Entrevista a Versonautas: "Un vinilo es una invitación al ritual de la escucha serena, como el que goza del vino o de una buena hierba" - Alquimia Sonora

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sábado, junio 06, 2020

Entrevista a Versonautas: "Un vinilo es una invitación al ritual de la escucha serena, como el que goza del vino o de una buena hierba"








Ana Sanahuja y Roqui Albero hasta que llegaron a su encuentro, habían explorado el mundo viajando a sitios como La Habana, Nueva York o Buenos Aires. La ESMUC (Escola superior de Música de Catalunya) fue el eje centrípeto que atrajo sus cuerpos y almas para comenzar un nuevo camino, con el paso del tiempo vendría un proyecto sonoro que une palabra y música en un universo singular y mágico con siete años de vida: “La ESMUC fue unos años antes de Versonautas, el azar quiso que nos volviéramos a encontrar más adelante y que el amor surgiera de un modo salvaje y repentino. Versonautas nació de las ganas de estar juntos. Con la excusa de tocar en fiestas de amigos, pensamos en tener un repertorio conjunto, pero las cosas no sucedieron como planeamos y surgió un universo sonoro alrededor de la poesía que, en vez de ser algo para encuentros amistosos, devino en algo profesional”. Los surcos del proyecto hasta el momento se han deslizado sobre las aguas de la música en directo, festivales como Mostra Viva – Cinema del Mediterrani, Russafa Escènica, ¡MUV!, Cabanyal Íntim o Vociferio de València; el Trovam! (Castelló); Guardetxe (San Sebastián); Irreconciliables (Málaga); Matarranya Íntim (Teruel); Microfest (Huesca); Cosmopoética (Córdoba); La Surada Poética (Santander); Poetodos (Fuendetodos); Barcelona Poesia; o Voix Vives (Toledo), fueron los escenarios que amplificaron todos los textos y melodías fruto de una procreación experimental que ha sido amamantada siempre desde la más absoluta independencia y que ha dejado tres espectáculos propios.

Una propuesta que escapa del circuito de salas en directo que además laten de una forma diferente a la idea de grupo y escapan sin duda al “mainstream” del pop y el rock que se vive en la escena local de València. Parece que desde Alquimia Sonora nos gusta cumplir ciclos y volver a todo aquello de los que hablamos de un proyecto como Luna y Panorama de los Insectos para rescatar y de paso, perdonarnos, que se nos escapará una obra como la de Versonautas: “En cuanto al circuito (y qué bueno que nombres a Carlos y Clara, grandísimos artistas y amigos nuestros) es cierto que a menudo nos cuesta explicar lo que hacemos y eso dificulta el encaje para la persona que programa. A veces notamos cierto temor a que sea algo muy sesudo, a que no tenga esa emoción tan pura de la buena música, pero nada más lejos de la verdad, cuando texto y música se amalgaman con naturalidad, el público recibe esa emoción y simplemente viaja. Por otro lado, lo bueno de estos tiempos tan llenos de diversidad artística, es que hay mucha gente que quiere probar cosas nuevas, que quiere acercarse a propuestas que mezclen elementos distintos".

Se respira a ese amor puro al arte en todo lo que nos cuentan y eso hace embellecer aún más esta entrevista: “Por otro lado, siempre hemos sostenido que este formato ya viene de la Grecia clásica, algo en realidad muy normal. Dedicarse al arte es para los locos, para los que lo sienten como una necesidad y a veces, las rarezas, dado que navegan en solitario, también tienen la ventaja de poder innovar incluso en la gestión de sí mismas. Lo que tenemos que tener claro los que queremos vivir de lo performático, de lo artístico, es que hay que trabajar duro no solamente en la parte creativa, también hay que comunicar, llamar, organizar, buscar, etc…Hay que bajar al fango y creer mucho para no rendirse enseguida. Esa faceta más de gestión es también tu obra de arte, es la parte invisible y fundamental del gran Iceberg que vas construyendo.” 

