Hablamos con Juancho Alegrete sobre la presentación del flamante nuevo álbum de Hank Idory, "Sentimental Jamboree".


El próximo viernes 6 de mayo, el escenario de Loco Club acogerá la esperada presentación del segundo álbum de Hank Idory, "Sentimental Jamboree". El disco que apareció el pasado noviembre y enseguida escaló puestos en toda las listas de pop nacional, es uno de los trabajos más sobresalientes de los últimos meses, y éramos muchos los que estábamos deseando disfrutar de sus canciones en directo. Para ello, Juancho Alegrete, alma mater de Hank Idory ha reunido una banda de lujo para dar cobertura a los temas de su segundo largo: la sección rítmica estará formada por dos miembros de Atlantic, María (bajo) y Tomás (batería); acompañará a la guitarra de Juancho la de Pepe Murgadas (Shenon & Lotton), completando la banda Ricardo Martínez (teclados) y una reducida sección de vientos que darán más colorido si cabe a un conjunto de canciones ya de por si brillantes.

"Sentimental Jamboree" sigue la estela del primer álbum homónimo del compositor. "Nadie sabe nada" abre con sus acordes de piano con aroma a Beatles y se convierte en una pieza representativa de lo que vamos a encontrar durante los próximos treinta y cuatro minutos: preciosas melodías que arropan magníficas letras, unas harmonías vocales poco usuales y un gusto por el detalle que convierte la segunda entrega de Hank Idory en una obra preciosista. El optimismo de "Por primera vez" o de "Un rayo de sol" nos advierten de que estamos frente a un disco poco común en el que la mirada en technicolor  de Juancho alumbra una decena de temas a modo de caleidoscopio mágico que satisfará a los seguidores del Pop con mayúsculas. "Club de Astronomía" o "Mancini, tu y yo" son otras dos piezas en las que el compositor juega con distintos géneros con la vista siempre puesta en la  composición de la mejor  canción pop posible. Y lo logra. Con motivo de la presentación del álbum el próximo día 6 de mayo en la sala Loco Club, nos reunimos con él para que nos hablase de éste su segundo largo.



Hace cuatro años se publicaba tu primer álbum. Cuéntanos cómo fueron tus primeros pasos en la música hasta la publicación de "Hank Idory".

 Pues vamos al principio de todo! Aprendí a tocar la guitarra a los 13 años escuchando “Nowhere man” de The Beatles. Ese día empecé a soñar con estar en una banda y escribir mis propias canciones. Mientras tanto estuve de grupo en grupo, tocando el bajo y haciendo versiones de  rhythm and blues. 

En 1995 por fin encontré a gente con esa misma inquietud por escribir material propio. Juntos montamos una pequeña banda de Power Pop que se llamaba Buzzing Mouths. Eran los días en que estaba de moda cantar en inglés, pero pronto se nos acabaron las frases hechas así que el proyecto no duró mucho. Todo sucedía muy deprisa, tocamos un montón en directo, grabamos un par de maquetas y conocimos a Esteban Hirschfeld, con quien grabamos un EP en su estudio. Esteban nos contaba anécdotas de Los Mockers y otros grupos en los que había estado. Además nos enseñó algunos trucos de grabación de los que todavía me acuerdo. Además, tuvimos la suerte de tocar con Los Planetas en su gira de “POP” (grupo al que adorábamos) cuando tocaron en Roxy Club y también actuamos para TV y la radio. Cada semana nos pasaba algo diferente y divertido… 

Una pena que se terminase…desde ese día me quedé un poco solo pero seguía escribiendo canciones. Unos años después, en 2004, decidí tener mi propio proyecto musical: Margarita Dreams, donde había menos guitarras eléctricas y todo era un poco más POP. Descubrí lo que significaba la libertad creativa, cosa a la que ya me resulta difícil renunciar. Grabé un par de maquetas en casa, en mi grabadora de 8 pistas y conocí a Vicente Prats y el resto de músicos de Star Trip, quienes me ayudaron a ensayar para tocar con ellos un par de veces en directo. 

En 2014 me uní a la banda de Vicente Prats para la presentación de su primer disco en Loco Club. Poco después nos fuimos hasta Liverpool para tocar en el IPO 2014 en un viaje irrepetible por lo bien que lo pasamos. Recuerdo estar paseando por la ciudad, frente al río Mersey, cuando se me ocurrió la idea de grabar mis propias canciones dedicándole todo el tiempo que hiciera falta. Le estuve dando forma a esa idea durante el viaje de vuelta. 

Y así, en 2016, cuando tuve el material con el que realmente me sentía a gusto, me fui a ver estudios de la ciudad donde grabar. Me sentí muy bien en Estudios Calexico, adonde llegué gracias a mi amigo Txema Mendizabal,  quien estaba grabando su primer disco con Carlos Soler. 

