Polonio + Monserrat – Sala Russafa Valencia – 12/12/2014.


Polonio finalizan la gira de presentación de su nuevo disco “Gran baile de música moderna” en la Sala Russafa de Valencia acompañados de Monserrat.


Hace semanas comuniqué a mis compañeros de redacción en Alquimia Sonora mi intención de encargarme de la reseña del nuevo disco de Polonio“Gran baile de música moderna”, así como de la crónica de su concierto en la Sala Russafa. La actuación del viernes 12 de diciembre en Valencia la habían programado para el final de los primeros conciertos de presentación del álbum, por lo que tuve que ir viendo pasar con impaciencia sus actuaciones en Xátiva, Alcoi, Madrid, Toledo y Talavera de la Reina. Por fin, este viernes subirá al escenario de la magnífica sala del barrio de Russafa, precedido por MontserratAntonio acompañado de Ernest, Sandra, Jordi, Leví, Lourdes y Miguel: es decir, la acústica y la voz de Polonio arropadas por trompeta, violín, xilófono, guitarra eléctrica, trombón, bajo, batería y coros.
Los había visto en directo el año pasado en la Sala WahWah, en un concierto que compartieron con los madrileños Cohete y, aunque había oído “Ya es oficial”, seis cortes de libre descarga disponibles en su bandcamp y había visto sus vídeos en youtube, la impresión que me causó ese directo fue profunda. Una buena dosis de entusiasmo sobre el escenario y un puñado de grandes canciones dejaron el recuerdo de uno de los mejores conciertos que había presenciado ese año. Cuando Antonio salió del camerino le felicité y me comentó que estaban embarcados en lo que sería su primer largo. Camino de casa pensé que lo que había oído auguraba un gran disco.

En septiembre, Nestor Mir publicaba en las redes sociales que Polonio se unía a la familia de Malatesta Records, con los que ya había colaborado en su anterior proyecto Mr. Vértigo, y anunciaba la presentación de “Pirámides”, single extraído de su primer larga duración para el 3 de octubre. La canción que abre “Gran baile de música moderna” adelantaba un gran álbum con un compositor inspirado. Un tema sencillo al que su paso por el estudio no ha añadido mucho más de lo que debió de sonar cuando Antonio la compuso a solas con su acústica. Con el paso de los días la canción se me va metiendo en la cabeza hasta que me descubro una mañana cantando en la ducha “tus ojos son dos soles que con sólo mirarme me van a matar” como preludio de un buen día. Sigo pendiente del anuncio de un nuevo tema por parte de Malatesta,  “Bailamos bajo el sol”. Se confirma la impresión inicial, dos aciertos de dos.
Afortunadamente no hubo que esperar mucho más hasta el 23 de octubre en el que publican al completo “Gran baile de música moderna” en descarga en su bandcamp y anuncian su edición física en un magnífico cd con un impecable diseño gráfico de inspiración vintage, obra de María Gómez Sénent que recrea una invitación a uno de aquellos bailes con orquesta de los años cincuenta-sesenta del pasado siglo. El álbum condensa en 33 minutos once canciones que destilan optimismo para narrar pequeñas tragedias cotidianas y melodías melancólicas sobre las que se hilvanan historias de amor y desamor.

Inicio la escucha y trato de seguir el orden de las canciones pero no puedo evitar hacer rewind cada vez que finaliza “Pirámides”,hasta que consigo aprenderme la letra. Oyendo “El resplandor” quedo cautivado por la parte vocal de Sandra, de la que conocía su faceta instrumental con violín y xilófono y cuya voz en el dueto con Antonio me sorprende gratamente. Otra vez estoy tentado de hacer rewind pero me reprimo y dejo que suene el disco de un tirón. Me pongo con el bloc de notas y el lápiz y escucho, pero finaliza el disco y la hoja sigue en blanco sin ninguna frase escrita. Sólo se aprecian las marcas dejadas por el extremo del lápiz al seguir el ritmo de batería de “Salvavidas” a la vez que la cantaba con una sonrisa en la boca o el torpe dibujo de unos infantiles cactus mientras me dejaba llevar por la sinuosa instrumental “Sonora”, cuyo título y trompeta melancólica evocan áridos parajes fronterizos.
Quizá no sea el mejor momento para escribir sobre el disco y aplazo la reseña para otro día, lo mejor será tumbarse en el sofá, cerrar los ojos y volver a escucharlo. Se vuelven a suceder las canciones, “Lugar secreto”, “Grandes dudas”, “Formas de animales”. Me recuerdan mi colección de singles que regalaba Mirinda, todos con idéntica portada y  con canciones de grupos como Los PayosLos Pasos o Los Brincos, conjuntos (así se llamaban) de aquella época en la que el pop español sabía poco de etiquetas y mucho de grandes canciones.


Mientras tanto en los medios se van sucediendo reseñas tan brillantes como el propio disco del que se ocupan. Mondo Sonoro, Revista Beat, El blog de Carlos Pérez de Ziriza, Verlanga, Neo, Las Provincias, entre otros. Todos coinciden en sus calificativos: estamos frente a una magnífica colección de canciones. Las expresiones como “pop mediterráneo”, “guitarras brillantes”, “canciones luminosas” y “coros deslumbrantes” se suceden y dan una acertada idea no sólo de la obra objeto de crítica, sino de los sentimientos que su escucha produce en el oyente.
El pasado viernes, antes de su presentación en el Café de la Palma de Madrid, visitan los estudios de Radio3 para participar en el programa de Julio Ruiz. Al ver la foto de Antonio, Jordi y Miguel junto al veterano locutor, no puedo evitar recordar que los oyentes de “Disco grande” hace ya muchos años eligieron como canción del año “Viaje al mundo de los sueños polares” de Family. Un asociación de ideas que lo dice todo; recordar el magnífico “Un soplo en el corazón” de 1993 y encontrar la reencarnación de su espíritu festivo y su transcendente cotidianeidad veintiún años más tarde en el álbum de Polonio.

Antes, camino de Madrid recibo una llamada de Antonio respondiendo a un correo previo para concertar una entrevista. Quedamos en llamarnos la tarde del martes pero cuestiones laborales me lo impiden, e intercambiamos mensajes, de disculpa por mi parte, de amable invitación a verles en su concierto del viernes por la suya. Cuando dejo el teléfono siento alivio de no tener que hablar sobre ese puñado de canciones que llevan días sonando y que me envuelven día a día desde hace dos semanas. No puedo entablar una conversación al uso para comentar detalles sobre la grabación en el estudio Blackout Musice o sobre la impecable producción deCarlos Soler Otte. En cambio me muero de ganas por decirle que sí, que yo también he vivido la situación que se produce tras una ruptura que canta en “La guerra privada” o que comparto su fascinación por la novela “Los detectives salvajes” de Roberto Bolaño,de la que uno de sus personajes inspiró “Vayamos a un hotel”.
A veces nos sentimos incapaces de describir lo indescriptible y sólo nos queda rendirnos a la seducción que nos produce. Quizá lo único que quepa decir es que el viernes noche, sobre el escenario de la Sala Russafa tendremos la oportunidad de ver a Polonioestrenando en Valencia su nuevo álbumEstamos todos invitados al gran baile de música moderna.
FOTOGRAFÍAS: PATRICIA GÁZQUEZ

ENLACES:


Publicar un comentario

0 Comentarios