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    sábado, octubre 20, 2012

    Izal-Sala El Sol, Madrid. 19/10/2012

    Érase una vez, una joven que investigando en la programación de las salas de Madrid, descubrió a un grupo del que no había oído hablar antes, Izal. El single de la banda, que además da nombre a su primer LP, Magia y Efectos Especiales, conquistó a la chica, hasta tal punto que anotó en su agenda "19 de octubre concierto".

    Una fila de personas me da la bienvenida al llegar a la céntrica calle de Los Jardines. La Sala El Sol ha colgado en la puerta el cartel de "entradas agotadas". ¿Sería la jóven la única que no había oído hablar de la formación vasca?, ¿será el quinteto capaz de cumplir las expectaivas de un aforo completo?.

    Empieza el concierto, los chicos toman posiciones y el tema A Nuestros Rincones pone el punto de partida. "Estamos flipando", confiesa Mikel Izal, vocalista del grupo. El público se ve obligado a recordar temas antiguos, Desorden, 28 Horas, Eco y Teletransporte. "Vamos a acabar con este tema con el repaso del primer EP y creo que os la sabéis", dice el cantante antes del último título. Este primer trabajo al que Mikel ha hecho referencia fue grabado en el año 2010 en los estudios La Catacumba de Barcelona.

    El público, que llena la sala de este a oeste y de norte a sur, se entrega a Izal desde los primeros acordes de la noche. "Damos un aplauso a Iván del Castillo", quien ha sido el encargado de los vientos en dos de los temas, Qué bien y Conclusión en Do. Mikel da las gracias al tema que nos hace recibir a Iván, Qué bien, por ser el único que han podido tocar sin guitarra eléctrica. "Nos ha salvado el culo en la radio, sin ella no sé qué habríamos hecho".

    Paso al frente. Si alargo mínimamente el dedo puedo tocar la guitarra del cantante. Sin micro y así, cerquita de los asistentes, arranca Sueños Lentos, Aviones Veloces. No sé si estoy muy cerca del escenario o si el sonido está siendo realmente bueno, pero punto para el técnico en cuestión. Me gusta poder ir a un concierto y entender las letras, aunque no te sepas las canciones de memoria. La iluminación no está mal tampoco. ¡Bien hecho Sala El Sol!. Así da gusto.

    La noche sigue avanzando, sin prisa pero sin pausa. Mikel aprovecha para dar las gracias una vez más. "Tuvimos miedo, hubo un gabinete de crisis y vais vosotros y llenáis la sala, ¡sois la hostia!". Felices de la vida y sin intenciones de ocultarlo. No les importa confesar, con otras palabras, claro, que están todavía saliendo del cascarón. Su actitud y su entusiasmo dan fe de ello.

    La sala tiene el privilegio de conocer dos temas nuevos, reservados para un segundo disco, Tóxica y Jenna Fisher, que espero que finalmente encuentre su hueco en ese futuro trabajo porque apunta maneras. La canción del último videoclip del grupo, Tu Continente, no tarda en aparecer. "Necesitamos ukelele en la sala" dice el cantante, que cambia de instrumento para la ocasión. "Este sería un buen lugar para morir". Sí, es definitivo, no salen de su asombro. En esta primera parte del concierto salen a relucir Extraño Regalo, Ajam y Prueba y Error.

    Llegamos a los bises con mi canción conquista, Magia y Efectos Especiales. Muchos conquistados por este tema he visto a mi alrededor. No se hacen de rogar y vuelven a saltar al ruedo. No puedo evitar fijarme en el batería, Alejandro Jordá. Me llama la atención porque va descalzo como Pedro por su casa. Bajo el instrumento hay una especie de moqueta y supongo que ha sido la excusa perfecta para sacar los pies del tiesto.

    Nos adentramos en la recta final y, como si de un diálogo se tratase, Mikel anuncia "ella siempre dice sí", a lo que el público responde, "la mujer de verde", "por eso siempre es tan maravillosa", ha concluido el cantante antes de ver que los asistentes han acertado la quiniela. La mujer de verde anuncia la antesala de la despedida. 

    Piden la presencia de Iván sobre el escenario para una conclusión en clave, la de 'Do' en este caso. Izal lo tiene claro, hay que echar los restos, o echarse ellos abajo. Con los últimos compases del tema Mikel se tira al suelo, acompañado del guitarrista, Alberto Pérez y de Emanuel Pérez, el bajista y el nervio puro del grupo, que no ha parado quieto ni medio minuto.

    Izal viene pisando fuerte y escalando posiciones en el famoso y preciado mundo del Indie, que no deja de estar de moda en nuestro país ni a tiros. Definitivamente no creo que nadie se haya sentido decepcionado con el directo que los chicos han ofrecido en Madrid, si no más bien todo lo contrario. Enhorabuena por haber llenado la sala más grande, en la que habéis tocado hasta la fecha, y por haber demostrado calidad.








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