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    sábado, noviembre 28, 2015

    She's the Fest – Las Naves. Valencia 27-11-15.

    Primera de las tres jornadas del She’s the Fest marcada por los directos de Anni B. Sweet, Soledad Vélez y Núria Graham. 

    No es fácil desmarcarse a la hora de poner en pie un festival. Tampoco de huir de los estereotipos que siempre se asocian a cualquier rasgo característico con el que queramos diferenciar esa propuesta. Un festival en el que todo se centre en cierta medida alrededor de la mujer: bandas compuestas por féminas y actividades paralelas en las que incida en el empoderamiento de la mujer en el ámbito creativo de la música. Con esta idea de entrada atractiva daba sus primeros pasos el She’s the Fest Son Estrella Galicia. Intentando ir un poco más allá, incluso, queriendo dar cabida a algunos nombres que se mantienen al margen de los circuitos habituales, eso sí, sin renunciar a lo mediático que es siempre poder contar con algunas de las bandas y solistas que, en gran medida, son las que hacen que la taquilla se mueva. Una propuesta músico-cultural que se instalaba en diferentes espacios de Las Naves de Valencia y que dejaría (al menos en esta primera jornada) un escaso público en los conciertos y prácticamente inexistente en la primera charla de la tarde. Eso sí, el buen ambiente reinante en cada uno de los espacios habilitados contagiaba a los presentes. 

    La “madrina”, aunque solo sea por ser la que estrenó el escenario Son EG a la hora más imposible, la catalana Núria Graham. Ya tuvo que “sufrir” los inconvenientes de estrenar el Festival de Les Arts a una hora similar (incluso más temprana), pero sin convertirse en hándicap alguno. La duda, si llegaría con banda o a solas como cuando teloneó a St. Vincent (su destreza a las 6 cuerdas nos dejan ver la influencia que la música de Annie Clark ha ejercido sobre la catalana). Esta vez la acompañarían Aleix Bou (batería) y Jordi Casadesús (bajo, teclados). Hace unas semanas escuchábamos una entrevista suya en la que dejaba claras sus intenciones: “…No tiene que ser sorprendente que una mujer esté haciendo música y que sea joven, sobre todo cuando gran parte del público en conciertos son hombres…”. Una vuelta de tuerca a ese grito de “girls to the front” que bramaba Kathleen Hanna sin contención Riot Grrrl. Sobre el escenario una seguridad y calma que se transmitía en los cortes de ese “Bird Eyes” que editaba este mismo año (y que reseñábamos aquí mismo). Primer concierto del festival marcado por la impecable factura con la que Núria Graham consigue redondear sus shows en directo, eso sí, con un escaso margen para preparar un setlist algo más extenso (esta será la dinámica del festival: conciertos en forma, showcases de duración). “Bird eyes”, “Ages” y ese “Toxic” oscuro y de entrañas sangrantes del que no se despega en sus conciertos y que le da una vuelta de tuerca al tema de Britney Spears. Un par de temas nuevos para ir abriendo boca de lo que podrá llegar y el “I'll be there”, también de estreno, con el que acabaría su paso por el festival. Sin duda, de los mejores directos de la jornada (si no el mejor) y quizás (aventurándonos) del festival. 

    Cambio de cadencia y de ritmo con los primeros austríacos en pisar el escenario Son EG: Leyya. Dúo formado por Sophie Lindinger (voz, sintes) y Marco Kleebauer (guitarra) que presentarían en directo “Spanish Disco”, primer trabajo en conjunto y la “gracia” de venir a España con ese título. La elegancia de una electrónica más de tendencia y esencia trip-hop y de ambientación que de conexión directa con el público. Interesantes bases rítmicas que no se alejaban mucho del legado de Portishead revisitado y una fría puesta en escena compensada con la cálida voz de Sophie Lindinger. Un público que no conseguía arrancar ante la sugestiva propuesta de los austríacos. “Superego” o “Jordan”, temas que aparecen en el disco, se alternaban con alguna composición nueva que ya habían subido al escenario en algún que otro concierto previo. Quizás no les lució ni la hora ni la desgana de los presentes, pero las cortas pinceladas sobre “Spanish Disco” supieron brillar en el lienzo del “She's”

