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    miércoles, diciembre 06, 2017

    Maceo Parker en Industrial Copera (05/12/2017)


    Con todo el LOVE del mundo. LOVE & FUNK realmente, en un escenario de Industrial Copera presidido por ese AMOR en mayúsculas que vino a repartir Maceo Parker Kingston, (Carolina del Norte, 14-febrero-1943) a Granada, nos dejamos llevar y llenar de calor con el 98% funk 2% jazz con el que el propio saxofonista define su música.



    Toda su historia previa (saxofonista de James Brown con sólo 21 años, así como con Bootsy Collins y George Clinton, prolífico músico,  que participó en el grupo Parliament-Funkadelic en los setenta y de forma habitual con Prince, colaborador de Ray Charles, Ani Difranco, James Taylor, De La Soul, Dave Matthews Band, Red Hot Chilli Peppers, Brian Ferry, Dee-Lite, Keith Richards, Candy Dulfer, 10.000 Maniacs, Temptations, publicó ‘Funkoverload’ (1998), un auténtico ejercicio de renovación del funk con acercamiento a los nuevos ritmos callejeros como el Hip-Hop,  etc.) nos la han ido contando los distintos medios para ir poniéndonos en situación sobre lo que nos esperaba a los afortunados que hemos podido asistir a cualquiera de los cuatro conciertos (muy multitudinarios) que ha dado en España así que una vez en la sala sólo quedaba disfrutar de la fiesta musical que nos regalaron Maceo Parker y su banda.



    Antes de que los músicos salieran a escena, unos minutos pasadas las diez de la noche, lo hacía Natasha Madisson, su mánager, encargada de presentar por su nombre a cada uno de los músicos de la banda, que iban ocupando su lugar como si de un club de jazz americano se tratase, hasta llegar al gran Maceo Parker, que posaba mientras recibía los cálidos aplausos de un público que llenó Industrial Copera (anoche hubo sold out) hasta los topes.


    Una vez en el escenario, la banda arrancó con la fuerza que puede poner un grupo así a su actuación, incendiando el ambiente y haciendo que el público se moviera a pesar de que disfrutaban de poco espacio para el baile. Una banda formada por grandes músicos, enormes, sorprendentes cada uno de ellos, como la impresionante Nikki Glaspie (batería), que ha acompañado al músico en su gira española y que tuvo su momento de gloria en un par de solos con los que arrancó los más enfervorecidos aplausos del público.


    Sin dejar atrás a Rodney “Skeet” Curtis, uno de los bajistas con más goove que he escuchado nunca que también tuvo sus momentos de gloria con algunos solos de los de quedarte pegado al suelo con los oídos bien abiertos o el trombonista Greg Boyer, imprescindible para redondear el sonido de unos vientos en los que si bien el protagonista era el saxofón (y en algunos momentos la flauta) de Maceo Parker, Boyer cargaba con el peso de muchas de las composiciones con arreglos y florituras varias en las que tanto Bruno Speight (guitarra) como Will Boulware (teclista) mostraron interpretaciones igualmente grandiosas.


    Junto a ellos, Darline Parker, que se lució especialmente con “Stand by me”,  en coros y cuerpo de baile ponía la nota de glamour a un espectáculo diseñado para el disfrute durante dos horas (exactas) de concierto en el que los guiños (como el momento gafas oscuras muy Ray Charles) y la complicidad entre los músicos se hacía patente en cada movimiento del propio Maceo Parker, que ejercía como maestro de una ceremonia del funk que hizo arder Granada en una noche helada en la que el calor de la música llenó, literalmente, Industrial Copera. 



    Crónica y fotos: María Villa 

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