Así está el patio, señores.

Como si de un capítulo de CSI en busca de pruebas forenses se tratase, en noviembre podremos ser testigos de una puja muy particular, un diente de John Lennon... ¡y no lo guardaba Yoko Ono!

"Omega" es el nombre de la empresa que organiza la subasta y están convencidos de que será mitológica porque siempre hay coleccionistas, inversores o fans locos, que compran este tipo de "productos".

El actual poseedor de la pieza es una anciana de 90 años llamada Dorothy Jarlett que trabajó para el cantante como empleada del hogar entre los años 1964 y 1968. Actualmente no sabe dónde meter el diente y quiere deshacerse de él por lo que lo ha puesto en la subasta por un precio inicial de (esto, esto es lo realmente gracioso) 11.400 eurazos del ala.

Venga, yo pongo 20 que llevo en el bolsillo ahora, ¿quién más? Si entre todos, lectores y redactores, arrimamos el hombro, podríamos ser los felices poseedores de un diente con caries para, euh, para hacer algo productivo con él, que ahora no se me ocurre nada.