    También desde Austria arremetería el shoegaze casi experimental por momentos de Hella Comet. “Ya es hora de que metan caña”, oíamos al entrar al auditorio. Y sí, el cuarteto y su “Wild Honey”, último trabajo de la formación, subiría los decibelios de su propuesta. Un trabajo que llegaría tras un recorrido de casi 2 años, con lo que en directo no solo se conformaban como una banda sólida, sino que además podían aventurarse con las variaciones sonoras inherentes a ese disco. Lea Sonnek (voz, bajo) como frontwoman, descalza y agitadora desde el escenario y secundada por Jürgen Hochsam (guitarra), Franz “Frente” Wolfgang (guitarra) y Markus “Maex” Sworcik (batería). Una formación que se maneja mejor en el rango del punk que en el del shoegaze, y que dejó hacia el final de su paso por el festival los temas más aguerridos. Un setlist que fue increscendo en intensidad y decibelios y que pasó de perderse en realimentaciones y guitarras sostenidas a conseguir que el público se uniera a su propuesta. 

    Vuelta a nombres nacionales con las primeras confirmadas para el She’s the Fest, Les Sueques. Blanca Lamar (voz, bajo), Tuixén Benet (guitarra) y Pau Albà (batería) dejarían esta vez a Raquel Tomás (teclados) detrás por motivos laborales. No pondrían a los presentes a ejercitarse sobre su último disco, “Educació Física”, pero sí que nos mantendrían en forma con ese surrealismo que les caracteriza. En catalán y vestidas con los colores de la bandera sueca transformados en peluca y mallas de cuerpo entero y con esos falsetes interminables, Les Sueques demuestran cómo han ido evolucionando desde aquel primer EP de 2012. La presencia constante del bajo de Blanca Lamar determinando la base rítmica de todo el concierto, uno de los aciertos de su directo. Pero si hay algo que Les Sueques han conseguido en este She's the Fest es el llevarse a los presentes a su terreno. Y hacía falta que eso se diera, la verdad. Ironía, el sentido del humor de este cuarteto (transformado en trío para la ocasión) y, cómo no, la versión con gallos desafinados incluidos de aquel “Lo echamos a suertes” de “aquellas chicas que se iban a remar al retiro”. Canciones como suspiros y suspiros como bofetadas los de Les Sueques

    Tardó en confirmar pero Soledad Vélez no podía quedar al margen de este festival. No solo porque esté en la antesala de publicar su nuevo, “Dance and Hunt”, o porque lleve ya 7 años rodando por nuestras tierras, sino también porque sabe qué es eso de ser mujer sobre un escenario (os dejamos la entrevista que le hicimos hace unos meses). Llegaba con ese adelanto del nuevo trabajo, “Nightmare” y “Thunderstorm”, los cortes-aperitivo con los que sorprendía a principios de año. Y esa sorpresa musical llega con los sintetizadores, el uso de la reverb y ese alejamiento (solo en sonido) con respecto a trabajos anteriores. Con ella, Jesús de Santos (guitarra, teclados) y Luis Torregrosa (batería). La “santa” tríada que ha ido dando forma al proyecto de la chilena. No fue el mejor concierto de Soledad Vélez ni por asomo, quizás porque todavía están empastándose los nuevos temas en directo. Efectiva y con momentos de entrega épica vocal e instrumentalmente, Soledad Vélez desgranó algunos de los nuevos temas que conformarán “Dance and hunt”. “How to disappear”, “South mountain” o “Asteroid” sonaron en Las Naves. Pese a ser uno de los alicientes de esta cita, pese a ser la única que directamente hiciera mención sobre el escenario a esa búsqueda de “la igualdad entre todos, sobre todo en la música”, lo cierto es que al show le faltó ritmo (demasiados parones entre canciones) y cohesión. Pese a esos inconvenientes, Soledad Vélez sabe cómo hacer que las canciones lleguen directas, y en eso volvió a acertar. 

