The Black Lennons - “Querida Lógica” (El Muelle Records, 2016).

5/18/2016 Antonio Madrid Souto 0 Comentarios


Pero en la era del consumo fácil, de los 50 segundos de atención, algunos vamos a la contra. Y si estás viendo ésto, estás a la contra”. Así de clarividentes y rotundos se muestran The Black Lennons, el dúo compuesto por Julen Palacios y Agustín Horischnik cuando hablan de su disco de presentación, el tan brillante como inclasificable “Querida Lógica”. Diez cortes por los que campan a sus anchas la ironía y el sentido del humor más ácido, la descontextualización histórica en forma de fábula literaria, la deconstrucción post-estructuralista y la apropiación postmoderna, lo local y lo extraño, la locura lúcida y la cuerda sinrazón.


Concebido como una obra conceptual, “Querida Lógica” es un delirante tratado musical post punk que mezcla filosofía con sit-coms, lógica kantiana con drogas, inconsciente colectivo con el yoga acuático, psicoanalismo con bares sadomaso o el Torremolinos más kistch con la Europa decimonónica. Sigmund Freud, Ludwig Wittengstein, Richard Wagner Carl Gustav Jung son los protagonistas de esta zarzuela futurista en la que las ilustres figuras del XIX se trasladan al Torremolinos actual para ponerse hasta arriba de sardinas, alcohol y otras substancias en lugares como Apartamentos Bajondillo o los bares Lo Siniestro (regentado por Freud) o el Lennon's Bar.


Foto: Pablo Zapata

Julen Palacios (voz, guitarra, bases), ha formado parte de grupos como Las Malas Lenguas o Modulok, además de ser unos de los artífices de Los Cuantos, La Familia Atávica La Femme Fakir y Agustín Horischnik (batería y teclado) ha formado parte de Modulok La Familia Atávica. Junto a la pareja una antigua conocida: Silvia Grijalba que pone su theremin y firma con Julen las letras de “Aquajung” y “The Black Rose”. Para grabar su debut, nada mejor que volver al estudio con Miguel Lorenzo, donde el año pasado Julen Palacios registraba el primer álbum de La Femme Fakir. Además de colaborar al bajo y teclados en tres temas, Miguel ha sido el responsable de la grabación, mezcla, masterización y producción en los estudios Influx del cd editado por El Muelle Records.

El disco se abre con “Lennon's Bar”. Minuto y medio les basta a nuestros anfitriones para con sólo unas ligeras percusiones y un perezoso punteo de guitarra sobre los que se alza el recitado de Julen, mostrarnos la atmósfera cannábica del club que frecuentan el padre del psicoanalismo y el autor de Así habló Zaratrusta. Un tema breve pero que ya nos da pistas por la querencia del dúo hacia espacios tan sencillos como tenues en lo musical. “Aquajung” continua la progresión hipnótica del disco por medio de un repetitivo teclado para finalizar con la letanía “Y ella sigue igual. Hacia la tumba. Hasta el despertar”, a la vez que en dos pinceladas nos retrata una irónica y cruel visión de aquellos que cuidan cuerpo & espíritu creyendo que ambos son imperecederos.

El secuenciador se erige en protagonista de “Tractatus (Leather Bar)” creando una pieza con disonancias bailables entre las que Ludwig Wittgensteim (filósofo austríaco autor del Tractatus Lógico Philosophicus) se pregunta si el fondo oscuro del bar esconde un universo de sadomasoquismo. Lo normal es que así sea, no olvidemos que estamos en una ficción creada por The Black Lennons.


Foto: Pablo Zapata
Baila sin luz: querida lógica ¿qué sabes tú?” La hermosa letra de los primeros versos de la canción que da título al álbum, "Querida Lógica", consigue ensamblar un ambiente industrial y disonante para construir una contundente metáfora musical en la que la lógica, a la hora de aliviar el aislamiento del individuo es tan útil como el agua del Carmen. “Lo Siniestro (Psycho Bar) es el segundo garito al que nos invitan Julen Agustín en su ficticia gira por Torremolinos. Sin lugar a dudas el chiringuito regentado por Freud es el más animado hasta el momento; la oscuridad post punk de los alaridos de Julen junto al bailable ritmo del bajo nos trasladan a un after en el que igual se trapichea con sentencias del tipo “la pasión produce sed” que con todo tipo de substancias que apaciguan los espíritus inquietos.

En “Invadiendo El Bajoncillo” asistimos (¿incrédulos?) a un episodio sexual de Richard Wagner después de una desfasadora noche de reaggeaton. La mínima instrumentación del corte le da a los Apartamentos El Bajoncillo de Torremolinos el mismo glamour de decadentismo romántico que tuvieron el neoyorquino Chelsea Hotel o el Château Marmont de Los Ángeles. Los guitarrazos a los que nos tiene acostumbrado Julen no aparecen hasta la pista 7. En “Blue Vibrato Boy” unos sencillos riffs de guitarra y el hipnotizante protagonismo del theremin de Silvia Grijalba son suficientes para construir uno de los temas más rotundos del decálogo. Tras el pequeño bajón que supone “Vaya Pelos”, debido quizás a una duración que duplica a la del resto de composiciones, “The Black Rose” , el tema más breve y sencillo de los diez, da paso a la canción escogida como primer single y sin duda la mejor que encierra Querida Lógica.

"Tú Muerdes", el corte que cierra el álbum, sintetiza a modo de epílogo la doctrina musical y lírica de The Black Lennons en sus poco más de cinco minutos. Bases sintéticas sencillas, la magia de ciencia ficción que introduce el theremin de Silvia, guitarras hirientes y una sencilla batería construyen un personal entramado sonoro tan claustrofóbico como bailable mientras se repiten los mismos versos que en "Aquajung", “Hacia la tumba. Hacia el despertar.” 

Lo cierto es que buceando en las entrañas de estos diez cortes hemos acabado enamorándonos de ellos. Y es que aún después de todo lo dicho, “Querida Lógica” es un disco para sonar entero en una de tus fiestas. 




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