BAIUCA en Basaba dentro del Granada Alive! (11 junio 2021)


Lo gallego está de moda. Ya llevábamos años disfrutando del sonido de las gaitas mainstream de Carlos Nuñez pasando por las jovencísimas Faltriqueira, unas pandereteiras que nos encandilaron con un solo álbum que trascendió, sobre todo, en el circuito folky nacional. Pero, lo de Baiuca, es claramente la última vuelta de tuerca que se podía dar a la música tradicional gallega. Hasta tal punto que, mezclado magistralmente con electrónica por su ideólogo, el músico y productor Alejandro Guillán (Alex Casanova), ha saltado del circuito “tradicional” a discotecas y festivales, elevando la muñeira a baile digno de cualquier rave que se precie.  


Hay, sin duda, una cuidada cultura, que se ha mantenido viva y en auge por parte de los gallegos, siempre orgullosos de su tierra y los elementos que les diferencian y les caracterizan, completando, con musicalidad y belleza, una cultura que se nos hace cercana y nuestra, aunque no hayamos nacido en Galicia. Una cultura ancestral, antigua y rica, que comparten con el resto del territorio nacional con esa contagiosa alegría que demuestran los músicos procedentes de Galicia, a pesar de vivir casi siempre bajo la lluvia. 


Ayer llegaba BAIUCA a Basaba Club, dentro del Ciclo Granada Alive!, como una fina lluvia refrescante que se ha dado en definir como folktrónica, pero necesitaría de una nueva etiqueta, creada ex profeso, para definir todo el “EMBRUXO” que destila este trabajo tan innovador y arriesgado con el que Baiuca arrasa en los mejores festivales. Parte del embruxo, es responsabilidad de las potentes voces y panderetas de Lilaina y, sobre todo, de una de las piezas fundamentales para que el resultado final sea creíble y asimilable, el prolífico Xosé Lois Romero, que retoma en este proyecto sonidos y temas ya trabajados con su banda, Aliboria. 


Un despliegue de sampler que se mezclaron maravillosamente con el charrasco, el tamboril gallego o el pandero cuadrado de Peñaparda, que, en manos de Xosé Lois aportaron toda la fuerza y el sonido más arraigado a unos temas de evidente anclaje electrónico tras la imponente producción de Alejandro Gillán. No se concibe BAIUCA sin todos esos aportes individuales, pero, indudablemente, su originalidad reside en esta modernización de sonidos que ha conseguido el apego de un público que se rinde sin fisuras a lo gallego. 


¿Sus influencias? Muchas y muy variadas, desde la poesía del siglo XIX y principios del XX como la de Luis Amado Carballo, Curros Enríquez o Rosalía de Castro hasta los cancioneros tradicionales, como el “Cancioneiro Popular Galego” de Dorothé Schubarth y Antón Santamaría. 


En Basaba Club llenaron, nos hicieron disfrutar y se bailó como hacía tiempo no se veía bailar en una sala. Se notaban las ganas, por parte del público, entregado desde el primer minuto y por parte de una banda que está en plena gira y llega fuerte desde el húmedo noroeste peninsular. Está claro que, donde se ponga una muñeira, se quite todo el reggaetón del mundo. Gracias BAIUCA


Crónica y fotos: María Villa


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