    La noche la cerraría Anni B. Sweet, también con ese “Chasing Illusions” que estrenaba este mismo año. No nos parece su mejor trabajo, pero sí el que ha terminado por consolidarla, ya sea por instalarse más en un terreno bailable o por llegar a la luz que esquivó con “Oh, Monsters!”. Lo que es evidente es que la andaluza ha alcanzado el respeto más allá de los esteretoripos. Y un ejemplo es la que consiguió liar en Madrid el pasado 20 de noviembre. Sold out, amigos “ilustres” sobre el escenario y gente rendida a “Knives”, “Never”, “Drive”,… Jesús Chumillas (bajo), Gabriel Casanova (teclados), Javier Doria (guitarra) y Nacho García (batería) la acompañarían sobre el escenario. Y sí, lo mejor de Anni B. Sweet siguen siendo los temas que componían aquel primer trabajo “Start, restart, undo” y de los que dejó una pequeña muestra sobre el escenario con “Motorway” y “Oh I Oh Oh I”

    Dejando a un lado la música, y apreciando el esfuerzo de intentar empastar actividades paralelas en el festival (aunque no entendamos la filosofía de alguna de ellas), en esta primera sesión el cine en femenino plural estaría presente de la mano de Paloma Mora con una charla dedicada a la producción de cine. Interesante y fructífera que, pese a caer en los demonios habituales y recurrentes de determinadas industrias (la opinión femenina siempre está en detrimento de la masculina en trabajos considerados “masculinos” a groso modo como en el cine), dio una visión en primera persona de lo que es defender ese empoderamiento femenino. Eso sí, una charla a la que poca gente decidió unirse: más allá de algún miembro de la organización y algunos periodistas no había nadie más. Se trataba de dar cabida a mujeres creadoras en estas actividades paralelas, pero sin profundizar mucho en su relación con la música (ya que prácticamente todo el certamen gira en torno a la música). En todo caso, y aquí cargaremos las tintas, poner de relieve a las creadoras, en el ámbito que sea, y compartir sus experiencias con los asistentes con un fin concreto: la reflexión y el análisis posterior. Aquellas que nos desenvolvemos en terrenos siempre legados a profesionales masculinos, sabemos lo que cuesta, incluso a nivel lingüístico, que se nos tenga en cuenta profesionalmente. 

    Por otra parte, y para ser un festival que trata de dar voz a las mujeres, poca representación femenina encontrábamos entre el staff que ayudaba entre bambalinas a que los ryders estuvieran preparados en cada momento. Por un lado se le ha dado la oportunidad a músicos locales para que se desenvuelvan en esas tareas (quiénes mejor que ellos saben lo que es currárselo en cada bolo), pero por otro, sigue siendo la supremacía masculina la que parece que solamente pueda tirar hacia delante un proyecto. Demasiada teoría y buenas intenciones que luego, en la práctica, quedan un poco escondidas. Paloma Mora en su charla explicaba cómo trabajaba ella intentando dar la oportunidad a otras mujeres: buscando la paridad en la medida de lo posible. De momento en el festival esto brilla por su ausencia, pero aún quedan dos días. Durante toda esta primera jornada, además, las sesiones a los platos de Gratis! Djs, Dj Kathleen Hanna y Dj Señorita Storm. Una primera jornada floja en cuanto a asistencia (en algún concierto podíamos contabilizar más alumnos de la Fotoescuela que realizaban sus prácticas de fotografía que público), de cortos conciertos, pero que augura dos días más acompasados con las buenas vibraciones que había en sus distintos sets. Nosotros nos quedamos con un pequeño resumen de lo que pasó por el escenario Son EG


    She's the Fest: Resumen primera jornada (27-11-15) 

     Paloma Mora en la charla sobre "La profesión de la productora de cine"

     Núria Graham

     Leyya

     Les Sueques

     Soledad Vélez

     Anni B. Sweet

    Más info: 
    http://shesthefest.com/ 
    http://www.nuriagraham.com/es 
    http://www.leyya-music.com/ 
    https://hellacomet.bandcamp.com/ 
    https://lessueques.bandcamp.com/ 
    https://soledadvelez.bandcamp.com/ 
    https://www.facebook.com/annibsweet/ 
    https://www.lasnaves.com 

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