Barei-Sala Monasterio, Barcelona. 23/02/2012

Barei-Sala Monasterio. 
Barcelona. 23/02/2012.


Repito en esta sala por segunda vez y estoy como en casa. La cantante se termina de preparar y aprovecho para hablar con ella mientras lo hace. Bárbara, o Barei, también repite en Barcelona. La primera vez que dio un directo aquí fue para presentar el disco en el Fnac el año pasado. Pero ahora regresa, después de que Billete para no volver, haya recorrido parte de la geografía española. Aunque resulta difícil mover a la banda, de la capital, hoy están con Barei sobre el escenario Tuti Fernández a la guitarra y Nando Martín al teclado. La encargada de abrir la noche ha sido Sintabú, una de las once canciones que forman parte de su primer disco. Con el segundo de los temas, Ahora no, ha puesto de manifiesto su timbre de voz dulce y cálido. Muy acertado para canciones que pretenden conmover y contar historias. Barei ha aprovechado, el principio del concierto, para cantar el cumpleaños feliz a un amigo que se encuentra en la sala, a lo Happy Birthday Mr. President, que interpretó en su momento Marilyn Monroe.
La siguiente en sonar ha sido la que da título al álbum. Para mí es una de la canciones con más gancho del disco. Barei ha recordado que lo que ella trata de ofrecer es un billete para no volver “a lo que nos limite, nos paralice…” porque, como ha afirmado, “siempre podemos mirar más allá”.
Durante el directo también ha habido tiempo de versiones. La primera de ellas, de la canción Your body is a wonderland, de John Mayer. Y, con el tema Fuckin perfect demuestra que es capaz de ponerse a la altura de una artista como Pink.
De su repertorio no han faltado Culpa de mi voz, que ha presentado diciendo “porque si no hubiese sido culpa de mi voz y de que a alguien le gustó un día, no estaría aquí”, El techo del mundo, que no está dentro del disco pero que ha conseguido arrancar las palmas de los asistentes, que han acompañado a Barei en cada estribillo, o temas que ha cantado sólo acompañada por el teclado, como De quien quiera creer, que es, según ha confesado la cantante, su favorita.
Por petición popular nos ha sorprendido con una canción de las de toda la vida, La campanera, donde no han faltado los gorgoritos a lo Joselito. Barei tenía ganas de concierto y así lo ha demostrado. El público, que había empezado bastante tímido, ha acabado soltándose y ha acompañado con pitos y palmas, cuando la canción lo ha requerido. La sala ha terminado llena, con gente en las mesas y de pie al final y en los laterales.
Para los últimos minutos ha dejado la segunda canción que compuso, Algo tan íntimo, que tampoco está dentro de este disco y ha cerrado con la que es el segundo single del álbum, que acaba de estrenar videoclip, Con solo creer, que es, junto con Billete para no volver y Sintabú, las que más animan a la gente.
Barei da las gracias y se despide porque hay que dejar paso a la jam sesión. Pero se queda por la sala charlando con la gente y terminando de recoger su equipo.
Los comienzos son difíciles y a veces hace falta un click para que las cosas empiecen a cambiar. Espero que, en el caso de Barei, ese click esté cerca. Unas canciones comerciales, con letras cercanas y una bonita voz hacen de Bárbara una artista que se vuelca en su trabajo y que se muestra feliz por estar ahí, pasito a pasito, cumpliendo su sueño.








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