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    sábado, diciembre 31, 2011

    Hans Zimmer – Origen. Reprise Records, 2010.

    Hans Zimmer – Origen.
    Reprise Records, 2010.


    ¡Ya estoy de vuelta! Y mira, justo con tiempo para comerme las uvas, atragantarme, esperar en vano que el año que viene sea mejor (no nos queda nada y sin haber terminado aún el presente) y volver fresco el año que viene para jorobaros con nuevos artículos. Sí, la vida tiene sus pequeñas recompesas, qué duda cabe.

    He tardado un poco en elaborar este artículo porque estaba soñando que soñaba, que estaba soñando cuando soñaba. Y si ya es difícil salir de un solo nivel de sueño por las mañanas, aún cuando te da la patada un molesto despertador o móvil con despertador (con canción favorita que llegas a odiar incluída), pues imaginaos salir de cuatro. Me han tenido que dar la patada, pero literalmente. Aún me duelen los riñones, las costillas, los dientes y un moflete.

    Comencemos.

    Como ya anunciaba en el artículo anterior, en esta ocasión trataremos otro de los grandes scores del 2010. En este caso nominado (merecidamente) a los Óscars, pero descartado finalmente por uno que en mi opinión era el menos meritorio de los seleccionados.

    Origen (Inception), fue una de las mejores películas del año pasado. Pero la sorpresa vino de la mano de Hans Zimmer, un compositor muy vapuleado por su plagio (ya hablaré algún día de Gladiator) o sus temas “demasiado comerciales”, como alegan sus detractores. Sin embargo y a pesar de todo, a mí me gusta su trabajo y me parece uno de los mejores, siendo capaz de sorprendernos cuando se lo propone.

    Con Origen el compositor culmina uno de sus mejores trabajos, atípico y diferente a lo acostumbrado, pero con su sello particular presente. Una pequeña joya de escucha obligada donde predominan los sonidos sutiles de guitarra eléctrica, violines, sintetizadores y diversos graves.

    Todo el disco es disfrutable, pero como siempre vamos a repasar unos cuantos temas nada más o podría quedarme aquí escribiendo hasta el próximo año, además de que, en general, toda la música tiene una misma base y posee cierto parecido entre sí, como en cualquier banda sonora :

    Dream is Collapsing es un subidón. No, no del tipo Remix de Tron Legacy saltando en las discotecas. La pieza comienza con unas ligeras notas de guitarra eléctrica, que pronto se ven acompañadas por instrumentos de cuerda y un sonido sintetizado. Estas tres cosas sirven de antesala a la subida de intensidad que nos hará vibrar hasta el final.

    En One simple idea nos encontramos un tema corto y sosegado, pero de cierta intensidad en crecimiento que transmite mucho.

    Dream withim a dream tiene cierto parecido con el primer tema nombrado. Sin embargo en este nos encontramos algo más complejo, lleno de matices y con variantes que hacen subir y bajar la intensidad a lo largo de la pieza.

    Mombasa es música de persecución. Ritmo acelerado, sonido sintetizado, bajos y mayor presencia de guitarra eléctrica.

    Time es la estrella. Otro tema sosegado, pero lleno de emociones que van creciendo según avanza. Todo un ejemplo de lo que se puede transmitir con tan sólo unas cuantas notas. Una pieza que además cierra la película, dejando un extraño pero perfecto sabor de boca, como las imágenes a las que acompaña.

    Hay una curiosidad que encontré hace unos meses, justo cuando estaba empezando aquí en Alquimia e iba buscando discos sobre los que escribir.

    Resulta que en la película hay una canción francesa de la que se saca el estribillo y que se usa como "patada" para despertar a los protagonistas. Je ne negrette rien es su título y Edith Piaf la intérprete. Zimmer, para componer la música de Origen, utilizó la base de dicha canción con otro tempo. El vídeo que muestra el ejemplo lo podéis visionar por aquí.

    Hay un trailer de la película que contiene música en en principio se pensó que pertenecía al film. El tema se llama Mind Heist y fue compuesto por Zack Hemsey. Ciertamente es un gran tema con nada que envidiar al trabajo de Hans. Pinchad este enlace para verlo y escucharlo.

    El señor Zimmer tiene costumbre de montar conciertos de casi todos sus trabajos. Al final del artículo podréis echarle un vistazo al espectacular resultado del que dio en su día para su trabajo en esta película.

    En fin, que esto llega a su fin. Pero no os asustéis, no es mi fin en Alquimia (espero). Por cierto Ana, te mando esa cestita navideña llena de turrón, cava y jamón curado pata negra. No mujer, no es peloteo para renovar contrato, es un gesto puramente humilde y totalmente de corazón. Ajem. Señor redactor jefe, usted también recibirá la suya, no se apure.

    ¿Por donde iba? ¡Ah, sí! Pues eso, que llega el fin, pero de año. Os deseo una feliz entrada en el 2012 y no os preocupéis demasiado, que llega el fin del mundo. Tenéis 354 días para vivir la vida como nunca, ¡con casinos! ¡y furcias! (a lo Bender), porque el 21 de Diciembre se acabó lo que se daba según los Mayas (aunque ahora no recuerdo si era la abeja o los de Mel Gibson). Para mí que al final va a ser Rajoy quien nos destruya y lo de los Mayas sea una cortina de humo.

    Ahora en serio. Feliz Año a todos, a todas y a aquellos objetos inanimados que se han molestado en seguirme estos meses. Nos vemos el próximo año.

    Alquímicos sueños.


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