Ennio Morricone - The Thing. Varése Sabarande, 1982.

10/24/2011 Trepamuros 0 Comentarios

Ennio Morricone - The Thing.
Varése Sabarande, 1982.


Bueno, bueno, bueno. Esta semana toca Especial de Halloween, esa fiesta norteamericana que desde hace unos años se ha ido (in)filtrando en nuestro país, relegando el patrio Día de los Difuntos a un segundo plano para sustituirlo por este carnaval de lo macabro. Como lo de Santa Claus también lo hemos absorbido (o él a nosotros), ahora sólo nos falta meter Acción de Gracias y quedarnos tan anchos. No tiene nada que ver con nosotros ni nuestra historia, pero total, lo de los regalos en Nochebuena y los disfraces en Halloween tampoco, y ahí están. ¿Qué más da? Aquí cuantas más fiestas nos adjudiquemos mejor, que ahora con tanto parado hay que distraerse con algo, ¿no? Siempre podremos dar gracias por no tener trabajo, quedarnos sin sanidad, sin educación y sin pensiones. Y en vez de pavos, podemos rellenar ratas de rica rata picada. No, no pongáis esas caras de asco, que vosotros bien que váis al "McDoña" y no os veo quejaros ni tener arcadas.

Aprovechando la reciente salida del score de la nueva película basada en La Cosa de Carpenter, que a su vez es un remake de El enigma de otro mundo (1951), vamos a revisar este clásico del maestro Morricone. En la próxima entrega de este especial haré lo mismo con la música de Beltrami para la precuela.

Esta es una de esas bandas sonoras extrañamente geniales, que se adaptan a la ambientación de la película y potencian lo que las imágenes quieren transmitir. No es un score típico, casi no se usan orquesta o instrumentos, decantándose más por sintetizadores y sonidos muy ochenteros. Esto le confiere un aura inhumano, tétrico, opresivo e inquietante que no deja indiferente.

¿Qué decís? ¿Cómo que igualito que Paranormal Activity? Lo único que da miedo de esa saga es que haya tanta gente que pague una y otra vez por ver la misma absurdez, que da más risa y aburrimiento que otra cosa. Anda que no se habrán descojonado los directores a costa de vuestros bolsillos ni nada.

Debido a su peculiar naturaleza, el score de The Thing no es fácil de digerir fuera de la película, aunque una vez acostumbrado se puede apreciar su sencilla complejidad. Es realmente peculiar como unas notas tan simples, repetidas una y otra vez, consiguen crear un estado de ánimo de crispación y angustia. Vamos, como la cosa esa que escucháis vosotros hoy en día, pero mejor. ¿Cómo se llamaba, ummmm… el megatrón? Huy no, ese es el malo de los Transformers. Bueno, lo que sea.

Entre los temas destacados, o que más me gustan a mí si lo preferís, están:

Bestiality, que utiliza tan solo lo que creo que viene a ser un chelo o violonchelo, violines y un piano en su primera mitad, con una melodía monotemática y repetitiva que los instrumentos ya mencionados, más otro par, hacen alcanzar un matiz cada vez más estridente, pero que en esencia no cambia en absoluto. Este tema puede llegar a sacar de quicio si lo escuchas demasiado, e incluso puede parecer poco relevante la primera vez que lo escuchas. Sin embargo esa sensación que crea es precisamente su punto fuerte.

Eternity es uno de los temas que usa sonidos ochenteros. Básicamente parece que se use un teclado Casio de aquellos que te permitían tocar sonidos de varios instrumentos sin mosca alguna. Aquí nos encontramos con una pieza de “órgano” acompañada de un par de notas repetidas hasta el final, que en conjunto parecen transmitir una sensación de caída y desorientación. O me lo parece a mí, que he mezclado un toradol con calimocho y no sé dónde estoy ni lo que hago. Va a ser por eso, sí.

Humanity (Part II) podría considerarse el tema central, ya que es con la música que da comienzo al film. De nuevo es utilizado un sonido de sintetizadores y teclado, con una melodía tétrica y una percusión que se repite durante más de 4 minutos, una especie de latido imitando al corazón. Esto crea tensión, crispación e incluso hastío. Y justo cuando no podemos más, explota la melodía acompañada esta vez del sonido de órgano, subiendo el tono y haciendo que los nervios definitivamente se descontrolen, temiendo que nos vaya a aparecer algún peligro de vete tú a saber dónde.

¿Doctor? Sí, mire, creo que he vuelto a ver sombras siguiéndome a todas partes, pero cuando me giro ya no están. ¿Qué quiere decir con eso de si se me ha ocurrido comprobar si era mi propia sombra?.

Otros temas a tener en cuenta serían Despair y Sterelization, que siguen los mismos patrones que los anteriores, ya sea sintetizada u orquestalmente. De todos modos merece la pena escuchar el disco entero.

Para terminar, y a falta de curiosidades más jugosas y metamórficas, sólo puedo añadir que la banda sonora fue co-creada por el propio John Carpenter, el cual no aparece acreditado como tal en ningún momento.

Y esto es todo por ahora. El día menos pensado de esta semana "halloweenesca", (toma ya vocablo spanglish) habrá otra entrega de este especial. Mientras tanto no olvidéis estar atentos a cuantos os rodean, no os fiéis de nadie... sobretodo si de repente comenzáis a escuchar una nota que se repite una y otra vez... pom... pompom... pompom... pompom...

Asquerosos, vizcosos, mugrientos, babosos, estreñidos y alquímicos saludos de cine.



Si sois fanáticos del clásico de 1951 y el remake ochentero, ahora podéis conseguir de importación el pack con las dos películas en versión original, formato DVD y un precio de miedo en Doctortrade.com. No dejes que la cosa se apodere de otro que no seas tú... ¿o era al revés?.

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