Tras siete años, la ilusión de traer al planeta discográfico, su primera creación sonora en formato físico: “El disco ha tardado en llegar, pero lo ha hecho como un hijo muy deseado. Al principio, no sabíamos cómo hacerlo, teníamos miedo de no hallar algo realmente orgánico, de que la voz hablada no encajara en el formato tan musical que es el disco. Hasta el momento habíamos trabajado con textos de poetas que nos inspiraban y la decisión de grabar nos llevó a querer hablar desde nosotros, así que empezamos a escribir, a componer y a pensar en una obra de arte total."

“Astro azul” vio la luz hace unas semanas en formato vinilo a raíz de una encuesta lanzada vía redes sociales que les hizo entender que el tamaño a veces sí importa, y más cuándo viene seguido de un concepto, de una portada, de un libreto y de un disco que se convierte en un objeto de culto. Un bien material que te llega envuelto con mucho cariño y con el olor a tomillo y romero: “Estamos agradecidos de que la gente nos llevara a editar un vinilo. Estos tiempos de confinamiento, justo ahora, nos han reafirmado más si cabe, pues hemos hecho una campaña para vender los discos que íbamos a llevar en nuestras actuaciones. La respuesta ha sido brutal. Un vinilo es una invitación al ritual de la escucha serena, como el que goza del vino o de una buena hierba. “

Transmiten emoción y entusiasmo al hablar de todo el diseño, la fotografía y el artwork que confinan (nunca mejor dicho) a “Astro Azul”: “Fabricado en Krakatoa Records, situada en Castellón (la única, junto con otra del País Vasco, abierta en España). Sobre el artwork, ha sido un viaje trepidante porque, así como con la música todo fue fácil, nuestro cerebro no se había tenido que enfrentar casi nunca a plasmar una idea en algo visual. Ahí nos costó, hasta que un día apareció Jrisa Lialia en nuestra casa, gran amiga nuestra, iluminadora y escenógrafa de la Compañía A tiro hecho. Ella se había enamorado del disco y surgió un diálogo orgánico mientras comíamos y bebíamos te. Empezamos a hacernos fotos y surgieron planos e imágenes que son las que han dado lugar a la portada, contraportada y poster interior: Una diapositiva de un cielo estrellado que nos había mandado dentro de una carta nuestra amiga Teresa Juan (artista multidisciplinar, cofundadora de la compañía Wichita), el verano anterior. Una imagen de una bailarina dentro de una caja de música que hechiza a nuestro hijo, donde su hipnótico baile nos lleva a algo misterioso, como el origen de la existencia; a una reminiscencia de la infancia, de los primeros pasos, a algo tierno y mágico. Y una foto nuestra dentro de nuestra casa, que es el lugar donde nacieron los textos y músicas del disco y donde vivimos una cuarentena muy particular que es la que ocurre al tener un hijo y estar observando el origen de la vida desde tu propio cuerpo. Con esas fotos tuvimos el material para que Cristina Bonora, diseñadora y miembro del grupo poético Melibeas, le diese el engranaje perfecto con un diseño gráfico muy poético y cuidado."

Dos caras visibles y muy bien traídas. En la primera una creación propia con más matices, arreglos y juegos vocales (parecen enredaderas abstractas con un poso existencial) y en la segunda unas colaboraciones de renombre, Jorge Drexler, Silvia Pérez Cruz o Chipi “la canalla” con la filosofía del menos es más como aliada: "Es fantástico como tú lo cuentas, no diríamos mucho más, toda obra tiene algo de irracional y de inexplicable, por ello, a veces, una visión externa resulta reveladora. Añadiríamos quizás que, para nosotros, los colaboradores conforman una coda en 4 movimientos, unas miniaturas poéticas que dan un mensaje muy hondo usando una forma poética clásica como es la décima. Después de mucha actividad, de un tipo de texto menos clásico, volvemos al origen de la palabra recitada, la forma rimada. A nosotros nos identifica tanto Alejandra Pizarnik como Rumi o Santa Teresa de Jesús, lo bueno es siempre extemporáneo. Además, es muy curioso tener a estos grandes artistas a quienes se los conoce como cantantes, sacando aquí su faceta menos conocida de rapsodas. Por otro lado, estos textos sí que han sido creados por ellos exprofeso para el disco. La consigna que les lanzamos fue que escribiesen en décima sobre el tema del origen o sobre Versonautas, y se decantaron por esta segunda vía. Un regalo. Las músicas están compuestas e interpretadas por nosotros y, en realidad, son retales transformados de paisajes concretos que aparecen en 4 de los temas troncales del disco.”

