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    sábado, mayo 13, 2017

    Elefantes – La Rambleta (Valencia, 12-05-2017)

    Recién llegados de la mini tour mexicano, Elefantes retoman su gira de teatros en la Península llevando a La Rambleta de Valencia su último trabajo. 

    Volvían con “9 canciones de amor y una de esperanza” (Warner, 2016) a Valencia, esta vez con la elegante gira por teatros que retomaban tras su paso por México. Un formato perfecto para degustar a tragos largos los 20 sabores que incluyeron en su repertorio. La vuelta de la formación tras 10 años separados parece que no solo se ha estabilizado, sino que en estos últimos años se ha convertido en una férrea realidad. Potentes, con la seguridad que dan las tablas y con la certeza de poder arrebatarle a los presentes el aliento en temas como “Azul” o “Duele”. 

    Shuarma (voz), Julio Cascán (bajo), Jordi Ramiro (batería) y Hugo Toscano (guitarra) pusieron en escena el desagravio del amor, la felicidad plena del mismo, las heridas aún cicatrizantes,... ese toque épico y dramático con el que siempre condimentan algunas de sus composiciones. Una puerta que siempre han dejado abierta a la teatralidad escénica de la tradición musical española sedimentada con la copla y sus dramatismos marinados. Pero Shuarma, como el contador de historias a corazón abierto, consigue caminar sobre los límites de ese dramatismo sin caer en la exageración o en la sobreactuación. 

    “9 canciones de amor y una de esperanza”, como indicó Shuarma, quizás sea uno de los trabajos que con el tiempo mejor se mantendrán. Un trabajo más sólido que aquel “El Rinoceronte” (Warner, 2014) y que nos devuelve a una banda que consiguió ir haciéndose su camino a golpe de carretera y concierto. Con “Hoy” Elefantes comenzaba ese repaso casi catártico por parte de su discografía. “Lo más pequeño”, “Creo en ti”, “Volvió la luz” o “Te quiero” llegaron desde ese último disco editado. Temas que fueron hilvanando ese vaivén de emociones representadas. 

    Y ese indispensable repaso por sus clásicos que desde el patio de butacas tímidamente iban pidiendo, fue protagonista de los previsibles hitos que incorporarían en su paso por La Rambleta. Con “Que yo no lo sabía” los presentes dejaban sus butacas olvidadas para entregarse a la dirección de Shuarma. La complicidad entre la banda y el público que les acompaña en sus conciertos siempre ha sido una constante. El efecto hipnótico de su frontman, ya bien sea por su característica forma de interpretar contando sus historias o por la exhortación directa e interpelando al respetable, consigue siempre la entrega sin condiciones del público. Una comunión instantánea que ha sido una constante siempre en sus conciertos (dejando a un lado, como recordaban sobre el escenario, esos conciertos iniciáticos en los que solo iban 10 o 15 personas). 

    Canciones que se compartían desde los dos frentes y que dejaban momentos como en vivido con “Azul” (uno de los “must” de la banda), “Piedad” o con ese homenaje a José Luis Perales con “Te quiero”. No nos equivocaríamos mucho si decimos que fue una de las canciones que más corearon los presentes. Brazos levantados, movimientos oscilantes y frases al unísono: “...te quiero, te quiero, eres el centro de mi corazón...”. Un setlist que consiguió dirigir a la perfección la ruta de intensidad sonora: un increscendo que con “Duele” marcaría su punto de inflexión (esa parte del set más acústica, con guitarra y voz como eje central) y que con “Volvió la luz” adquiriría un cariz eléctrico (muy acertadas las distorsiones en la guitarra de Hugo Toscano en el final de “Te quiero”) y nos dejaría un Shuarma con total control escénico. 

    El protocolario bis no incluiría algunas de las canciones que des el público se fueron pidiendo a modo de deseo, como “Al olvido”, “Que yo no lo sabía” o “Cuéntame”. Quedaron relegadas a las ganas del público pero cedieron su protagonismo a “Somos nubes blancas”, “Pretendes”, “Momentos” o “Equilibrios”, el tema que les devolvería a la circulación y que en realidad se convierte en esa declaración de principios en la que militar. Un final menos intenso de lo que podríamos preveer con “Momentos” y en el que echamos de menos un final con el público más entregado y no tanto sentado en sus butacas. 

    Elefantes no necesitan demostrar que son una de las bandas más sólidas en la actualidad. El tiempo, las tablas y las ganas de seguir narrando historias les han permitido, cual privilegiados, llegar a lo más alto, desaparecer durante 10 años y volver sin el lamento lastimero de la nostalgia. Al contrario. La mirada puesta en el futuro y en la capacidad de recomposición de la propia banda. Como sorpresa, avance, spoiler o como prefiráis, Shuarma anunció que volverían a pasar por nuestra ciudad pero en esta ocasión focalizados en un público un tanto distinto: family show. Aún a la espera de esa fecha aunque Madrid y Barcelona ya tienen cerradas sus citas.

     Elefantes: Jordi Ramiro (batería)
     Elefantes: Shuarma (voz, guitarra, teclados)
     Elefantes: Hugo Toscano (guitarra)
     Elefantes: Julio Cascán (bajo)
     Elefantes: Shuarma (voz, teclado, guitarra)

    Próximos conciertos Elefantes: 
    26 Mayo – Zaragoza (Teatro de las Esquinas)
    27 Mayo – Zaragoza (Teatro de las Esquinas)
    16-18 Junio – La Roda (Festival de los Sentidos)

    Más info: 
    http://www.elefantes.net/ 
    http://www.larambleta.com/ 
    http://www.tranquilomusica.com/ 

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