Iván Ferreiro + Luís Ramiro. Sala Matisse. Valencia 02-10-11

Iván Ferreiro + Luís Ramiro. Sala Matisse. Valencia 02-10-11

Una cita llena de déjà-vu, de vueltas al escenario y de emociones a ritmo de piano fue la que nos dejaron Iván Ferreiro y Luís Ramiro en la Sala Matisse de Valencia. Y decimos “déjà-vu” porque ambos nombres fueron protagonistas musicales por estos lares valencianos con solo unos pocos días de diferencia. Hace solo una semana que el cantautor Luís Ramiro pisaba el mismo escenario, y menos de 24h que el vigués se marcaba un directo íntimo (con la intimidad que da una sala abarrotada) junto a su hermano Amaro (aunque solo en el tramo final) enfundados en piano y guitarra.

El madrileño Luís Ramiro nos dejó en formato (muy) reducido un extracto de “El mundo por delante”, su último trabajo, precedido por la nominación a los Grammy Latinos con “Dramas y caballeros” (al mejor diseño de disco) o por “Romper”, ese videoclip dirigido por Icíar Bollaín. Un habitual del circuito madrileño que comienza a despegar el vuelo fuera de las fronteras del Manzanares y que nos deja letras abrasivas y una personal voz que invita a seguir cada canción de inicio a fin. Un músico que antes de cantautor fue bajista y militó en diversas formaciones y que decidió dar el paso a la soledad escénica, guitarra en mano, en un momento en el que esa categoría, la del cantautor, está más desamparada que nunca (atrás quedaron los Ismaeles Serranos y Tontxus varios).

Una amalgama de historias y sentimientos escritos desde su propia contemplación, pero también desde el dolor... eso sí, recalcando siempre que “desde el buen rollo”. 5 temas que abrieron puntualmente esta noche de las intimidades sonoras: “Romper”, “Humano”, “Un amor sin estrenar”, “Empezar de 0” (inédita) y la genial “El Rey de la pista”, todas en su versión más acústica a guitarra y voz y con una factura impecable. Un Luís Ramiro que se desenvuelve a la perfección en este formato aprendido en tantos y tantos locales pequeños por los que ha pasado, no solo por la complicidad con el público, sino también por su corrección musical, algo que reconocemos ya echábamos de menos.

Pero el nombre de la noche sin duda era el de Iván Ferreiro. Una apuesta segura sea cual sea el formato que presente o el escenario que presida. Un habitual por estas tierras (hace exactamente 1 año presentaba “Picnic Extraterrestre” en las Escuelas San José) al que nadie quiso defraudar y que colgó el cartel de “no hay entradas” para las dos citas que inauguraban octubre. Incluso los amigos de Lori Meyers (que estuvieron el día anterior pinchando en La3) quisieron estar presentes en esa sala de estar en la que se convirtió la Sala Matisse. Porque cuando nos dicen que un concierto va a ser “en plan íntimo” siempre acaba siendo más bien “en plan cantautor”, pero no era este el caso.

Y es que esa idea de intimidad es la que ya nos han mostrado en el adelanto del que será su próximo disco, “Confesiones de un artista de mierda” y a través de su primer videoclip, “Años 80”. Más íntimo que tocar desde el dormitorio-salón invitando a los amigos de siempre (Suso Sáiz, Ricky Falkner,...), ¿qué puede haber? Pues una sala llena que sigue el concierto desde el contrapicado que da el sentarse en el suelo y el dejarse llevar por grandes temas. “Confesiones de un artista de mierda” (que verá la luz el próximo 18 de octubre) se convierte en un álbum de fotos emocional en el que podremos recordar algunas de las canciones de Iván Ferreiro en su trayectoria en solitario pero también temas emblemáticos de Los Piratas, así como un track de estreno (“Mi Munchausen”); un recorrido que ahora comparte en sus directos y en el que le acompañamos boquiabiertos y un tanto aturdidos por la fragilidad escénica de alguna de sus canciones. Sí... va a ser que esto sí que es verdaderamente un concierto “en plan íntimo”...

Iván a los teclados y cuando ya creíamos que no saldría, Amaro a la guitarra (en los dos últimos temas de la noche). Un teclado, un ampli y una mesa con una copa de vino se convertían en el amparo sonoro del vigués sobre el escenario. Y la genial sugerencia de convertirlo todo en íntimo: sentar al público en el suelo, como cuando se escuchan los discos con los amigos en casa... Aunque con alguna incomodidad, dicho sea de paso. Un somero recorrido por Los Piratas con temas como “Santadrenalina”, “Promesas que no valen nada”, “El equilibrio es imposible” o “M”, esa canción que esperábamos volvería a compartir con Luís Ramiro como hicieron en el Gandiautor de este mismo año. Eso sí, el madrileño le acompañó desde su estratégico lugar (tras la barra) como si del escenario se tratara. Un setlist que se completó con temas de la etapa en solitario de Iván Ferreiro, como “Relamida”, “Turnedo”, “S.P.N.B.”, “Canción de amor” o "Rocco Sigfredi" Canciones, todas, que forman parte de ese personal universo y que, curiosamente, también forman parte de los diversos universos de todos y cada uno de los asistentes al show. Y esa complicidad emocional, esa que sale del escenario y choca con de frente con el auditorio, es la que se vivió en la Sala Matisse por segundo día consecutivo.

Personal y visceral, Iván Ferreiro no solo se ciñó a su propio repertorio, sino que incluyó tres covers, "El día del eclipse", de Nicolás Pastoriza, “1999” de Love of Lesbian (algo que era de esperar ya que hace solo unos días el mismo Iván se encargó de publicar un vídeo en el que aparecía interpretando este tema) y “Una décima de segundo” de Nacha Pop y que nos devolvió la imagen del mejor Antonio Vega. Versiones y adaptaciones de alguna que otra letra, como esa sustitución de los “Bloody Marys en el bar”...; ahora son los granadinos Lori Meyers los que saben que “Matrix está cambiando”.

Con un Iván consciente de que su hábitat natural, o almenos hasta la fecha, no es el de enfrentarse a un auditorio con un teclado. Si en algún momento el acorde no era el correcto lo suplía con la fuerza de la propia canción... “si suena algo raro, pensad que es jazz”, aconsejaba. Y ante esto, la burla de Iván a ese polémico reportaje de Rolling Stone en el que se valoraban algunas voces del indie patrio...

Una noche mágica con la que no solo el público se entregó a la memoria y a sus demonios sino que desde el propio escenario también se llevó a cabo ese exorcismo emocional al que Iván Ferreiro nos tiene acostumbrados. Y como aperitivo a ese menú especial que podremos degustar el próximo 18 de octubre, desde Alquimia Sonora os dejamos con el clip de “Años 80” que se incluirá en uno de los formatos editados de “Confesiones de un artista de mierda” y que se convirtió en el himno que todo el mundo espera oir cantar y que, efectivamente, todos cantaron. Porque... “será como aquella canción...”...

Iván Ferreiro

Iván Ferreiro

Iván Ferreiro

Luís Ramiro


Iván Ferreiro, “Años 80”


Próximos conciertos Iván Ferreiro:
08 octubre – Cornellá
21 octubre – Valladolid
09 noviembre – L'Hospitalet
27 diciembre – Madrid
29 diciembre – Barcelona
09 febrero 2012 – Alcoy

Próximos conciertos Luís Ramiro:
17 octubre – Madrid (Libertad 8)
20 octubre – Salamanca (El savor)

Más info:
http://ivanferreiro.es/
http://www.luisramiro.com/elmundopordelante/
http://www.salamatisse.es/

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