¿Esperabas el recibimiento que tuvo? Fue uno de los álbumes más aclamados por la crítica y público. 

Le dediqué mucho tiempo y energías a ese primer disco. La labor de Carlos Soler como productor fue la de ser muy exigente con las canciones que le presentaba y hacer de la colección a grabar una buena selección. A veces me rechazaba canciones, otras veces me pedía un nuevo estribillo o me decía que tenía que esforzarme en escribir un nuevo puente para llegar a los 3 minutos de canción. De este modo aprendí a no ser autocomplaciente respecto a tu propia música y buscar siempre el modo de llevarla a otro nivel. Digamos que Carlos sacó lo mejor de mí. 

Es cierto que no esperaba el cariñoso recibimiento que tuvo el disco, pero para mí lo más importante ya había sucedido antes cuando Javier Abad de Pretty Olivia Records decidió editarlo en vinilo. También cuando lo escuchó mi amigo Juan Vitoria y me escribió tiempo después para decirme lo mucho que le había emocionado. Todo esto ya suponía el mejor de los reconocimientos lo recuerdo como los momentos más bonitos que he vivido musicalmente. La portada, preciosa, la hizo Javier Sáez. Muy emocionante tener el disco en mis manos por fin!


Y cuatro años después nos encontramos con “Sentimental Jamboree”, una colección de canciones que siguen la estela de tu debut. Se ha hablado y escrito mucho sobre él, situándolo como uno de los mejores trabajos del pasado año. ¿Cuál es tu mayor recompensa a nivel personal después de su publicación? 

Todas las dificultades que rodearon la grabación de “Sentimental Jamboree” me ayudaron a ganar confianza en mí mismo como músico. Sentirme solo durante parte de la grabación me daba miedo al principio, pero acabé disfrutando cuando dejé de prejuzgar mis ideas. También aprendí a esforzarme mucho más en las tomas de guitarra o bajo.

Grabé muchas cosas en casa que luego me llevé para completar con otros instrumentos a Novoestudios, actualmente mi sitio favorito para grabar. De este modo aprendí un nuevo método de trabajo con el que creo que seguiré grabando mis canciones en el futuro. 

Hay una idea recurrente en tus canciones sobre el regreso a un pasado donde todo era, sino mejor, más fácil. Háblanos de tu relación con la nostalgia.

 Yo creo que tiene que ver con el hecho de haber cambiado de ciudad hasta tres veces en mis primeros 9 años de vida. Aprendí a desarrollar un mayor sentimiento de arraigo y a ser más consciente de lo que se iba dejando atrás…la gente, los lugares, los aromas… Esto al final me ha resultado positivo porque aprendí muy pronto a valorar los buenos momentos y a vivir conscientemente el presente. Una de esas ciudades en las que viví es Ourense, así que en lugar de nostalgia yo le llamaría “morriña”. 

Se te han señalado muchas influencias, todas ellas bandas que han escrito las páginas más brillantes de la música pop. ¿Qué influencias, no solo musicales, gravitan sobre tus canciones? 

Me resulta muy difícil responder a esta pregunta, Antonio…Son muchísimas!!! Los veranos interminables, el cine clásico, el olor a bergamota…


Hablando contigo me he dado cuenta de que los oyentes podemos interpretar tus letras de manera equivocada. Tus textos son un componente imprescindible en tus canciones. ¿Qué importancia les das en el proceso de composición? 

Suelo empezar con una melodía sin letra. Más tarde aparecen algunas rimas con la métrica exacta. A partir de éstas empiezo a construir el resto de la letra. Así que, en realidad, hago el camino de vuelta. Me parece como hacer un puzzle pero sin tener la foto delante. Y es que muchas veces no tengo idea acerca de lo que estoy escribiendo en realidad pero confío en encontrar el significado más tarde. Cuando lo descubro es cuando intento darle coherencia.  

¿Que más nos puedes contar de "Sentimental Jamboree" antes de que disfrutemos de su presentación en directo?


En cuanto al título del disco, lo decidí al final. Cuando terminé de grabar las canciones me di cuenta de que el conjunto era una mezcla de estilos y predominaba la idea de salir al encuentro. Como si todo fuera parte de un gran viaje de recuerdos con su propia banda sonora, pero nada tristes en realidad. Una reunión festiva sentimental, como dice Paul McCartney en “Junk”: 

“Motor cars, handle bars,

Bicycles for two.

Broken hearted jubilee.

 

Parachutes, army boots,

Sleeping bags for two.

Sentimental jamboree”

 

Ese es el sentido de “Sentimental Jamboree”, para el que Álvaro Ortega hizo una portada y un artwork absolutamente POP.



TEXTO y FOTOS: Antonio Madrid Souto

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