Trèpat en Planta Baja (Granada) 11/12/2015


Con mucho amor, en la tierra y en el escenario de Planta Baja, especialmente preparado para hacer, de una presentación de nuevo trabajo, todo un espectáculo. Así salían Trèpat a escena el pasado viernes, envueltos en una nube de humo (que esta vez sí venía a cuento) que se combinaba a la perfección con un juego de luces especialmente dispuesto para realzar cada uno de los temas de “El amor está en la tierra”, el nuevo disco de esta banda granadina.

En una semioscuridad que realzaba una puesta en escena cargada de estudiada sensualidad, los nuevos temas empezaron a sonar tras una intro que nos ponía en situación y daba paso, uno a uno, a los miembros de este grupo que, en esta nueva etapa, ha tenido un importante cambio de formación y, en consecuencia, deja de ser “un grupo de chicas con un cantante”, como se refieren a ellos en algunos medios, para ser un grupo más plural donde lo anecdótico ya no es “la feminidad” del grupo, sino lo experimental de su música y todos los matices que diferencian a la banda y hacen que su sonido no sea sospechosamente “sonido granada”, para variar.


Tras la marcha de Mari Carmen (oboe, teclados, percusión, coros) del grupo, la incorporación de Dani Molina (teclados) viene para aportar una riqueza sonora que se beneficia mucho de la experiencia de este teclista en los otros grupos donde milita (Elsa Bhör, Plastic Frostik Machine). Cambios también en la batería, ocupada ahora por José Alberto Solana, que aporta algo más de contundencia a la base rítmica de las composiciones. De la formación original continúan Juan Luís Torné (guitarra y voz), Miriam Cobo (guitarra y coros) y Patricia Pascuau (bajo).

Con una sala llena, apretada incluso en las primeras filas, donde era imposible moverse y un sonido impecable, Trèpat ofrecieron algo más de una hora de repertorio sin apenas interrupciones (alguna para la lógica afinación donde sin embargo no dejaban la sala en completo silencio) y sin bises, en un pack de once temas bien completo. Mucho más suelto Juanlu que, en algunos temas, se atreve a bailar mientras canta.

Comenzaban así, con “Pasión y visionado” un espectáculo que fue in crescendo mientras iba pasando por las nueve pistas que componen su LP y lo iban haciendo en una ordenación impecable que permitía al concierto ir de menos a más, desde la tranquila sensualidad de los primeros temas a la agitación de los últimos temas, entre los que pudimos escuchar “Metrópolis” y “Martirio”, pertenecientes a “La fiesta oscura”. 


Atrás queda la etapa en la que Ruperto salía a bailar y se ganaban al público a base de ritmos fáciles y canciones pegadizas, para pasar a composiciones más profundas y sonidos más atmosféricos en los que algunos temas son, casi, un trance musical si los escuchas envueltos en esa oscuridad que reinó en todo el concierto y que, a pesar de la dificultad que supone fotografiar un evento en esas circunstancias lo cierto es que este tipo de puestas en escena no están pensadas para ser inmortalizadas en fotos, sino para vivirlas en tiempo real, lo cual, últimamente, está muy presente en los directos de algunas bandas.

Sigue habiendo, entre sus canciones, temas algo más potentes, como “Crack”, “Retrofestivas” o “Torturas en los bares” que ha sido “Melocotonazo apadrinado de Rne3” hace unos días y que, obviamente, fue el más coreado por un público que aún no “arranca” a la hora de aprenderse los temas pero sí los baila con ellos a pie de pista con las mismas ganas que lo habían hecho en su anterior trabajo.

Nos quedaba así, más que claro, que Trèpat es una de las bandas locales con más proyección, con sus admiradores y también sus detractores, te gustará o no te gustará, podrás ponerle todos los “peros” a los que en Granada somos, en general, tan aficionados, pero no podrás decir que no se lo curran y que originales son, un rato.

Crónica y fotos: María Villa

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