Estado Temporal: "Fase lunar" (Lunar Discos, 2023)

Desde uno de nuestros sellos de cabecera no dejan de sorprendernos con puestas de largo de bandas y discos que beben de distintas fuentes y tradiciones. En la escuela del pop rock sevillano hay músicos jóvenes y no tan jóvenes que están dispuestos a reunificarse en tantos proyectos como sean necesarios para dar salida a las canciones y conceptos que dan razón de ser a su impulso artístico. Es el turno de Estado Temporal, un trío que presenta la primera de sus fases sonoras con envoltorio y contenido harto atractivos.


La escena sevillana sigue recogiendo los frutos frescos de cada temporada, y lo hace con orgullo y satisfacción por fortalecerse como es debido con el empeño y el excelente bagaje de los músicos que la hacen importante. En el mapa de la ciudad hispalense jugaron –y juegan- un papel importante bandas de diverso corte y fortuna, léase Zico, Maga, Löbison Ojofuego. En los primeros, y en algún otro de reciente éxito como Derby Motoreta's Burrito Kachimba, militó como productor y componente ocasional el gran Fernando Zambruno, que también parió y dio forma al último de los citados, uno de los proyectos más interesantes surgidos en la capital en las últimas décadas. Por el medio, el ex batería del grupo de Miguel Rivera, David García, y otro joven veterano de aventuras varias llamado Francisco Naranjo, decidieron embarcarse, este último como vocalista y cabeza visible, en una travesía aún sin destino fijo pero de rumbo firme y pulso constante. Bajo el nombre de Estado Temporal, para dejar claro que en ellos no cuenta ni el pasado ni el futuro, certifican un devenir que empieza con un capítulo más que estimulante del que esperamos una inminente y no menos esperanzadora continuación.

La “Fase lunar” con la que iluminan y a la vez oscurecen su propuesta –sí, esta es una simple cuestión de contrastes- brilla especialmente en los arreglos, a medias entre el rock mainstream de los noventa y el sesgo independiente del pop menos edulcorado, pero también cuenta con un valor añadido: El del factor cultural, contenido en las metáforas y frases que van soltando a lo largo de ocho canciones vibrantes de oscuridad, como una antesala de la fase en que el astro rey sea el principio y fin de todo lo divino y humano. Antes de llegar a ella, saben explicarse a la perfección, por mucho mensaje críptico que a veces parezca empañar su empeño, en cuanto a la naturaleza atávicamente autodestructiva del ser humano en “Y tendrá tus ojos”, y se proveen de melodías útiles para articular la desesperanza implícita en “Pérdida de memoria”. Breves apuntes de la abundancia lírica en un disco que no olvida su base literaria al revolcarse en el realismo sucio de un autor como John Fante, apropiándose de su pequeña obra maestra “Pregúntale al polvo” para facturar una de las grandes canciones que llevamos escuchadas en lo que va de año.

La lucha por cambiar las tornas, la insolidaridad y la necesidad de comunicación extrapoladas a la clase política en un tema de claro corte social, “Error natural”, abordando la deriva hacia una corrupción intrínseca y contraponiéndola a una especie de himno en favor de la igualdad de reminiscencias carcelarias titulado “Bajo un sol de justicia”. La falta de complacencia de estas canciones queda definitivamente explícita en “Muchos héroes, ninguna victoria”, resumen perfecto de las pretensiones que la misma banda apunta como eslogan promocional: Este es un disco dedicado a los que pierden. En cambio, los que ganamos mucho al escucharlo podríamos dedicárselo a todos aquellos y aquellas que aún no saben lo que se pierden. Este, de momento, es nuestro Estado Temporal, y todo apunta a que lo transitorio será definitivo algún día.

              

Escucha "Fase lunar" aquí

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