Ocean Colour Scene - Oasis Club Teatro. Zaragoza, 2/12/16

12/06/2016 MARIA 0 Comentarios



Ocean Colour Scene enaltecieron el veinte aniversario de su segundo trabajo "Mosheley Shoals" el pasado viernes en la Sala Oasis de Zaragoza. Un directo colmado de añoranza noventera y dos insólitos bises que se encargaron de elevar a las almas presentes a un constante estado de estremecimiento. 

Acudir a un concierto con el guión ya establecido y con la trama bien trillada es lo propio en giras de aniversario que tienden al rescate de vetustos valores para ser proyectados a la incorregible avidez de sus fans. Y es así como la primera parte del concierto nos devolvió al mismísimo año 1996, aquel que vió nacer el segundo trabajo de los británicos; trabajo que marcaría un punto y aparte tras su aciago comienzo y le llevaría a un mayor reconocimiento que les situó en lo más alto de las listas de su país. Una revisión del "Mosheley Shoals" de forma íntegra y en su orden natural que arrancó con un deficiente sonido que nos hizo ensombrecer las altas expectativas. Menos mal que la cosa mejoró en poco tiempo y pudimos disfrutar la magnitud de unas huelles indelebles en la memoria de toda una generación que vivió la explosión del Brit Pop. 

Tras tres años de su última visita con la gira de su último trabajo "Painting", se subieron al escenario Simon Fowler y Steve Cradock (miembros originales), Raymon Mead y Tony Coote como suplente del batería Oscar Harrison, baja de última hora debido a una lesión en la espalda. El juego salvaje de esa jugosa mezcla de psicodelia, rock, soul o R&B, cultivada durante más de dos décadas, nos dejó esa sabia particular visión del rock tradicional que poseen. Sus tremendos "The Riverboat Song", "The Day We Caught The Train" y "The Circle" alzaron el fuerte sonoro con una formidable muestra de sus magníficas guitarras, la contundencia de su base rítmica, y la estilosa y vigorosa parte vocal. Un arranque que avivó la llama emotiva sin necesitar ese ahínco que tanto tardó en aparecer. 


El paso al tempo más lento de la noche vino con cortes como "Lining your Pockets", "Fleeting Mind" y "One For The Road", donde la elegancia vocal de Simon alcanzó cotas brillantes y el teclado de Steve tendió en un manto de terciopelo sus bellas melodías. Con "It's My Shadow" y "Policemen & Pirates" se volvieron a electrificar para dejar los momentos más celebrados por parte del público asistente. La habilidad a la guitarra de Steve Cradock resplandecía en cada matiz sonoro que otorgaba a las canciones. La actitud (con pose incluida) y la mirada le bastaba para agarrarnos bien fuerte para después zarandearnos en un torbellino emocional de dimensiones descomunales. Para la que suscribe, su momento más álgido vino con el preciosismo denotado en la magistral "The Downstream"

Tras la magia de esta, vino la explosiva "You’ve Got It Bad" que volvió a revolucionar al público para llegar a la extenuación con la vertiente psicodélica de "Get Away". La segunda parte del concierto se abrió con "Foxy’s Folk Faced" interpretada por Simon en solitario. A partir de ahí, el sprint final con una espléndida selección de hits como "Better Day", "Profit in Peace", "So Low", "Get Blown Away" y "Travellers Tune"; un encadenamiento tan fulgurante y nostálgico que condujo a una exaltación indomable por parte del público. Por cierto, casi la mitad del aforo tirando por detrás parecía que estuviera más apurando las últimas horas (o copas) en un pub que atendiendo lo que allí estaba ocurriendo. 

La cosa parecía que nunca fuera a acabar. Habían muchas ganas de Ocean Colour Scene y los reclamos incesantes ayudaron a recibir con gran entusiasmo el segundo bis preestablecido. "Robin Hood" y la incendiaria "Hundred Mile High City" cerraron una celebración memorable.










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