Nuevo “Sold Out” de IZAL en el Manuel de Falla (Granada) 7/03/2015


Van de “Sold Out” a “Sold Out”. Desde hace meses no se podían conseguir entradas en Granada. Se pusieron a la venta incluso las localidades traseras al escenario, un sitio en el que nadie querría estar normalmente, a no ser que las entradas estén ya agotadas y no haya otra forma de verlos. Y ellos lo saben, y saben agradecerlo con un concierto de más de dos horas de duración donde disfrutar de lo que podría definirse como toda la historia musical del grupo, con sus grandes éxitos y sus canciones más intimistas, tanto de su primer EP “Teletransporte”, como de los dos LPs posteriores “Magia y efectos especiales” y “Agujeros de gusano”.

Son Izal. El fenómeno musical de los dos últimos años. Un grupo que ha podido permitirse el lujo de tener gira presentación, festivales “nudo” y despedidas de gira “desenlace”. Esta vez, en Granada, era en el Manuel de Falla, un auditorio que en principio no tenía las simpatías de quienes pensaban asistir (desplazarse hasta allí es una verdadera odisea) pero que tenía un lado bueno, la posibilidad de que entre el público hubiese menores que son, al fin y al cabo, la afición del mañana.


Que se lo digan si no, al pequeño de la tercera fila, el joven  protagonista de la noche que, a sus cinco años, se marchó del auditorio baqueta en mano tras haber bailado más que ninguno de los presentes y haber coreado casi todas las canciones de sus ídolos. Y no fue el único, en noches así da gusto ver cómo los más pequeños se acercan al escenario y viven el concierto con tanta intensidad que difícilmente olvidaran ese día en el resto de sus vidas.

 Sin dudas este ha sido el concierto de Izal en el que la media del público ha sido más baja entre niños y adolescentes que encontraron en esta noche la oportunidad de escuchar el directo prácticamente todos los temas de los dos discos que tiene la banda en su haber.

Porque si algo abundaba en la noche fue la emoción, desde la salida del grupo entre una espesa capa de humo, con una intro que les permitía ir acomodándose con sus instrumentos entre los aplausos de un público al que Mikel incitó a levantarse de los asientos y empezar a saltar con los primeros acordes de “Jenna Fischer” el tema elegido para romper el fuego con un público que desde el principio ya estaba dándolo todo con el grupo antes de que la gente despegara por completo con “Asuntos delicados”.

Una primera parte donde abundaron menos los “hits” de la banda aunque entre los primeros temas no faltaron algunos como “Extraño regalo”, uno de los más coreados por un público que demostró saberse bien sus canciones. Caía también, en esa primera parte, algún tema adelanto del que será su siguiente trabajo, para ir abriendo boca.

“Una duda razonable” para ir aplacando un poco los ánimos, bajada paulatina del tono de los dos temas siguientes y salida del grupo del escenario para volver a entrar al mismo con unas sillas colocadas para realzar un acústico lleno de “Sueños lentos”, “A los que volveremos” y “Eco”. Temas que, en palabras de Mikel, se piden mucho en los festivales pero allí no hay tiempo material de interpretarlos.

En el grupo, Mikel Izal (guitarra y voz), un frontman con carisma y buena voz a partes iguales, Alejandro Jordá (batería), Emanuel Pérez "Gato" (bajo), Alberto Pérez (guitarra) e Iván Mella (teclados), una formación que, desde 2010, ha visto llover mucho juntos.


En el Manuel de Falla, con la gente emocionada y completamente volcada ya en esa segunda mitad de concierto, el acústico se convertía en un momento memorable en el que los abrazos y los móviles en alto remarcaban la sensación de intimidad que habían conseguido crear tanto con los instrumentos como con la propia iluminación del espacio.

A partir de ahí estaba claro que tocaba levantar otra vez a la gente para, esta vez, no dejar que nadie volviese a los asientos y sonaron, como trallazos, todos los temas que uno espera que no falten en el setlist porque, al fin y al cabo, está allí para escucharlos. Comenzando con “Magia y efectos especiales” para seguir con “Hambre”, “Pánico práctico”, “Agujeros de gusano” y “Qué bien”, compartiendo con el público estribillos y buen rollo, conscientes de que a esas horas de la noche se había llegado el momento álgido y difícilmente la banda o el público iban a dar más de lo que se había dado hasta ese momento porque los coros, los gritos, las palmas y los aplausos eran muestra suficiente de que en Granada, como en las demás ciudades por las que han ido pasando, el público quiere y admira a este grupo que ha tenido un despegue casi vertiginoso.

Luego llegaban los bises, la “Despedida”, más de dos horas de concierto, muchas emociones y momentos para el recuerdo, “Prueba y error” y un final, esperadísimo, con “La mujer de verde”, esa extraña mujer que les acompaña desde el principio y que sigue siendo un misterio, como otros misterios contenidos entre sus letras. Por delante les quedan aún cinco fechas más para cerrar esta “Gira despedida de Agujeros de gusano” (seis tras anunciar que en Zaragoza van a tener una segunda fecha) y después el grupo se encierra a preparar nuevo disco. Un nuevo trabajo que, a la vista de lo que está pasando en esta gira, se espera ya como agua de mayo. 

Crónica: María Villa
Fotos: PerseFone 

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