• Breves

    sábado, marzo 28, 2015

    Henry Lee Schmidt + The Miskin Ronson en Polaroid Club de manos de Fuzzy Chain (27/03/2015)


    Le denominan “misterioso”, quizás porque no es uno de los habituales de las revistas o porque el circuito indie aún no ha absorbido aún su figura para incorporarla a los “habituales” pero de misterioso nada. Henry Lee Schmidt venía de un proyecto, The False Friends, donde ya había esbozado una línea musical que ahora, en solitario (aunque casi siempre con banda) explota y desarrolla a sus anchas.

    A Granada llegaba anoche de manos de Fuzzy Chain, esa promotora que se ha empeñado en que, de vez en cuando, dejemos de ir a ver los mismos grupos a los mismos sitios, y empecemos a conocer otros grupos, otras músicas. Ayer la apuesta era arriesgada y la respuesta del público escasa a pesar de que tener en Granada “personajes” de este tipo no es algo que ocurra todos los viernes.

    Porque al fin y al cabo, Henry Lee Sschmidt es eso, un personaje al que algunos medios han llamado “ese extravagante tipo del sombrero”. Un sombrero bajo el que se esconde una personalidad peculiar y una gran voz que no sólo es eso, sino que es la encargada de dar fuerza y congruencia a un trabajo que cumple todos los requisitos de calidad para situarle, en cuanto empiece a sonar más habitualmente por las salas, en uno de esos raros autores “de culto” que finalmente se convierten en moda.

    Venía presentando “… In The Wrong Country”, un disco que podía pasar por americano, como también puede pasar el propio Henry. Un trabajo con el sabor de ese costumbrismo de las praderas y el olor a cuero de las unas botas vaqueras. Repasando todas esas pistas de folk’n’roll incluidas en ese último trabajo y algunas de su anterior EP, desde el principio mostró la intención y la capacidad de hacerse con un público que, si bien escaso, al menos llegaba completamente entregado y convencido de que estar ahí anoche era mucho más que un concierto.

    Hasta tal punto que, en su afán por hacer participar al público tuvo el detalle de repartir panderetas entre el respetable para que le acompañasen en algunos temas. Lástima, eso sí, que algunos no supieran cuando dejar de darle a la pandereta y en algunos momentos la tensión musical de los temas se confundiese con el continuo ruido arrítmico que producían algunas de éstas panderetas.

    Por lo demás, una impecable ejecución de los temas y un sonido más que decente hacían de la propuesta un éxito a nivel musical y una experiencia muy positiva para quienes nos acercamos a Polaroid Club para escuchar a este “personaje” que tan bien trabajado y cultivado tiene Henry Lee Schmidt y que tan buenos resultados puede seguir dándole de seguir en esta línea.

    Antes que él, en el escenario tuvimos la oportunidad de asistir a uno de los últimamente escasos conciertos de The Miskin Ronson. Los granadinos siguen paseando su bolsa de palomitas por los escenarios con un nuevo cambio en su formación (ha habido cambios en su batería) y esos temas que se mueven entre el country y el rock setentero fieles al estilo que mostraron desde sus primeras apariciones en público.

    Lástima que, por algún motivo, el sonido no terminó de hacerles justicia y en algunos momentos el grupo se mostró algo tenso, conscientes, como supongo que eran, de que no terminaban de sonar como querían. Esperemos que, en futuras apariciones, más cuajados y con más ensayos encima, el grupo vuelva a mostrarse como le hemos visto hasta en otras ocasiones.


    Esperemos también, que esta apuesta por traer músicas diversas y por introducir en el circuito granadino otras bandas siga delante de la mano de Fuzzy Chain, esta promotora que tiene claro que no sólo de indie vive el hombre. 

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Comparte tu opinión!

    Esperamos tu comentario

    Agenda

    Reviews

    Breves