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    miércoles, septiembre 09, 2015

    Beach House - "Depression Cherry" (Sub Pop Records, 2015)

    Beach House firman en "Depression Cherry" una engañosa vuelta a la sencillez de sus inicios y  continuan haciendo de las atmósferas oníricas un lugar común.

    Algunos discos necesitan el firme acompañamiento del tiempo para destilar una esencia oculta o traspapelada por momentos; “Depression Cherry” tiene el acierto de llevar por diferentes caminos, todos adecuados, conforme vamos desvelando lo que se vislumbra detrás de cada canción, de cada acorde, de un conjunto de paisajes que por momentos se antojan demasiado etéreos. Un discurrir que probablemente nunca tenga fin, que se encaja y desencaja en instantes con el resto de su discografía.

    “Sparks”, primer single y primera pista en el recorrido, apuesta por el protagonismo de la percusión y de unas guitarras más afiladas de a lo que nos tienen acostumbrados, casi dejando la voz de Victoria en un segundo plano y provocando la sorpresa instantánea. Todo cambia y vuelve a su cauce inmediatamente cuando “Levitation” aparece por primera vez y nos devuelve esa agradable familiaridad al oído. Vuelven a ir mucho más allá del Dream Pop, de la banda sonora de los sueños, de lo maravillosamente liviano y, por qué no, casi mágico, para llegar hasta el momento de despertar con la lujuria tranquila de las mañanas de domingo. Soñar despierto siempre debería ser una canción de Beach House. 

    Terciopelo más allá de lo meramente físico, de la portada de su edición en vinilo, en los coros casi celestiales de “Days of Candy”, en los teclados siderales de “Space Song” (“Tender is the night for a broken heart”), en el uso del slide en los gozosamente interminables últimos minutos de “PPP” o en la hipnótica y casi industrial percusión en “10:37”. Una envoltura que sobrepasa los límites del tacto y que al final acaba llevándote justo al lugar donde los de Baltimore desean que les acompañes; a ese último reducto que no se ve reducido por los límites de la gravedad ni del tiempo y que no existe más allá de donde nuestra imaginación nos quiera llevar. 

    “Depression Cherry” es una engañosa vuelta a la sencillez de sus inicios. Es probable que, en un primer momento y tomando su discografía como un todo (no cabe hacerlo de otro modo, sus cinco discos forman una unidad perfecta), pueda asemejarse a ello, pero si avanzamos en su lectura nos damos cuenta de que el aparente salto solo existe gracias al escalón que supuso “Bloom”. Así como en este las guitarras competían con la voz de Victoria Legrand para elevarnos a un estado de calmada épica, en “Depression Cherry” la cima no existe y los temas que lo conforman discurren en un mesetario lugar común que se asienta progresivamente. 

    Alex Scally dijo una vez que no le gustaba cuando algunas bandas cambiaban entre disco y disco, una apreciación que se cumple a rajatabla a lo largo de la trayectoria conjunta de ambos músicos. Si algo funciona (y de qué manera), no tiene sentido desviarse de la senda conocida. Y mientras sigan alumbrando canciones que nos hagan traspasar las fronteras de esta realidad como pocas bandas logran hacerlo en la actualidad ("...It´s happening again..."), la casa de la playa seguirá siendo ese refugio al que acudir. Sin embargo, ningún lugar seguro permanece para siempre, y, tras más de diez años de carrera, cabe plantearse si se hace necesaria una vuelta de tuerca, una evolución en su sonido que marque nuevos hitos en nuestra memoria sonora.


    (Beach House visitarán nuestro país en noviembre con tres conciertos organizados por el Festival Primavera Sound: 20 y 21 en la Sala Apolo de Barcelona y 22 en la madrileña Sala La Riviera)



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