GoGo Penguin, el ‘power trío’ inglés del jazz en Granada (10/11/2016)

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GoGo Penguin, el 'power trío' inglés del jazz en Granada

Nada menos que 37 ediciones son las que lleva este Festival trayendo el mejor jazz a Granada. Todo un hito histórico, aunque no tanto si tenemos en cuenta que en esta ciudad la música nos brota por todas las esquinas y le damos, literalmente, a todos los palos. En esta edición son muchas las figuras destacadas que están pasando por el Teatro Isabel la Católica y el resto de escenarios que conforman el “off” del certamen pero anoche era el momento de un trío que había creado mucha expectación.
Llegaron desde Manchester, por primera vez a Granada y con un teatro lleno hasta la bandera. Precedidos de una crítica que les califica como grupo revelación y los sitúa entre lo más reseñable del jazz actual y respaldados por ‘Man made object’ un trabajo enorme, para escuchar sin descanso y que, sin embargo, no fue el plato fuerte de su actuación sino que, para la ocasión, pasearon con soltura entre toda su producción previa para deleite de un entregadísimo público.
El pianista Chris Illingworth, el contrabajista Nick Backa y el batería Rob Turner actuaron en lo que sería el equivalente al power trío en el rock, como una máquina sincronizada para sonar como una potente big band, amparados en la fuerza de una batería que actuaba como un latido que ponía el pulso -preciso, precioso- a unas composiciones valientes y arriesgadas que les sitúa dentro del “indie” jazzístico bebiendo de fuentes nada clásicas, como Masive Attack o Wim Mertens.
Con temas intensos, largos como es tradición, basados en una cadencia musical casi hipnótica que conseguía mantener al público casi sin respirar hasta estallar en aplausos en el compás final, GoGo Penguin metieron de lleno a los asistentes en un estado de relax a base de atmósferas que remitían a la cadencia del inexorable paso del tiempo, como un tic tac latente para despertarnos de pronto del eventual letargo y trasladarnos al centro de un latido vital y acelerado.
Manejando con soltura recursos que concluían formidablemente en vertiginosos crescendos que subían la temperatura general, el grupo mantuvo la atención de un público mayoritariamente joven, que también contribuye a cambiar el panorama general de este tipo de eventos.
Así es el “power trío”, distinto, valiente, como una bocanada de aire fresco que entra a refrescar un estilo muy marcado por standares y que, gracias a grupos como éste, se reinventa y se llena de un vitalismo justo y necesario para que un festival como este no se encasille en clásicos sino que demuestre su capacidad para actualizarse y alternar una oferta para todos los paladares.
Lástima que estos grupos no se prodiguen más por nuestras ciudades y escaseen, por tanto, las oportunidades de verles en más escenario porque con música así el impacto y la emoción están asegurados.
Crónica: María Villa Foto: comunicación festival

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