[Crónica] Colectivo Rocanrol Córdoba celebra su festival en Sala Riff (21/10/2023)


En uno de esos días en los que la agenda musical de Granada está bien apretada (había conciertos en todas las salas y varios festivales de diversos estilos en los alrededores), por algún motivo decidimos ir al que organizaba el “Colectivo Rocanrol Córdoba” en Sala Riff con Dark Libra, MTeörik, Volpina y Soundbay en cartel. Como la semana anterior el concierto había tenido una puntualidad inglesa (o alemana, que de allí procedía el cabeza de cartel), llegamos un poco antes de la hora anunciada para no perdernos ningún grupo aunque, esta vez, el evento se retrasó levemente.


Una vez dentro, descubrir a la primera banda, Dark Libra, fue una mezcla de sorpresa y satisfacción. Sorpresa porque en ella militan apreciados músicos procedentes de otros proyectos granadinos, nada menos que Tete Sendín (Mojo), Ángel Sánchez Ballesteros (Köel) y Ángel QB (Leone). Venían presentando su primer trabajo “Music for a weird shop" con una mezcla de electrónica y un rock noventero donde los teclados y guitarras se combinan en la búsqueda de melodías bailables.


Una muy buena actuación para una no menos buena propuesta que debutó justo la noche anterior y que en éste, su segundo concierto, se mostró con solvencia como para madurar este proyecto ampliamente sobre los escenarios. Nosotros nos apuntamos directamente al próximo concierto, a esta banda hay que seguirle la pista de cerca.


Tras ellos, un larguísimo cambio de escenario nos hizo bajarnos de la nube en la que nos habían depositado Dark Libra y esperar pacientemente para recibir a los cordobeses MTeörik que ya acumularon algo más de retraso en la noche. Se trata del nuevo proyecto de Yonka Zarco, guitarra y compositor de "Corazones Estrangulados" y figura clave de la escena musical cordobesa y también venían de presentación con su primer trabajo homónimo.


Reconocer, que al principio su propuesta no nos enganchó a la primera, pero según iban avanzando en su setlist poco a poco les cogimos el gusto, especialmente al analizar algo más la acidez de las letras con las que este grupo de krautrock elabora su repertorio y, finalmente, acabaron convenciéndonos. Esto demuestra que, a veces, hay que dar la oportunidad de la escucha tranquila a lo que no nos entra en un primer momento.


Los terceros en subir al escenario fueron los también cordobeses Volpina, con Migue Pérez (Los Pilotos) a la cabeza. Powerpop de manual, del que siempre gusta y acierta, para la presentación de “Lecciones de vuelo”. Tenemos que decir que, desde que Migue fundó la banda ya teníamos ganas de escucharlos en Granada y la ocasión fue propicia para que pudiéramos disfrutar de ellos en Granada y de todas esas lecciones que fueron desgranando para hacer bailar a un público que se había ido sumando a lo largo de la noche.


Entre las sorpresas que nos tenían preparadas pudimos disfrutar de una versión de “Tarik y la fábrica de colores” una banda poco reivindicada para la importancia que tuvo en su momento y la colaboración de Tony Tunait que también se marcó un tema con la banda.


Llegado el turno de Soundbay el retraso acumulado era ya excesivo y ¿por qué hacemos hincapié en esto? pues se trata de una crítica constructiva con la que queremos reivindicar que en una sala a la que se puede llegar en Metro casi hasta la puerta los horarios se deberían adecuar a los de este transporte y permitir la vuelta nuevamente en metro. Algo que no se cumplió en esta ocasión y vimos con cierta tristeza cómo alguna gente abandonaba la sala antes de que los últimos en actuar empezaran su concierto.


Se propició en cierta manera el hecho de que, para que los primeros no toquen con poca gente, los últimos tuvieron que aceptar ese hecho, ya que el último metro tiene salida a las 2 y a esa hora aún estaban sobre el escenario.


Agradeciendo a los presentes que hubiéramos aguantado hasta el final, Inma (Soundbay) presentó la banda e inició uno de los mejores conciertos en los que he tenido la oportunidad de verlos. Cada vez más potentes y compenetrados, con la experiencia de los años y el enorme talento de esta banda granadina, volvieron a deleitarnos con las tremendas voces de Chris Hulme e Inma Lorenzo que consiguen unas armonías perfectas entre sí y la destreza de Pepe Olmedo, Aarón Rodríguez y Coco Hernández en sus respectivos instrumentos dando mucho espectáculo y recreándose en el rock con tintes de funk, chill-out, psicodelia, pop y electrónica que componen su particular bahía sonora donde todo tiene cabida dentro de una gran elegancia.


Nos marchamos pasadas las dos y media con muy buen sabor de boca y ganas de volver a ver a cualquiera de los grupos actuantes. Difícilmente se podía haber reunido un cartel con tanta variedad y a la vez tanto en común como esta noche de sábado en la que Granada y Córdoba se han dado la mano para dar forma a un pequeño festival que esperamos se repita en otras ocasiones.


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