• Breves

    jueves, julio 20, 2017

    Festival de Música Ecléctica de Alarcón (Alarcón, Cuenca 15 y 16 de julio 2017)

    Petit Mal, Home Gran y Gilbertástico conformaron un cartel bajo la producción artística de Malatesta Records.
    Por Javier Pérez (Radio Klara)

    Los días 15 y 16 de julio de este 2017 se celebró la segunda edición del Festival de Música Ecléctica de Alarcón. El Ruso (en adelante FMEdA-El Ruso). La villa de Alarcón es una localidad de la provincia de Cuenca cuya población no llega a los 150 habitantes, según el censo de 2016 y está declarada Conjunto Histórico-Artístico. Su casco antiguo alberga el Museo del ruso-Espacio de Arte Contemporáneo, un diminuto museo/galería de arte/espacio expositivo de cuatro paredes y unos pocos metros cuadrados, al frente del cual está Marisa Giménez, una valenciana, pero también alarconera por adopción, enamorada del arte. Cuando en 2016 quiso tender un puente artístico/musical entre Valencia y Alarcón cometió la temeridad de poner el proyecto en manos de Néstor Mir (Malatesta Records) que consiguió hacer que aquella fantasía se convirtiera en una exquisita realidad. Nacía así el Festival "El Ruso"

    Para esta segunda edición, se ha mantenido intacto el espíritu y la doble intención con la que nació el FMEdA-El Ruso: por un lado, la ya citada voluntad manifiesta de tender sendos puentes entre Valencia y Alarcón y entre la expresión artística pictórica y la musical. Y por otro la férrea voluntad de crecer de forma horizontal, en calidad, conscientes de que el crecimiento vertical, tratando de emular a esa ya ingente cantidad de otros festivales de aspiración multitudinaria, es de todo punto inviable para una plaza como Alarcón. 

    Así, para la presente edición, estaban programados para el sábado 15 los conciertos de Petit Mal (y colaboradores), Home Gran (la enésima formulación del universo Mir) y el espectáculo didáctico-musical con el que Gilberto Aubán, Gilbertástico pretendía acercar la figura del inconmensurable Franco Batiatto a la audiencia del festival. El domingo 16, el protagonista pasaba a ser Jorge Carla (Madrid, 1974), formado artísticamente en Valencia, cuya exposición "Geometrías del olvido", se inauguraba en el Museo del Ruso con presencia del artista, en un acto en el que también tuvo cabida la exposición y venta de discos, libros y resto de merchandising de los músicos y grupos en cartel. Pero vayamos por partes. 

    A las 20 horas del sábado, abría el festival el proyecto unipersonal de Suso Giménez, Petit Mal. El patio castellano, coronado por una majestuosa parra y flanqueado por paredes encaladas tiene capacidad para solo unas pocas decenas de asistentes. Extensión añadida de la casa de comidas La Cabaña de Alarcón, fue el principal y para esta edición (recordemos que en la anterior los soportales del Ayuntamiento albergaron también varias actuaciones) único escenario del festival. Allí, Petit Mal, solo con su guitarra acústica o acompañado por Anna Sanz a los coros o con Gilberto Aubán a los teclados (inmensa la versión a piano y voz del clásico "Argumentos para salir intacto"), adelantó temas nuevos en su repertorio ("Canción de Lot (Sodoma y Gomorra)", "Tus dudosos aciertos"...) con guiño a Leonard Cohen incluido, ante un atento y respetuoso auditorio. Una hora más tarde, Home Gran ocupaba el escenario. El nuevo proyecto de Néstor Mir fue defendido en esta ocasión por Álvaro Gómez al bajo, Andreu García a la guitarra solista, Anna Sanz a los teclados y el propio Néstor, a la voz, a la guitarra y al mando de las secuencias y bases que daban soporte rítmico a esas abracadabrantes versiones de slow-music (término acuñado por el mismo Néstor) de Neil Young, convertidas en un blando y lento mantra en el que con textos en valenciano hace Mir la relectura de algunos temas del canadiense. Home Gran no es sino la traducción de "Old man", canción escrita por Neil Young, perteneciente a su álbum “Harvest” de 1972. Momento perfecto para la pausa en la que músicos, organizadores y este cronista tuvieron el inmenso placer de disfrutar de las maravillas gastronómicas que puso sobre la mesa Raúl Poveda –gerente y propietario de La Cabaña de Alarcón– para de forma inmediata poder disfrutar, rondando ya la media noche, del espectáculo que Gilbertástico tenía preparado para su participación en el FMEdA-El Ruso: "Gilbertástico suona Batiatto" y que no fue sino un realmente interesante y perfectamente escogido repaso al repertorio del genial músico italiano. Con una vis cómica magistralmente concatenada con la didáctica, y salpimentando el repaso con algunas composiciones propias (la coyunturalmente inexcusable "Barchín del Hoyo"), Gilbertástico demostró ser, una vez más, el versátil y genial animal escénico que es (y siempre ha sido), capaz de enfrentarse con sobrada solvencia a un repertorio de estas características o a una ópera rock, pongamos por caso, con la más absoluta naturalidad. 

    Ya el domingo, lo que la organización tenía preparada era una inauguración convenientemente reconvertida en un encuentro con los artistas, una especie de reunión informal en la que, sí, se cumplió con el mínimo e inevitable protocolo, pero dando paso y sin solución de discontinuidad, a una distendida y cordial charla entre amigos donde quienes habían asistido a los conciertos del día anterior, podían comprar los trabajos expuestos (vinilos, CD, libros...), firmados y explicados en primera persona por sus autores, o departir afablemente con los protagonistas e intercambiar anécdotas y experiencias. 

    Se ponía así punto y final a una segunda edición de la que salió el firme propósito de ponerse a trabajar sobre la tercera, para tratar de seguir creciendo, exprimiendo al máximo su carácter íntimo y humano, tratando de ensanchar la calidad de las sucesivas convocatorias y haciendo caso omiso a la capacidad de convocatoria. Un festival que se condena a si mismo y de forma voluntaria (en lo que a rentabilidad económica se refiere) al fracaso, pero que busca el éxito en esa parte descuidada (por no decir denostada) por el resto de esos tumultuosos festivales que todos tenemos en mente, y que no es sino el amor al arte –en todas sus manifestaciones– y el respeto y la admiración hacia sus verdaderos protagonistas: los artistas. Nos vemos en el III-Festival de Música Ecléctica de Alarcón. El Ruso.

    Javier Pérez presenta y dirige el programa "Club de Amigos del Crimen" en Radio Klara 104. 4 FM de Valencia.



    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Comparte tu opinión!

    Esperamos tu comentario

    Agenda

    Reviews

    Breves