Rubén Pozo en el GPS en Industrial Copera (Granada) 03/02/2017

2/06/2017 Maria V. 0 Comentarios


Uno de los ciclos que más y mejores conciertos va moviendo por nuestro país es precisamente el GPS (Girando por Salas) que esta temporada ha tomado como centro de operaciones en Granada la Industrial Copera, una sala con una larga historia en la vida cultural y musical de nuestra ciudad. Para abrir la noche, la guitarra y la voz desnudas de Lucas Colman, encargado de calentar el ambiente.

A la hora de la aparición en escena de Rubén Pozo, varios centenares de incondicionales ya se habían repartido por la Copera para recibirle y, como buen rockero, Rubén apareció en el escenario con esa actitud que hace que los rockeros de siempre sigan estando en gran estima del público en general.


Cerrando ya el ciclo de presentación de su último trabajo “En Marcha”, agradeció especialmente a los organizadores de GPS que hubieran contado con él y su banda para estos conciertos. A Granada llegó con un acompañamiento de lujo, nada menos que Ángel Hlm (batería), Víctor L. Pescador (guitarra) y Simón Cordero (bajo) y un repertorio que revisó buena parte de su discografía en solitario, desde “Pegatina” y “Rucu Rucu” hasta este último LP.

Comunicativo y agradecido, mencionando Granada tanto como lo hace en algunos de sus temas, Rubén Pozo se mostró cómodo y de buen ánimo con los asistentes, respaldado por el estupendo sonido del recinto y con un amplio repertorio que tenía hora de final fijada, por lo que no pudo extenderse por encima de la hora fijada para concluir pero sin dejar a sus seguidores con ganas de ninguno de los temas que esperaban escuchar durante la noche.


Así fue con temas con “La chica de la curva”, del que explicó que es una historia real que le pasó precisamente en nuestra ciudad, o “Chatarrero”, que interpretó con una mandolina a la que adosó un pañuelo de danza oriental con todas sus monedas chocantes a modo de chatarra, “Rucu Rucu”, “Chavalita”, “Tonto de tanto”, “Todo palante” y otros muchos que fueron coreados por los más incondicionales del cantante.

Tampoco faltó, por supuesto, su peculiar versión de “Starman” (Starman 2.0 en el disco) tan españolizada y propia para su particular homenaje a la inmensidad artística de un Bowie que ha influido en la mayoría de los músicos actuales, independientemente de su estilo.


Atrás queda, como en la vida de tantos artistas, su etapa como parte de Pereza antes de comenzar su carrera en solitario, una andadura que se va asentando poco a poco, sin prisa pero sin pausa y ganando cada vez más adeptos para un artista que ha sabido mantenerse en forma y que, actuación tras actuación, no defrauda.

Crónica y fotos: María Villa

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