Desbandada de covers: La "Banda Sonora" de Presuntos Implicados

Quizás nuestro compañero Airam Noda, aka Trepamuros, era el redactor idóneo para hacer la crítica de este el último trabajo de Presuntos Implicados... Con eso de que se llama “Banda Sonora” y repasa las canciones más representativas -y no originales- de films como “Orfeo Negro”, “4 bodas y 1 funeral” o “Saturday Night Fever”... Pero no, no le molestaremos vía whatsapp para tal nimiedad. Además, ¿qué nos ha hecho Airam para quererle tan mal y pasarle este disco?

“Banda Sonora”
es el segundo trabajo que editan Lydia, Juan Luís y Nacho, o lo que es lo mismo, los Presuntos Implicados post-Soledad Giménez... un dato importante aunque no quieran darle relevancia al tema. Importante en la medida en que, hagamos un poco de memoria, el grupo incluyó una versión del “Fallen” (que pertenecía a la banda sonora de “Pretty Woman”) en aquel disco en directo que fue “La Noche” (1996). Una versión con mayúsculas que no necesitaba compararse porque tenía la suficiente fuerza por sí misma como para atrapar a todo el que la escuchaba. Cuando Lydia entró en Presuntos Implicados, esta es una de las canciones que rescataron y que incluían en su repertorio habitual. Y de ahí a confeccionar un disco de versiones cinematográficas solo hay un paso: el de decidir editar un trabajo que pudiera venderse fácilmente. Sin arriesgarse, sin evolucionar, y sin... nada de nada.

Se trata de un trabajo con un corte impecable, con correctas adaptaciones musicales, con una voz que dibuja los paisajes necesarios para este tipo de covers,... Pero se queda solo en eso: en un trabajo más al que no le aseguramos un recorrido muy extenso. Hay algo muy básico que las más de las veces se olvida, ya sea desde las discográficas, desde la propia industria musical o, desgraciadamente, desde los mismos grupos, y es el transmitir algo más. ¿Cómo puede ser que con los grandes temas que han seleccionado ninguno pueda traspasar la barrera de la emoción? Esto nos demuestra, una vez más amiguitos alquimistas, que cantar y tocar bien no implica que lo que hagas sea bueno. Y ahí está la visión artística: en poder discernir qué es creación y qué es carne de orquesta. Con todos nuestros respetos a las orquestas que nutren nuestras fiestas.

Gran parte de las canciones seleccionadas tienen demasiada personalidad como para lanzarse a ellas sin aportar lo más visceral que tenga la banda. Y para sobrevivir a grandes canciones solo es necesario algo muy sencillo: grandes adaptaciones. Si no es así, tanto los fantasmas de las canciones como los de sus propios intérpretes aparecen y terminan machacando las canciones. Porque para conseguir que una versión adquiera vida propia lo primero que hay que hacer es eliminar muchas de esos fantasmas. No es posible versionar un “The way we were” sin tener presente a Barbra Streisand, y menos en esta adaptación, que en algunos pasajes incluso llegamos a sufrir esperando si Lydia es capaz de llegar a la nota o no... Un nudo en el estómago, no por la emoción, sino por la pobre mujer, no sea que no llegue a los agudos... El falsete le quedaba bien a los Bee Gees, pero ¡¡a nadie más!!

Hemos hablado de la emoción porque es el elemento común en todas (o en casi todas) estas canciones. Quizás porque mezclamos las canciones con sus películas y esa emoción es más un recuerdo sensiblero de lo que el film nos dejó, quizás una lágrima al acabar, o quizás una sonrisa en aquella escena. Sea por lo que sea, tenemos una respuesta emocional a estos temas; respuesta que con esta re-lectura de los mismos desaparece de un plumazo. Y miren que es difícil eso, oigan!! Pero sí, Presuntos Implicados consiguen limpiar de emoción cualquier nota “abossa-novada” que hayan dado en este trabajo.

Se han decantado por adaptar estas canciones a ritmo de bossa-nova porque es algo que, en la intimidad (como el catalán de Aznar), deben hacer bien. Como las reuniones navideñas en las que toda la familia entona villancicos... pero no por ello seguimos con los villancicos en agosto (a no ser que Pitbull haga una versión y la lance a ritmo de raggaeton). La bossa-nova entre amigos mola, claro que sí; pero a nivel artístico hay que tener mucha visión creativa para lanzarse a ella y no ser engullidos. Presuntos Implicados se han decidido por la bossa-nova, por su elegancia, por su tranquilidad y porque quizás era lo que buscaban para su trabajo. Pero, ¿cómo puede ser que un disco de Joao Gilberto, por poner un nombre al azar, no suene nada repetitivo y este sí? A alguien que se adentre por primera vez en estos ritmos habría que advertirle: no toda la bossa es igual, y no, no desde luego que no suena a música de ascensor. Una pena descubrir que esta bossa-nova que disfrutan tocando no se disfrute escuchando.

El disco se abre con “Vuelvo a pensar en tí”, versión del “I say a little prayer for you”. Un primer corte que ya les queda demasiado grande y en el que comienzan ya a ahogarse. Ay, Burt Bacharach... no desesperes ante el piano... Un tema que no cobra fuerza y que pierde por completo ese toque soul y con garra de las grandes intérpretes que lo han inmortalizado. Un tema plano, repetitivo y, seamos sinceros, aburrido desde los primeros segundos, que se perpetúa hasta la extenuación. Cualquier representación artística sabe que lo peor que puede pasar es que aburra, que no incluya la sorpresa, que se estabilice en su mediocridad. Por desgracia así es como comienza esta “Banda Sonora”...

