• Breves

    lunes, diciembre 19, 2016

    Meridian Response - "Meridian Response" (Autoeditado, 2016)



    El primer trabajo de Meridian Response cristaliza la onda expansiva en que se ha convertido su gradación en nueve cortes de talla meridiana que planean con una asombrosa pericia un campo magnético repleto de vistosos matices sonoros, logrando sumar enteros a la música hecha en Valencia. 

    El formato dúo de Marta Domingo (voz) y Luis Martín (guitarra) de sus comienzos allá por el 2014 tuvo la precisión de engrosar el proyecto a raíz de ser elegidos como semifinalistas del concurso Vinilo Valencia. Una aleación de músicos como Gilberto Auban al teclado, Rebeca Ibañez y Encarni Ninnete en los coros, Daniel Ballesta y Carlos Ayuso a la batería y Carlos Picó al bajo sumó con tino en el nuevo sonido de Meridian Response; del folk desnudo del comienzo a las atmósferas creadas en "Oblivion" (corte de adelanto del disco), el viraje tomado hacia el dream-pop les ha servido como parangón con bandas como Beach House. Una obra capital con espléndidos fogonazos que evidencia el descomunal salto entregado por una amplia nómina de colaboraciones, como las baterías de Enric Alepuz (Gener) y Lukas Laimer (Johny B. Zero), los sintetizadores de Julio Fuertes y Gilbertástico, quién también ha colaborado con teclados; el contrabajo de Andrés Mauricio Bedoya (Junior Mackenzie), entre otras. El disco ha sido grabado por Carlos Ortigosa en Musicrooms y del diseño para el formato físico se ha encargado Eli M Rufat

    Desde un punto de partida de altos vuelos con la magnetica "Fox Track" que presagia con solemnidad el nuevo sonido al cierre con un aire más desnudo y fiel a sus orígenes con la perfecta "Mirages", Meridian Response consiguen firmar un trabajo esplendoroso donde se hilvana un tejido atmosférico con la profundidad, la naturaleza, la luz y la delicadeza. Durante el pasaje el ritmo se marca con cortes más bailables como la enérgica "Against Me", de pura evocación como las primorosas "Miss Brown" o "Summer House", sobrecogedores como "Silver Lining" o "Eternal Longing". 

    Un debut que no ha tenido la suerte de cobijarse en ninguna guarida discográfica y que por ende se expone a la autoedición en un ejercicio de férrea convicción en su talento que ruge en un robusto y supremo estallido. Su nombre responde a el giro técnico neuronal para definir ese cosquilleo que sientes en la nuca cuando te susurran muy cerca del oído, escuchas una melodía que te motiva especialmente, sientes, hueles o ves algo que provoca en ti un placer intenso. La respuesta sensitiva a la escucha del disco podría traducirse en los mismos términos: un estremecimiento continuado en el tiempo que logra cotas superlativas.


    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Comparte tu opinión!

    Esperamos tu comentario

    Agenda

    Reviews

    Breves