Todos hemos jugado al Tetris, bloques cayendo a velocidades desorbitadas mientras la música se aceleraba de manera preocupante. un soniquete que lejos de relajar conseguía crisparnos los nervios hasta ver aparecer el GAME OVER.

Pues bien, resulta que la música del Tetris no es en realidad una composición original. Se trata de una melodía rusa bastante popular llamada Korobéiniki, o conocida también como Koróbushka, y esta basada en un poema escrito por Nikolái Nekrásov el cual se publicó en 1861 en la revista Sovreménnik.

Hirokazu Tanaka consiguió desviar la composición original de manera que a pesar de su orgulloso compositor ahora siempre será "la canción del Tetris"