Perro + Compro Oro en Planta Baja (Granada) 05/11/2016


En una semana de vértigo musical en Planta Baja, entre varios días de re inauguración y un ambiente festivo que ojalá se mantuviese durante el resto de la temporada, el sábado se hacían un kit kat en las celebraciones propias para dar espacio a la primera fiesta que nos trae este año Discos Bora Bora.

Esta vez, la tienda de discos nos traía música de manos de Compro Oro y Perro, dos propuestas originales como poco. Por un lado, abriendo la noche, los almerienses Compro Oro con un punk-pop alocado que se basa principalmente en irreverencia musical aderezada con ritmo frenético y letras que rozan lo surrealista.


La banda, formada en 2014 por ex miembros de The Shake, Ferce, L' amorevita, Ronda Relámpago y Suéter no se corta a la hora de experimentar con el sonido verbenero, los ritmos latinos y un kraut/punk más descarnado.

Tras ellos, desde Almería, Perro, un grupo que sorprendió desde su debut y se hizo con adeptos y detractores a partes iguales (indispensable para ser considerado una banda ‘revelación’). Repetido hasta la saciedad en Radio3, su tema “La reina de Inglaterra” (Tiene bacalao, tiene melodía) los introducía de lleno en el panorama nacional y, a partir de ahí, su aparición en festivales y salas ha sido una de las más celebradas.


Pero en algún momento tenían que dejar de declararse nietos de Su Majestad y con su segundo disco, “Estudias, Navajas” grabado y mezclado en “Montreal Studios” en Subiza (Navarra) por Hans Kruger y masterizado por Mario G. Albertini en “Kadifornia Mastering” en El Puerto de Santa María (Cádiz) han conseguido mantenerse en primeria línea a base de ritmos imposibles y canciones no aptas para puristas de ningún género.

Te hablan de la misma forma de frustración de un escritor reptiliano al que llaman loco por querer reflejar sus estudios sobre humanos que de “zombie runner” o esa nueva moda de salir a correr y hacerse fotos para las redes sociales contándolo. Temas profundos, como puede verse.


Y, para acompañar la profundidad argumental de sus temas, una puesta en escena loca, desbaratada (en el buen sentido) con cambios musicales que te dejan trastornado y rotaciones en los instrumentos entre los miembros del grupo, para no conseguir encasillarles en ningún sitio y bajo ninguna etiqueta.

El resultado, loco, sí, pero coherente. Si te apetece bailar un rato sin pensar mucho en por qué tu cuerpo se mueve con ritmos rotos y melodías kafkianas, Perro son el grupo que puede hacer que bailes y te metas de lleno en una fiesta del surrealismo contemporáneo. Reptilianos o no, lo que está claro es que el grupo tiene un estilo propio, una forma diferente de hacer música y que una vez entran en el escenario te puedes esperar cualquier paranoia, pero al final consiguen hacerlo divertido.

Si a todo esto le sumamos un afterparty de lujo con Don Gonzalo Dj, Israel Harakiri Dj, Almejillas Picantes, Rayman Dj y Perro Dj poco más puede contarse de una noche de auténtica fiesta.

Crónica y fotos: María Villa

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