinamos surf y música jamaicana además de estilos satélites de ambos géneros. Vamos a por el segundo disco y este año hemos estado en italia y Holanda. Un experimento asequible más. Coque toca en Mono33, un dúo de música instrumental muy cinematográfico. Intrigante, ruidista, elegantes. Interesante banda a tener en cuenta. Además tiene un universo más personal que saca a relucir en Fabiani. Un pop de paisajes más intimista. Yo juego en la liga jamaicana como Sputnik. Hago sesiones de dj,  productor, toco batería, percusión y voces en estudio y escenario con diferentes artistas de dentro y fuera, colaboro en el sello Golden Singles records (que edita a Le Grand Miércoles) y estoy preparando un cartucho con canciones donde me atrevo a verlo desde el rol de vocalista. Reggae, rocksteady, jamaican ska, dub...Todo esto en mi jamaican blog; sputnikdj.blogspot.com.es Además ambos formamos parte de la banda que acompaña al gran Gilbertástico en vivo y en estudio. Colaboramos los unos con los otros y los resultados son siempre satisfactorios. Somos profesores de bajo, guitarra y batería. De vez en cuando ejercemos por aquí. Paralelo a todo esto está la labor de gestión y dinamización.


    Háblanos de esa labor de agitadores culturales

    Organizamos el Festival Transmisor, de participantes anónimos y una canción cada uno...tiene buena acogida y lo hacemos un par de veces al año. También está el festival Pánic Escénic donde los grupos tienen el reto de combinar su repertorio con otras disciplinas escénicas. Si no existe el espacio o la iniciativa hay que inventarlo. El reto es hacer de la gestión un arte, forma parte de la obra. Hay que dosificar tu tiempo y tener claras las prioridades para no caer en ser funcionario de tu propio invento. Hay labores de promoción y management, manifiestos, difusión y empujar desde la red, convocatorias, estrategia, confusión...Es un aparente enjambre pero con varios frentes abiertos se trabaja mejor, son amantes sanos. Insisto en que según el momento del proceso cada asunto requiere una dedicación exclusiva para su disfrute, puesta en órbita y mantenimiento. Completamos las actividades con grabar videoclips, organizar intercambios y traer a grupos de fuera (Madrid, México, Italia, Francia, Portugal...) contando con cómplices muy válidos y entrañables para desarrollar cada proyecto. Es bueno para nosotros y para cualquier lugar que haya movimiento. El enemigo es inteligente y especula con la actitud pasiva y el borreguismo. Nos lanzamos sobre todo con artistas que nos creamos y por suerte, tenemos buenos amigos con los que da gusto trabajar y colaborar.


    ¿Cómo por ejemplo?

    Podríamos hablar de Space weirdoCándidaLos PataconasLas Damas y la Orquesta invisibleNeonflashAmatriaHot WaterFado BluesKi SapDúo CaifásLuna y Panorama de insectosStéphanie Cadel et la CaravaneKruchenkoUll de tróGolden Singles band, y un largo etc.. de bandas con las que en mayor o menor medida hemos cofundado o colaborado en estudio, en vivo, o ambas cosas desde que estamos en Valencia. También el lujo de trabajar con artistas audiovisuales como Rafael MonzóStella BlascoAlex FrancésLuis G. Reynaldo, etc...Nos embarcamos en lo que nos sugiere, lo que nos aporta y lo que podemos aportar. Nos encanta y aprendemos de todos ellos.


    Decididamente sois “culos de mal asiento”…

    Hiperactivos sí. Por inquietud, por crecer, por comunicación y por supervivencia. Necesitamos estar en movimiento. El reto está en hacer de lo polifacético una ventaja y no caer en la dispersión. Cada proyecto requiere un seguimiento y una exclusividad según el momento. Todo a la vez sería imposible y un desgaste poco práctico aunque hay veces en que el malabarismo es obligatorio. Con mayor o menor repercusión los objetivos se van cumpliendo y eso es una gran satisfacción aunque para completar el orgasmo fuese necesario más feedback económico...Crisis económica y ética también. La crisis es un comodín. De qué nos sorprendemos? Posicionarse y luchar. Perder el respeto al decálogo y hacer la guerra pero desde dentro, como el caballo de Troya.


    ¿Tiene la música posibilidad de transformar la sociedad o es sólo un componente lúdico que acompaña a ésta?

    La música pone la banda sonora a ese conjunto llamado sociedad. Es necesaria, hace pensar, bailar, exorcizar demonios, vuela la mente, molesta cuando tiene que molestar y un largo etc. El problema es que casi nadie piensa en esto y da por hecho que la música tiene que estar a su servicio. Como se dice por ahí, los músicos tienen la extraña costumbre de comer todos los días. Si no comemos, no componemos. La música es vía de escape, reflejo de lo que sucede, influye psíquicamente en las personas, es la banda sonora de la vida, arenga al ataque y a la resistencia, avala movimientos sociológicos y es origen de otros movimientos, ha habido canciones que han originado revoluciones, la música une, es comunicación, actitud...no sé, son demasiados factores como para no ser sensible a su influencia en la sociedad, no sólo a nivel individual. Para que la música le guste a todo el mundo tiene que haber muchos tipos de música. De algún modo Dwomo tenemos el punk en nuestra hoja de ruta, por actitud, por transgresión, acidez...la música es posicionamiento y una invitación al viaje. La música es para volar y una invitación a pensar, eso es el principio de cualquier cambio.


    ¿Qué músicos, escritores, cineastas, personajes os han influido?

    Las influencias son múltiples, porque no dejan de ser gustos y emociones. Te citamos un borbotón inmediato...The Kinks, Pío Baroja, Gutierrez Mellado, Ernst Lubitch, Chicho Sibilio, Narciso Ibañez Menta, Kraftwerk, The Sonics, Eduardo Mendoza, Jack Kerouac, Movimiento tropicalista, Tristan Tzara, Dadá, Fernando Arbex, Greguerías, el punk, Cristian Basso, la movida de los 80, el underground argentino, Todd Solonz, Lee Perry, Radiohead, Jonathan Richman, Talking Heads, Ween, They might be giants, Vinicio Capossela, Paolo Conte, la new wave, Franco Battiato, Os Resentidos, Shellac, Sam Shepard, Neil Young, Tuxedomoon, Residents, V.U., Teddybears, Paul Naschy, los movimientos culturales de entreguerras, la guerra de guerrillas, Fernando Abril Martorell, Tre allegri ragazzi morti, Nick Cave & the bad seeds, Battles, Joe Sacco, Calpurnio, Luis Aragonés, Minutemen...


    FOTOGRAFÍAS: STELLA BLASCO BERLANGA


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