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    jueves, octubre 04, 2012

    El Ser Humano - El Ser Humano. Malatesta Records, 2012

    El Ser Humano - El Ser Humano. Malatesta Records, 2012.

    En una de esas aciagas tardes valencianas de agosto, con todos los locales de conciertos cerrados a cal y canto, de repente, una luz de esperanza: en el Recordshop tocaba El Ser Humano. Fue casi automático el decidir asistir al concierto y verlo en el telediario de Canal 9 concediendo una entrevista y tocando una canción apenas audible con la que pasarían rápidamente a publicidad. El concierto fue un descubrimiento, de magistral sencillez. Ahí estaba Gonzalo Fuster, El Ser Humano, a solas, con su guitarra apoyada, silente, delante de un taburete, agotado (decía no haber dormido... Unos meses más tarde, cuando lo vi con su hija, un bebé, lo comprendí), dispuesto a cantar unas canciones entre el sofoco de la estación y del lugar. Lo hacía en un estilo libre, a veces se equivocaba, acortaba el concierto para irse a dormir.

    Tenía que comprobar que había sido real: con dos amigas, asistí al concierto en el Deluxe Pop Club de su otro proyecto, el grupo Trinidad (anteriormente también militó en Ontario, ya desaparecidos). Llegue pronto, aún estaban haciendo la prueba de sonido, y tocaron una tuna por los tempraneros (éramos dos). El directo, más de lo mismo: casi improvisación, bromas privadas entre los cuatro miembros del grupo, insultos y pequeñas ridiculizaciones que se echaban entre ellos, disfrutando y haciendo disfrutar al (ay, escaso) público. Una de mis amigas, no la mayor fan del indie, dijo: “para ser indie, está bien: al menos no es un coñazo”.

    Unos meses más tarde, salió un proyecto común entre Gonzalo y el que ésto suscribe: la realización de un videoclip para su álbum de debut (que tanto mencionaba en ambos conciertos, y se ve que venía ya de largo), realizado bajo el paragüas de Malatesta Records. Me dejaba elegir la canción y las formas del clip (sólo tenía limitaciones en los plazos: menos de una semana), así que me pasó el disco mediante enlace privado (la razón de que lo haya escuchado sin haber salido todavía a la venta, aunque lo hará en breve). Empecé a escuchar el álbum, una y otra vez, sorprendiéndome siempre de lo breve que me resultaba, de lo pronto que le sucedía en mi lista de reproducción automática el siguiente grupo que aguardaba expectante, un ep de Tom Boyle.

    Al final, opté por “Decirte que no”. Era la canción más “ágil” del cd, una especie de rara avis entre el resto de piezas. Pero dejémoslo claro: aquéllas no son menos luminosas. Son, como digo, piezas necesarias, preciosas, de una especie de rompecabezas de sensaciones e imágenes fraccionadas, como si contempláramos algo y supiéramos orgullosos que se nos oculta, que se nos escamotea, una parte de ese algo, y nos diera completamente igual, disfrutando del viaje y obviando su destino.

    Ya lo dice Gonzalo en su primera canción, “Indefensión” (que hace honor a su nombre de tan frágil que resulta, casi un amargo suspiro): “tengo que hacer una canción hoy mismo, que diga que todo puede ser perfecto”. Nada es perfecto en el universo de El Ser Humano: siempre hay una sombra, una tristeza, una incertidumbre dolorosa, expresadas en su voz o en la hermosamente femenina de Isa, que explota, dinamitada entre palmas, en las narices de los errantes protagonistas de sus letras (aka. poemas). Lo más cerca que estamos de esa perfección sería “Tu belleza” (que sí, sonó en el concierto de Trinidad, en una versión que pareció no convencer a la banda... no compartimos tal desazón, embriagados como estábamos por el tema), de ahí su excelsa, exacto, belleza. Pero de esa imperfección, nace algo tan bello o más que el propio ser humano al que cantaba Shakespeare como el arquetipo de los seres.

    El primer álbum de El Ser Humano es una obra esquiva, que creemos aprehender para después comprobar que se nos ha escapado, en ese momento de duda que nos ha ido creando. Avanza lentamente (“vamos tan lentos que el pasado nos ha alcanzado”), zafándose de sus interlocutores (pues no es un disco de escucha pasiva, tienes que interaccionar con él, como las grandes obras), y alcanza su destino de corredor de fondo sin desfallecer, tan de pie como el título de la canción que cierra el cd: el del pequeño (no podía ser de otro tamaño) Olimpo de las obras fundamentales del indie valenciano y español de los últimos años (no nos pongamos magnánimos, no es el momento: si no, diríamos que del siglo XXI).

    El día 19 de octubre, El Ser Humano toca en el Black Note. Vayan a verle (trágicamente, yo no podré hacerlo por otros compromisos), escuchen su disco, denle un hogar en su bolsillo o en su discoteca. Háganse ese favor, por lo que nos quede de humanos.
    El Ser Humano - "Decirte que no"

    El Ser Humano - "De pie"
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