Michael Giacchino - Super 8. Varése Sarabande, 2011.

Michael Giacchino - Super 8.
Varése Sarabande, 2011.


Como soy nuevo en esto de colaborar por aquí, ¿alguien podría decirme en qué casilla marco para donar la devolución de Hacienda a Alquimia Sonora? Es que para la iglesia está bien clarita, pero por más que busco no encuentro la vuestra. ¿Nadie? En fin, qué se le va a hacer.

Bueno, soy Airam, nuevo redactor jef… perdón, redactor a secas quería decir. En qué estaría yo pensando.

Voy a ocuparme de un apartado bastante divergente al acostumbrado por aquí: Las Bandas Sonoras, B.S.O., Soundtracks, O.S.T. o como guste a la audiencia llamarlas, que para eso paga. ¿Qué decís, qué?... ¿¿¿¡¡¡Qué no pagáis!!!??? ¡Pero bueno, sois unos piratas, lo queréis todo gratis! Adiós a mis sueños de hacerme rico cobrando por cada artículo mío que leáis, así como si lo comentáis con otras personas, lo recitáis mentalmente, lo recordáis, lo fotocopiáis, lo copiáis o cualquier otra cosa terminada en áis. ¡Maldita sea!

Perdonad el lapsus. Como iba diciendo, intentaré mantener informado de novedades, conciertos (por aquí se lleva 5 años celebrando el Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife o FIMUCITÉ, del cual hablaré en próximas publicaciones), curiosidades y, por supuesto, rememoraré música que ha quedado grabada en la memoria popular (eso si sois personas curtidas en solfeo. Porque si no pasáis de que en la última de A Todo Gas sale Don Omar “cantando” Danza Kuduro, posiblemente me tomaréis por loco). Bromas aparte, además de tratar los scores, que no entiendo por qué los llaman así, puesto que viene a significar algo como puntuaciones (¡toma ya con el inglés básico de la F.P., lo que me ha cundido!); además de tratar los scores, decía, también repasaré esos grupos, cantantes y canciones que marcaron época y/o hicieron reconocible el film para el que fueron compuestos o utilizados. Todo esto a través de un servidor, que ni es ni ha sido nunca compositor, cantante o cualquier otro tipo de oficio relacionado con la música. Como mucho tuve un órgano de esos Casio de niño, con el que tocaba el Cumpleaños Feliz y poco más. Sólo soy un aficionado a este tipo de música desde pequeño, que aportará su granito de arena como buenamente pueda mientras los compositores lo muelen a palos con sus batutas cada vez que cometa algún error. Así que no os sintáis inferiores (a menos que queráis y os guste rendirme pleitesía como vuestro nuevo Dios. No tengo manías ni reparos al respecto), porque soy un tío normal, no ningún superhéroe de las bandas sonoras. Bajo la camisa sólo suelo llevar una mata de pelos en el pecho y, que yo sepa, no se parece a letra alguna conocida o registrada por Marvel, D.C., ni ninguna otra editorial. Sin más, comencemos.

Hoy voy a hablar de un score totalmente nuevo, de este mismo año. El autor es Michael Giacchino, al cual conoceréis si habéis visto la serie Perdidos (Lost) o películas de Pixar como Up, por mentar dos ejemplos. La música es suya.

Giacchino es relativamente nuevo y el compositor fetiche de J.J. Abrams (Alias, Perdidos, Fringe, Misión Imposible 3, Star Trek 2009, etc). Con Super 8 ha subido enteros; ya hay algunas voces por la red proclamándolo el nuevo John Williams, algo exagerado, aunque todo un cumplido. Particularmente creo que sí que va a destacar, no quedándose en mero compositor en serie de productos del montón.

Como iba diciendo, la banda sonora consigue trasladarte a otros tiempos, algo que casa totalmente con la película. Giacchino crea un producto casi mágico, nostálgico, notándose que está hecho con cariño por el cine y su música, de una calidad elevada. Con un tema principal recurrente durante toda la composición, nos hace recordar nuestra infancia a unos, y les enseña a las nuevas generaciones que hay un mundo musical más allá de incrustar los temitas cañeros o de moda del momento.

Si algo destaca de esta partitura, al menos para mí, es su capacidad para no recordarnos a ninguna otra conocida de los ochenta (a excepción, quizás, de pequeños acordes que evocan sutilmente a E.T.), pero aún así consigue hacerte rememorarlas como si fuera lo más natural del mundo y lo hace, además, sin necesidad de estar viendo la película. Es de esos scores que puedes escuchar aparte y dejarte llevar por ellos. Predominan en ella los instrumentos de cuerda, donde los violines juegan un papel destacado, sobre todo en los momentos más álgidos de la composición. Esto le confiere esa sensación de melancolía y añoranza, herramientas necesarias para estimular nuestra emotividad y sumirnos en sus acordes con facilidad.

Super 8 se ha convertido inevitablemente en una de mis bandas sonoras preferidas, algo que no ocurre demasiado a menudo con las nuevas composiciones. Al igual que el cine, el nivel de las mismas ha decaído hasta el punto del aburrimiento o la insipidez. Lo que hace valorar mucho más cuando algo especial llega a nuestros oídos.

Así que ya sabéis. Si aún no conocéis este soundtrack, ya estáis tardando en escucharlo. Abajo encontraréis algo para que vayáis abriendo boca. ¿Qué?, ¿qué no queréis? Pues no pasa nada oiga, este es un medio libre a seguir.

Disculpad un momento, disculpad… ¡Braceliiii! ¡Pásame un hierro 9, que tenemos no-creyentes a los que saludar sonoramente!



Enlace de interés: http://www.michaelgiacchinomusic.com/

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3 Comentarios

  1. Creo que esta sección va a dar mucho jugo y si no lo da será porque no hay naranjas jeje.Bromas aparte me pareció una película muy buena y como bien dices de esas en las que la banda sonora juega un papel fundamental y crucial,ya que sin ella se perdería gran parte de el encanto y de la magia de la película (Algo a lo que lamentablemente estamos acostumbrados hoy día).Muy interesante esta banda sonora.Saludos

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  2. Buen estreno, compañero. ¡Bienvenido al grupo, espero que disfrutes!

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  3. Gracias Braceli. Después te doy tu dinero por el comentario. Pero que no se entere nadie...

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