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    martes, abril 12, 2016

    The Flaming Groovies vienen buscando acción

    La legendaria banda de San Francisco acaba de embarcarse en una extensa gira europea, que comienzan en España.

    Todo cuanto se diga de ellos es poco. Y sin embargo, aún hoy siguen siendo unos grandes desconocidos para la mayoría. Ni inducción al hall of fame, ni cajas retrospectivas, ni discos-homenaje, ni artículos en las revistas especializadas, ni presencia en listas de "lo mejor de", ni canciones en anuncios o películas... ningún reconocimiento a una carrera y una aportación a la música pop verdaderamente capital. Sin los Groovies no entenderíamos ni la mitad de cosas que hoy damos por hechas. Su presencia en los ya más de 60 años de rock and roll es tan básica como la de otros que sí han recibido el rédito de sus esfuerzos. 

    Puede que se deba a que siempre han navegado a la contra o a que nunca han estado en el lugar ni el momento adecuados. Surgidos en plena explosión del flower-power en la ciudad epicentro de dicho huracán, San Francisco, al tiempo que sus conciudadanos estaban preocupados por tomar ácido y sus colegas músicos, en desarrollar interminables cabalgadas guitarrísticas en formato lp, ellos apostaban por el rock and roll de base tocado a toda velocidad y los dos minutos y medio como máximo por canción. La desafiante arrogancia de discos como "Sneakers" (1968), "Supersnazz" (1969), "Flamingo" (1970) o "Teenage head" (1971) les sitúa, sin ningún género de duda, en la órbita de los grandes precursores del punk, a la misma altura que Stooges, NY Dolls o Modern Lovers. Y su gamberrismo, desparpajo y actitud de dibujos animados no anda muy lejos de la de unos jovenzuelos del barrio de Queens de Nueva York que pocos años más tarde serían saludados como dioses del punk, como si ellos se lo hubieran inventado todo.

    La banda fue ideada por Cyril Jordan, un guitarrista enamorado de la british invassion que también dibujaba cómics, aliado con sus colegas George Alexander y el cantante Roy "the boy" Loney. La diferencia de planteamientos entre este último, amante del rock and roll primigenio y Jordan, más centrado en el tándem Byrds-Beatles, causó la desbandada en el 72, saliendo Loney y entrando un nuevo miembro más afín a los objetivos del líder: Chris Wilson es, además de buen cantante, buen guitarrista, compositor y un enamorado del pop inglés igual que Jordan. Así pues, unos Groovies muy diferentes cruzarán el charco y aterrizarán en el Londres setentón para intentar emular a los ídolos de los 60 (otra vez, fuera de tiempo y de lugar). 

    El contacto con el guitarrista y productor Dave Edmunds y su contrato con una discográfica algo más seria que las anteriores, Sire Records, trae una triada maestra de álbumes, el primero de los cuales, "Shake some action" (1976), es precursor de tantas cosas y contiene tantas virtudes que enumerarlas aquí todas se me antoja agotador, por lo que no lo haré, pero sí diré que gracias a él entiendo el pop. "Now" (1978), ya inmerso en plena nueva ola, no consigue llegar a la brillantez compositiva de su predecesor pero mejora sonido, producción y actitud, pudiendo considerarse su perfecto apéndice. Con "Jumping in the night" (1979), sin embargo, llegan el hastío y los problemas. Aunque es un disco más que correcto, no puede evitar la desbandada. La formación más brillante de los Groovies se desintegra, dejando un cadáver bonito, sí, pero con poca huella en listas y en la historia de un mundo del pop ingrato que sólo ve lo que quiere ver. 

    Con el paso de los años, Jordan reactivaría diversas versiones de su banda, pero ninguna tendría el calado ni la presencia de las dos clásicas. Podemos hablar de varias bandas en la misma. Realmente la formación Loney y la de Wilson no tienen en absoluto nada que ver y ambas son capitales para el desarrollo de la música popular. Algún otro grupo en la historia puede decir lo mismo? Realmente, soy poco de nostalgias y de reuniones, pero era justo y necesario de alguna manera que volvieran y bebieran las mínimas mieles de un éxito que la vida se ha negado a reconocerles. Eso sucedió en 2013: Jordan, Wilson, Alexander y un recién llegado Víctor Peñalosa (The Shambles) se embarcaron en una gira por Australia invitados por los Hoodoo Gurus y posteriormente siguieron por Norte América, agotando entradas en poco tiempo allí donde iban. Por fin, parece que algo de ese reconocimiento comienza a llegar por parte de nuevas generaciones de aficionados que les han adorado durante años. 


    Ese mismo reconocimiento es el que vienen a reivindicar en esta extensa gira europea que se inicia en España y recorrerá cinco ciudades de nuestro país: Alicante, Valencia, Madrid, Gijón y Donostia. Para muchos, como el que suscribe, es la oportunidad de vivir en sus propias carnes un pedacito de historia del rock and roll que parecía imposible de recuperar. Quizá estén mayores, pero por lo que puede observarse en los muchos vídeos recientes que pueblan youtube, actitud no les falta. Además, la gran noticia, el acabose: Roy Loney se reunirá con sus viejos colegas con ocasión del festival Gijón Sound, el viernes 15. Y esto ya, son palabras mayores. LOVE HAVE MERCY! 


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