Marah + Víctor Sánchez en ‘Emergen&cias’ -Teatro Caja Granada (11/10/2016)



En pleno estado de Emergen&cias, con todas las alarmas activadas, así llegamos al Teatro Caja Granada el pasado martes dispuestos a disfrutar de un ciclo que tenía una apertura de lujo, con un cartel en el que los consolidados Marah compartían escenario con el local Víctor Sánchez en una noche que resultó ser una bomba sensorial y un disfrute más allá de la propia música. Y es que, de eso trata precisamente el ciclo, de juntar sobre las tablas a un artista internacional con otro de la escena granadina y, por lo que pudimos ver el martes, eso funciona.


En encargado de abrir la noche, un Víctor Sánchez en permanente buena forma, especialmente ahora que ha dejado de ser conocido como el escudero de Lapido para reivindicar su nombre propio. El que fuese componente de Doctor Ruina, Stereoflex y del grupo lojeño Del Ayo posteriormente, nos sorprendió hace tres años quemando a Gram Parson y no contento con ello volvió a dejar alto el listón con “Sacromonte”, su último trabajo.

Si bien este no ha tenido una presentación específica en Granada, como merece un disco de su categoría, Víctor Sánchez no nos ha privado de su escucha en directo y sabe defenderlo con su afilada guitarra cada vez que se presenta la ocasión. Esta vez, rodeado de una escudería de lujo con Chesco (guitarra), Carlos (guitarra), Popi (batería) y David (bajo), alternaron temas de ambos trabajos e incluso se remontaron al primer trabajo, inédito, de este músico granadino, para dar un recital impecable que, sin embargo, no consiguió arrancar a la gente de los sillones del teatro.


Los que sí arrancaron, no sólo al público, sino cables, sonrisas y buen rollo, fueron los hermanos Bielanko, un tándem que conforma la espina dorsal de uno de los grupos más carismáticos de la escena  estadounidense, Marah. Como méritos propios, decir que una banda que estuvo considerada como la mejor banda de rock del mundo (antes de que Wilco les arrebatara el puesto) a la fuerza tenían que irrumpir con fuerza entre un público que se mostró frío hasta el momento en el que el cantante salió entre bambalinas cargado de cerveza y la repartió entre público convirtiendo lo que tenía tintes de “recital” en una fiesta compartida que, a partir de ese momento, no bajó la tensión eléctrica en ningún momento.


Si en su momento fue, también, la niña de los ojos de Bruce Springteen, que colaboró con ellos en su tercer trabajo, su propuesta honesta, directa y desprovista de artificios se ganó el favor de crítica y público por unanimidad con un punto álgido en 2005, año de publicación de “If You Didn't Laugh, You'd Cry” para alcanzar el cénit de su carrera y caer en el ocaso tras la publicación de “Angel of Destruction” en 2008 año en el que cancelaron la gira presentación de ese trabajo y dejaron al público literalmente plantado hasta que el pasado año reaparecieran “como decíamos ayer”, o como si nada hubiese ocurrido.


Con una fuerza enorme, contagiando buen rollo desde arriba del escenario pero bajándose del mismo para mezclarse con el público, sentarse en las butacas o instalarse en los pasillos con parte de la batería, guitarra y armónica, acercándose más al folk de raíz con que zapatean a pie de calle (o de pasillo en este caso), pero con un arranque y una conexión con la que consiguieron que el público les siguiera hasta el escenario nuevamente y les acompañaran, cada vez más cerca, en esa fiesta del rock que nos puso de verdad en estado de Emergen&cias


Crónica: María Villa
Fotos: J.J. García (fotos 1, 3,4,5 y 6) / Javier Martín (foto 2 )

Publicar un comentario

0 Comentarios