Sin duda esa Cara B es una suerte de melodías sencillas y elegantes que suenan con calma y se ven repletas de una delicadeza simple pero eterna. El toque circense de “Semillas de poesía”, el bálsamo que supone “El astro debutante”, la tenebrosidad de “La verdad y su reverso” y el toque jazzístico de “Yo quiero ser astronauta” a golpe de piano y sonidos de viento. Volviendo a la Cara A (parece que vaya del revés), una intro “Astro azul” con una importancia instrumental que nos sitúa en un mundo distópico con sonidos extraños conectados con la naturaleza, ecos que se repiten como un mantra que redunda en el comienzo desde la nada: “El disco tiene un centro que viene a ser el Origen, entendido este como una metamorfosis, como un inicio transformador, como un nacimiento o cambio de paradigma. El primer tema, Astro Azul, lo lleva más a la metáfora con las estrellas nacientes, al hecho de que haya una nada y que de golpe surja el latido de la vida. A nivel musical, se concibe como un paisaje sonoro donde la electrónica juega un papel importante. Sintetizadores y samplers que evocan gotas de agua y latidos incipientes, con una curva dinámica ascendente como podría ser la subdivisión celular, se unen a sonidos acústicos como reclamos de pájaros que evocan un amanecer. Es un tema para comenzar.”

En la producción Pablo Martín Jones y Carles Campi Campón, galardonados con varios Grammy Latinos, una experiencia de altura a la hora de dotar de cuerpo a “Astro azul”: "Pablo fue el productor perfecto, nos acabó de dar el toque crucial al disco, Campi se encargó de la mezcla. Campi trabajó con Roqui durante dos giras con Jorge Drexler y Pablo era alguien de la familia madrileña que se formó. Ellos son artistas inclasificables, autodidactas y llenos de inquietud, gente inspiradora, es lo que tiene tener amigos así, que va y te dicen que sí, que se meten en tu disco…. Campi nos dijo algo por teléfono que nos emocionó, no sé si se acuerda, pero nosotros sí, dijo que habíamos encontrado la fórmula en este disco, que la voz hablada no se hacía pesada. Precisamente esa era nuestra obsesión, así que fue una pasada que él lo apreciara, dada su experta oreja."

La labor de gestión y distribución a modo de Do Ity Yourself es ya una constante en muchos artistas, algo fruto del trabajo y la constancia, y del amor propio a su arte: “De momento lo hacemos casi todo, hicimos una búsqueda de discográficas y nos pareció que, un poco remitiéndonos a la pregunta de antes, así a puerta fría era difícil que nos ubicaran. De pronto nos acordamos de que Sergi Felipe, director de la discográfica jazzística Under Pool, había creado un sello más heterodoxo llamado Discos Flotantes, y decidimos llamarle. Él se mostró muy afín al proyecto y todo encajó a la perfección. Para nosotros es un honor estar ahí ya que hay grandes músicos de jazz relacionados con ambos sellos como Jorge Rossy, Jaume Llombart, Marco Mezquida, etc “.

Las presentaciones truncadas por la crisis sanitaria seguramente les haya tocado con ese impacto económico que tanto devasta a pequeños proyectos (y con pocas ayudas) como el suyo. Unos directos que imaginamos impresionantes y hechos desde las entrañas para proyectar algo muy personal: "La verdad es que había ya 10 fechas en marzo y 10 más en camino. Nuestra gira empezó justo una semana antes del gran descalabro, y llevábamos sólo dos actuaciones hechas. Todo lo que habíamos invertido se iba a recuperar en dos meses, habíamos arriesgado y había salido bien con la remuneración de las actuaciones previstas… pero qué podemos decir, estamos todos en la misma situación, hay una perversa empatía que nos une a todos ahora. Habíamos ensayado durante dos meses casi a diario para poder llevar a cabo este disco. Habíamos preparado una especie de ceremonia personal con la colaboración del arte lumínico de Jrisa Lialia y la indispensable ayuda técnica de Gaspar Yamil. De momento, la presentación en la Sala Carme Teatre de Valencia se pasa a octubre, y Teatro del Barrio de Madrid y resto de festivales y ciclos, también se pasan a otoño. Esperemos que sucedan, las ganas son infinitas."