Del “She” que nos enamoró en la voz y en las gafas de pasta de Elvis Costello queda bien poco. Queda el título, aunque luego en la canción lo que se cante sea un “Tú”... ¿desorientación con los pronombres o pequeños errores, sin importancia, de traducción...? Con algún pasaje sonoro extirpado directamente de algún clásico brasileño, la canción sigue la línea el resto de tracks, no transmitir, no emocionar y no crear ese vínculo catárquico entre el que escucha y la canción. Eso sí, si no estamos pendientes y pasamos al siguiente tema, “Si es cierto tu amor” (versión del “How deep is your love” de los Bee Gees), podría pasar por la misma canción, ya que todos los tracks parecen una continuación del inmediatamente anterior. Con “Banda Sonora” entramos en un bucle sin fin sonoro... ¿quién nos dice que con su escucha repetida no estaremos alterando la causalidad espacio-temporal?

Del “Nature Boy” de Bowie casi mejor no decir nada. ¿A su favor? Que musicalmente camina por aguas de bolero y arrastra un poco de la emoción que brilla por su ausencia en todo el disco. ¿En contra? Que las versiones de Celine Dion o incluso Cher, entre otras, la superan.

“Loving you”, una colorista y optimista canción que recordaremos en voz de Minnie Riperton se transforma en esta ocasión en "Solo tú", una balada que pierde esos matices que se cantan en el tema. Porque ante un “vuelvo a sonreir” que se canta sin ronreir... ¿qué nos queda?. Y de Riperton a Streisand con el "Tal y como fue". Quizás esta sea la versión que más... reparo (por llamarlo de alguna forma) nos da escuchar. La que más damnificada ha salido de este capricho musical y, sinceramente, la que más pena nos da que hayan seleccionado para mutilar. Porque sí, alquimistas, hay canciones que no deberían tocarse jamás si no se va a estar a la altura de las mismas. Y esta es una de ellas.

“Oficial y caballero”, la peli de Richard Gere, está presente en este trabajo con “Donde nos lleve el corazón”. Un título que se han sacado o de la manga o de alguna obra de Susanna Tamaro. Otra canción que nos conduce a un hastío generalizado incluso en esos pasajes en los que Joe Cocker nos ponía los pelos de punta.

La versión que salvamos de la quema, si es que nos obligaran a seleccionar alguna, es sin duda “El amor me envuelve”, versión de la ya versión del “Love is all around” que Wet Wet Wet hizo de los ingleses The Troggs. Versión de versión y tiro porque me toca. Pero que la salvemos tampoco quiere decir mucho más, salvo eso mismo. Los coros que acompañan la voz de Lydia son incluso versiones de los coros utilizados en viejos trabajos de Presuntos Implicados, esta vez sí, con la Giménez como vocalista. ¿Reinventarse o morir... para qué?

Henry Mancini, o algo parecido a su legado, cierra esta “Banda Sonora”. Una canción que esta vez sí que se ha adaptado en consonancia al ritmo original que todos conocemos y que a lo mejor por eso es por lo que no se nos atraganta tanto como las anteriores. Un "Moon River" que mantiene el título original pero que pasa desapercibida por el filtro de la emoción.

En definitiva, un disco totalmente prescindible y que apostamos a que será la locura en el mundo de las bodas. O como banda sonora a la hora de acompañar a los novios, o como repertorio inalterable de la orquesta que acompañe el baile o... o cualquier otro momento que se os ocurra. Porque no creemos que tenga un recorrido mayor. Lydia, Nacho y Juan Luís... ¿por qué habéis eliminado el componente “emoción” de todos los temas? Y es que muchos de los temas elegidos son temas que sí que se hicieron conocidos, pero que tampoco es que fueran “temazos”; sin embargo esa emoción, presente en todos, los ensalza y los convierte en grandes temas.

Solo una cosa más, amigos de Presuntos... antes de lanzarse de cabeza a ese desagradecido mundo de las versiones y los covers, ¿por qué no pedir consejo a los grandes? Baste recordar la versión que de “Nature boy” hizo Caetano Veloso en “A Foreign Sound”, desprovisto de esa bossa-nova en la que vosotros os habéis enfundado. Pero como no queremos privaros del honor de ser partícipes de una de estas versiones, os dejamos aquí el vídeo de “Vuelvo a pensar en tí”, versión del “I say a little prayer for you” incluído en “La boda de mi mejor amigo” (P. J. Hogan, 1997). Degustarlo y, si no os atragantáis mucho, podemos comentarlo...


"Vuelvo a pensar en tí" (Presuntos Implicados, 2011)

Más info:
http://www.presuntos.com/

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4 Comentarios

  1. Así me gusta, que no se me moleste con nimiedades. A mí sólo me contactáis si es para decirme que Ramoncín ha sacado nuevo disco poniéndole letra a las partituras de John Williams. Le dedicaría un especial de 3000 palabras sólo para él. Eso sí, todas insultos, aunque me los tenga que inventar. XD

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  2. Letra para las partituras de John Williams... "Naaaaaa...nananaaaaaa... nananaaa-nanaaaaa-nananaaaa..." (es la de "Jurassic Park")

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  3. Jajajajajajaja. Pues no creas, ya hablaré de un tipo americano que se las hace y las cuelga en internet. Con vestuario y todo.

    De todas formas sigue practicando. He notado que el segundo na no ha sonado igual que los otros. XD

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  4. El disco está genial. Las adaptaciones y la interpretación, sublimes. Y lo dice un rockero que aprecia todo tipo de música. No tenéis ni puta idea.

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