“Tres bandas y un destino” en Planta Baja (19/05/2017)

5/20/2017 Maria V. 0 Comentarios



Suelo decir que no tengo una canción favorita, sino muchas canciones, de muchos estilos. Pero, realmente, siempre hay un tema concreto que te toca más por dentro y eso lo sabes cuando lo escuchas de nuevo. A mí me pasó el viernes con la tremenda interpretación que hicieron Cosmotrío de “De haberlo sabido”, tema de Quique González con el que acudieron a su cita con el destino. Un destino a tres bandas que nos dejaría grandes momentos en la noche a través de un viaje por los recuerdos de tantos y tantos temas que componen la banda sonora de cualquier nacido entre los ochenta y nuestros días.


Cosmotrío son precisamente eso, un trío, de cuerda (violín, viola y violoncelo), con enorme formación y mejor gusto y, sobre todo, la capacidad de llevarse a su terreno –el de la música clásica- los temas más actuales y hacer que suenen como si hubieran estado ahí desde siempre. Ella fueron, además, artífices de esta original reunión de artistas en clave de sol, musicazos todos ellos, que si por separado nos han ganado a todos, juntos conformaron una experiencia musical amena, distendida y muy divertida.


Tan divertida como la propia Lorena Álvarez, una asturiana simpática que ha ahondado en el folklore de su tierra natal, lo ha interiorizado, lo ha asimilado y le ha dado una vuelta de tuerca al basar su música en esos sones de siempre con los que compone sus canciones, actuales y llenas de una gracia especial que aquí, concretamente, gusta mucho. Ella sube al escenario entre risas, como si su actuación no fuese algo demasiado serio, sino una fiesta entre amigos y con esa actitud desenfadada nos hace sentirnos a todos así, como en una fiesta.

La conjunción Lorena-Cosmotrío sencillamente increíble, con lo más tradicional de sus cantos y los sonidos más clásicos de los instrumentos de cuerda pero con una comunicación entre las cuatro que nos hizo disfrutar de cada uno de los temas compartidos que, aunque no fueron todos, sí fueron la mayor parte del repertorio que nos tenía preparado Lorena Álvarez. 



Los terceros en unirse a la fiesta, nuestros granadinos, de nacimiento unos, de adopción los otros, Napoleón Solo. Un grupo que se ganó la simpatía del público desde que irrumpieran en los escenarios con “Napoleón Solo en la ópera” (2009), evolución del germen de “El mito de Sísifo”, con el que Alonso Díaz comenzó su andadura musical unos años antes.

De aquellas tierras, estos lodos, un proyecto que evolucionó muy favorablemente y se hizo un hueco, casi inmediato, en esta Granada donde la fama cuesta, y aquí es donde empiezas a pagarla. Con un repertorio bien elegido, festivo y elegante, compatible con el elenco musical desplegado sobre el escenario para la ocasión, pasando por toda su discografía y aderezándola con comentarios simpáticos (Alonso también se ha caracterizado siempre por eso) que les llevaron incluso a una ‘pelea’ verbal entre Lorena y Alonso provocando que entre el público un asistente resolviera gritando “Viva Pimpinela”.

Anécdotas y mucha simpatía entre todos ellos, en un encuentro que fue más allá de lo musical y se perfiló como un momento único de reunión músicos-público porque, quién más quien menos, tras el deleite inicial en que nos sumergió Cosmotrío, se dejó llevar por las pegadizas letras de Lorena Álvarez y Napoleón Solo y entró en ‘modo karaoke’ para cantarse tantas y tantas canciones que nos han acompañado en los últimos años llegando, como no, hasta el inevitable punto final de manos de la Lolaila más querida en Granada “Lolaila Carmona” mientras ‘las novias’ (del ejército napoleónico –Alonso no tuvo problema en declarar que Lorena es la suya- tomaran el escenario como improvisado cuerpo de baile.

Crónica y fotos: María Villa

0 Comentarios:

¡Comparte tu opinión!

Esperamos tu comentario