[Crónica] Pelomono en el ciclo de Serpiente Negra (Planta Baja) 21/11/2021

 


Ya son tres las tardes de domingo amenizadas por buen rock’n’roll desde Serpiente Negra. Desde que La Perra Blanco inaugurase temporada son varios cientos de personas los que han pasado por Planta Baja para romper el tedio dominguero a base de ritmos frenéticos. Este domingo era el turno de Pelomono, el conjunto eléctrico de rock espeso y pantanoso formado por dos enmascarados más que conocidos en Granada, Antonio Pelomono y Pedro de Dios (Guadalupe Plata). La banda, que surgió hace unos cuantos años ya, en mitad de un trasnoche, como una de esas locas decisiones que terminan por ser brillantes, ha grabado ya unos cuantos trabajos y no hay escenario rock’n’rollero donde no sean bienvenidos.



Son muchas las anécdotas que se cuentan sobre sendas máscaras y muchas las aventuras sufridas por ella pero anoche, en medio de una espesa atmósfera oscura y neblinosa, sello “lumínico” de las bandas donde milita Pedro de Dios, aparecían ambos escoltados por una rudimentaria batería donde cualquier balde, maleta o cubo puede servir para dar ritmo a tan peculiar proyecto. Por contra, a su lado, una sofisticada pedalera donde no falta un efecto ni un cacharro con capacidad para distorsionar al mismo diablo enchufado son las armas tras las que se escucha esa especie de ¿luchador? bajo la que se esconde Perico.



En su peculiar atmósfera de ciencia ficción serie B, una mezcla de ritmos exóticos, mezcladas con el blues pantanoso en series hipnóticas donde los loops se adueñan del sonido y se meten en el ryhm and blues más selvático y a la vez salvaje. Todo instrumental, aderezado con algún grito de la selva, un stylophone del que salían diversos sonidos “infernales” y todas las distorsiones posibles para dar forma, con dedos ágiles como gatos en telejado para dar forma a esa propuesta cavernosa, sucia, magnética contenida en su último disco, "Gibraltar" (Everlasting Records, 2020). Temas como “Blues 79”, "Sin Rumbo", "Gnosiene", "Tarántula", "Mono Rabioso", "Malagueña" y "Jack the Ripper" forman parte de la primera tanda, que tocan sin pausa y en silencio.

No faltaron tampoco “Transilvania Country", "Sonido Amazónico", "Waaarg", "Cortocircuito en la Selva", "Bala Perdida", "Big Billy Bronzy", "Parece Bueno", "Pink Room" y "Mingus" de su anterior "Pelo Mono" (Everlasting Records, 2013). Un concierto que se hizo corto pero, como siempre, intenso.



Y, para la próxima semana, en la que volveremos a tener a Antonio (Pelomono) en la batería, disfrutaremos del rock árido de los desiertos accitanos, con “El Osombroso y sonriente folk de las bandlands”. Otro que no nos queremos perder y que recomendamos no os perdáis vosotros. Como siempre, con Serpiente Negra. Imperdibles. 

Eme V

Licenciada en Historia y Master en Arqueología pero poeta de corazón. Con un libro publicado, "Amar puede matar" y la inclusión de varios poemas en las antologías "Poe-trastos" y "Heterogéneos" y la más reciente "Versos en el Jardín" (2015). Mi afición por contar cosas desde un punto de vista menos histórico y más actual comienza en el año 2000 con la creación del blog cultural "La Estrella Nazarita". Poco después comencé a colaborar en "Ecosdigital", en su sección cultura con reseñas de libros, cine y música) y a ésta siguió la revista digital de estudiantes "a-uned". De ahí a "Subcultura", página incluida dentro de Ideal Digital. Una vez terminada esa etapa surge la colaboración con "Granada es Cool" previa al comienzo de la etapa como redactora en "Rock On" que actualmente alterno con colaboraciones en "Alquimia Sonora" en lo que se refiere a formato digital. En formato papel tengo también algunas colaboraciones en "Mondosonoro" y "Metal Hammer" por lo que puede decirse que escribir se ha convertido en un vicio del que ya no puedo prescindir.

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