[Crónica] Iván Ferreiro convierte el Lago de Atarfe en un viaje por 35 años de canciones y memoria compartida (18/07/2026)


El cantante gallego agotó todas las entradas en el Ciclo Música en el Lago con un concierto de casi dos horas que reivindicó el legado de Los Piratas y confirmó el excelente momento artístico de su carrera en solitario. La impecable organización del Ayuntamiento de Atarfe y la producción de 1Molar facilitaron el acceso de miles de asistentes gracias al servicio de lanzaderas desde el casco urbano.

No era un concierto más. Era una celebración. La gira "Hoy x ayer", cuyo nombre toma prestado uno de los temas más emblemáticos de Los Piratas, aterrizó este fin de semana en el incomparable entorno del Lago de Atarfe, a los pies de la ermita de los Tres Juanes, para escribir una de las noches más especiales del verano musical granadino.


El sold out se anunció con antelación y la respuesta del público confirmó que Iván Ferreiro sigue ocupando un lugar privilegiado en el corazón de varias generaciones. Miles de personas llenaron el recinto sin que ello se tradujera en los habituales problemas de tráfico. La apuesta del Ayuntamiento de Atarfe, organizador del ciclo, junto a la producción de 1Molar, por habilitar un sistema de lanzaderas desde el núcleo urbano permitió descongestionar los accesos a la ermita y facilitó una llegada escalonada y cómoda para los asistentes, un aspecto especialmente valorado en un evento de estas dimensiones. Pero si la logística funcionó con precisión, sobre el escenario fue la emoción la que tomó el mando.

Ferreiro planteó un recorrido cronológico y sentimental por 35 años de carrera, una propuesta que mira tanto hacia el presente como hacia el pasado, pero que deja claro que las canciones sobreviven al paso del tiempo cuando siguen encontrando quien las cante. Doce discos de estudio, cientos de conciertos y muchas canciones que han marcado a varias generaciones justificaban de sobra un encuentro como el del sábado.


Desde el arranque con "Hoy por ayer" y "Muertos", ambas pertenecientes al repertorio de Los Piratas, quedó claro cuál iba a ser el espíritu de la noche. No se trataba únicamente de un ejercicio de nostalgia, sino de reivindicar un cancionero que marcó la historia del rock alternativo español. El público respondió desde el primer acorde, convirtiendo cada estribillo en un gigantesco coro.

Las composiciones de su carrera en solitario fueron apareciendo de manera natural entre clásicos de su antigua banda. "Toda la verdad", "Casa, ahora vivo aquí", "Extrema pobreza", "Pájaro azul", "Ciudadano A", "El pensamiento circular", "Una inquietud persigue mi alma", "SPNB", "El viaje de Chihiro", "En el alambre" o "Cómo conocí a vuestra madre" demostraron que Iván Ferreiro ha sabido construir un repertorio propio con personalidad suficiente para convivir de igual a igual con los himnos que escribió décadas atrás.


Sin embargo, fueron precisamente esas canciones de Los Piratas las que provocaron los momentos más intensos de la velada. "Inerte", "M", "Te echaré de menos", "El equilibrio es imposible", "Reiniciar", "Fecha caducada", "Jugar con los coches", "Promesas que no valen nada", "Mi matadero clandestino", "Teching", "Años 80" y el cierre con "Mi coco" convirtieron el concierto en una auténtica reunión generacional donde cada canción parecía despertar un recuerdo diferente entre los asistentes.

Especialmente emocionante resultó "Promesas que no valen nada", interpretada en solitario, al piano y convertida desde hace años en uno de esos himnos que trascienden a quien los compuso. Apenas hizo falta que Ferreiro entonara los primeros versos para que el público asumiera el protagonismo y transformara el recinto en un gigantesco karaoke cargado de emoción.

Uno de los momentos más celebrados llegó con la interpretación, también al piano, de "Insurrección", el inmortal clásico de El Último de la Fila, una versión que el gallego ha incorporado con naturalidad a su repertorio y que volvió a recibir una calurosa acogida.

En la recta final aparecieron dos de las canciones más esperadas de la noche. "Turnedo", precedida por la habitual introducción de "Diecinueve", volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las grandes baladas del pop español del siglo XXI. El silencio respetuoso durante las estrofas dio paso a una interpretación colectiva que puso la piel de gallina a buena parte del público.

Iván Ferreiro no necesita grandes artificios escénicos. Su fortaleza continúa estando en la honestidad con la que interpreta unas canciones que han envejecido extraordinariamente bien y en una banda sólida, capaz de moverse con naturalidad entre el rock, el pop y los arreglos más delicados sin perder nunca intensidad.

El entorno del Lago de Atarfe volvió a demostrar también que se ha consolidado como uno de los espacios más atractivos para la música en directo de la provincia. La combinación del paisaje, una producción cuidada y una programación cada vez más ambiciosa está situando al Ciclo Música en el Lago entre las citas imprescindibles del verano andaluz.


La actuación de Iván Ferreiro, acompañado de su súper banda, en la que cabe destacar la presencia de su hermano Amaro Ferreiro y de incombustible Ricky Falkner, que fueron teloneados por los granadinos Fletán Fetén, fue mucho más que una sucesión de éxitos. Fue una celebración de la memoria musical compartida, de esas canciones que acompañan distintas etapas de la vida y que, décadas después, siguen encontrando nuevas razones para ser cantadas. Y, a juzgar por la respuesta del público de Atarfe, todavía les queda mucho camino por recorrer.

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