Bonus Track (Roqui y Ana te hablan de las canciones de la Cara A):

El Avatar Extinto pretende centrarse en esas pulsiones internas que podemos sentir en la vida, estas intuiciones de algo que quiere ser en tu interior, pero tu avatar o tu modo predeterminado de funcionar cohíbe. Es como un salir del armario en un sentido existencial, es un dejar que salga el nuevo ser sin temor a ser juzgado, a experimentar y salirse de lo que se espera de ti. Este tema, a nivel musical, es un viaje que empieza con un latido y un hormigueo provocado por el sinte, colchón base para una voz femenina con efectos. Luego deviene en una mutación, en una guerra musical entre una melodía que quiere salir (el nuevo ser) y un ejército de samplers, sintes y efectos, que están luchando para que al antiguo modo siga operando mecánicamente. Finalmente, la melodía surge con fuerza y da paso a un pasaje circense donde la voz, ensalzada por trompetas, xilófonos, carracas y pianos, anuncia: ¡pasen, pasen y vean, pasen y vean a este engendro maravilloso! 

Hay Otro cuerpo es el relato del parto que hemos vivido, sobre todo Ana: Ella baja a la arena y se entrega a algo que la sociedad tiene asumido, pero que es una salvajada que te acerca a la mismísima muerte; “para que un ser nazca, hay otro origen que debe morir”. A nivel musical, quisimos evocar la sensación psicodélica, de tripi, que hay en un parto. Hay canción, hay reminiscencias de techno, hay jazz, hay sonido de órgano unido a efectos electrónicos y hay dos tipos de voz: la que narra como observador y la que se desgarra.  


Diglia es el inicio del lenguaje, ese dadaísmo natural del ser humano, ese experimentar con la voz y el lenguaje. La música forma parte de una improvisación minimalista que se une a ese mensaje oculto del ser que vive sumido en una etapa que no recordará ya más de forma consciente, un lugar de la mente tan misterioso, como la profundidad de nuestro disco duro. Aquí la música se centra en acompañar esa voz incipiente, con la consigna del silencio, del menos es más en música. Piano acústico y trompeta nos llevan a una atmósfera que podría evocar una mezcla entre Miles y Scriabin

Ave de Plata es una invocación al Vacío, al Origen, al Silencio, a la Estrella, al Comienzo, a la Diosa: al misterio de la vida, que siempre guardará su secreto. Es el tema más electrónico, donde sintetizadores, voces procesadas y samplers nos llevan a un mantra invocador. 

 El Poema del Amor a veces es un texto de Pablo del Rosal, el poeta invitado, alguien muy especial para nosotros, quien ha girado con la Agrupación Sr Serrano, una compañía de teatro internacional. Es un tema que nos lleva al éxtasis, trata del amor y a nivel musical es crudo y salvaje en su segunda parte, con un piano acústico abierto para que toda su arpa refleje los armónicos, y con una trompeta que aúlla en dimensiones múltiples. La primera parte es más ambiental, con un sonido de piano acústico con efectos electrónicos que fragmentan el sonido en partículas, y que acompaña la voz. 

Infant de Neu es una canción cuya melodía compuso Mariano Albero, padre de Roqui, hace más de 40 años. Él fue unos de los hippies de los setenta, cantautor y agitador cultural. La letra es nuestra y evoca, en la primera estrofa, la imagen de alguien que le canta a un niño desde el más allá. Nos gustó la idea de crear un encuentro entre nieto y abuelo de una forma onírica, dado que, por la muerte de Mariano, no se pudieron conocer. El abuelo le canta al niño de nieve desde las estrellas. Es una dedicatoria a ambos, es crear ese espacio para ellos sin que lo sepan…. Este tema nos lleva a la conclusión del disco, al destino, que nos lleva a la sencillez. Voces cantadas y piano y trompeta acústicos, acompañados en la segunda mitad del tema por un contrabajo (Bori Albero, hermano de Roqui) y batería (Pablo Martin).



Fotos portada vinilo:  Jrisa Lialia y Laura Requena y Diseño gráfico de Cristina Bonora.
Fotos: Jrisa Lialia y Laura Requena

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