Carlos Galiana: "Los gestores culturales de València han sido nefastos" (por Mariano López Torregrosa)

5/05/2017 Amalia Yusta 0 Comentarios

Mariano López Torregrosa continúa con el hilo argumental del anterior episodio, la problemática sobre prohibiciones y limitaciones a bares culturales. La parte implicada desde la esquina institucional en este embrollo de egos y legalidades que ha sido el sino de Valencia en los últimos años.

Prosigue el conflicto sobre la prohibición a pubs y bares culturales de realizar actuaciones musicales en directo, aunque este parece encaminado a una próxima resolución. Tal y como anunciamos en la entrega anterior de El dedo en la llaga, seguimos dando voz a todos los actores implicados en la actual problemática, a los cuales, de momento, no se les puede reprochar su voluntad de diálogo para alcanzar una solución que satisfaga a todas las partes y, sobre todo, consiga hacer viable un circuito musical estable en diferentes establecimientos de la ciudad de Valencia. Si en la anterior entrega charlábamos con Gema Clara Penalba, una de las portavoces de la Agrupación de Bares Culturales, en esta ocasión conversamos con Carlos Galiana, Concejal de Espacio Público del Ayuntamiento de Valencia, Concejalía sobre la que recae la responsabilidad de las licencias de actividad en los locales afectados. 

Mariano López Torregrosa: Carlos, desde la agrupación de Bares Culturales denuncian una oleada de inspecciones de la Policia Local desde principios de año, la cual no les consta que se haya debido a quejas vecinales ¿A qué crees que puede haberse debido ese aumento de las inspecciones respecto al año pasado? 

Carlos Galiana: Cualquier establecimiento es susceptible de inspección con o sin denuncias vecinales, pero no hay una campaña específica sobre ese tema como sí que hemos realizado sobre terrazas en la vía pública, por ejemplo. 

M.L.: La imagen que se ha dado de cara al exterior es de descoordinación entre la Concejalía de Policía Local  (responsable de las inspecciones y dependiente de un partido político), y la Concejalía de Espacio Público, desde la que os habéis manifestado a favor de los locales afectados y que depende de otro partido político. Visto desde dentro, ¿hay alguna otra explicación? 

C.G.: El hecho de que cada uno seamos de un partido político no tiene absolutamente nada que ver. Yo me he manifestado a favor del diálogo y a favor de encontrar una solución a la problemática, pero no he escuchado ni leído que Anaïs Menguzzato (Concejal de la Policía Local) se haya posicionado en contra. Otra cosa es que la normativa existente sea de obligado cumplimiento. 

M.L.: ¿Cuantas sanciones llevamos en lo que va de año a los locales afectados? 

C.G.: En firme ninguna por nuestra parte. En todo caso, si las hay, aún estarán en la primera fase del procedimiento. De todas formas en el Ayuntamiento solo tramitamos las sanciones leves de espectáculos, las graves y muy graves corresponden a la Generalitat. Cuando tengamos la reunión con la asociación veremos las actas y qué dicen. 

M.L.: Una queja habitual durante el período de la anterior administración fue la denegación sistemática de licencias para que pubs, cafés, y locales similares pudieran ofrecer actuaciones en directo de forma continuada. ¿La actual administración planea seguir en la misma dirección, o bien tomar ejemplo de otras ciudades como Barcelona, donde sí se están concediendo? 

C.G.: Como he dicho, el actual gobierno apuesta por el diálogo a la hora de encontrar soluciones a los problemas, aunque no siempre suele ser normativa municipal. Sobre espectáculos hay una normativa autonómica que no depende de nosotros, aunque sí que podamos proponer los cambios que veamos oportunos. Barcelona nos puede servir de ejemplo, pero vamos a reunirnos y a estudiar las propuestas concretas. 

M.L.: ¿Desde el Ayuntamiento se podría barajar la posibilidad de conceder algún tipo de ayudas para la insonorización o facilidades para cumplir los requisitos necesarios para la concesión de licencias a aquellos locales que los solicitasen? 

C.G.: Ya existe, por ejemplo, en Cultura Festiva para casales falleros. Sería cuestión de estudiar la propuesta y ver su viabilidad económica. 

M.L.: La actual normativa reguladora data del año 2010. Teniendo en cuenta la evolución experimentada por el panorama cultural en los últimos años. ¿La consideras una normativa valida para ofrecer soluciones a la problemática actual? 

C.G.: La ley es de 2010, pero el decreto es de 2015. Hasta ahora no habíamos detectado el problema. De hecho la Agrupación de Bares Culturales, por lo que sé, tiene meses. Las normativas se hacen y se modifican. Si hay alguna cosa que se deba cambiar, es cuestión de proponerlo. 

M.L.: Carlos, tú eres actor, con lo cual tienes una visión de primera mano del panorama cultural valenciano. ¿Por qué crees que nunca se ha sabido o querido ver y aprovechar el enorme potencial económico del hervidero musical local? 

C.G.: Ni el musical ni el teatral ni nada que tenga que ver con la cultura. Bueno, que tenga que ver con la cultura de base. Para palacios que se caen a cachos hemos gastado como si atáramos perros con longanizas. València ha sido una ciudad donde vivir de la cultura en general y de la música en particular ha sido una odisea. Y sigue siéndolo porque en dos años no reviertes una situación terrible. A la derecha no le ha interesado, ni le interesa la cultura. Le resulta molesta. No le gusta el reflejo que proyecta la cultura sobre la realidad, sobre la sociedad. No le gusta que le critiquen, ni el sarcasmo, ni la ironía. Y si es una canción con una letra reivindicativa, ¡apaga y vámonos! En definitiva, no le gusta que la gente piense. Los gestores culturales de esta ciudad han sido nefastos

M.L.: El problema actual no se centra solo en la concesión de licencias comerciales, sino que en última instancia tiene que ver con el apoyo a la cultura. Desde la Concejalía de Espacio Público, ¿os planteáis trabajar de forma conjunta con el área de Cultura para dar solución al problema? 

C.G.: La primera llamada que recibí cuando saltó la noticia fue precisamente la de Gloria Tello, responsable del área de Cultura, interesándose por la problemática. Evidentemente contaremos con su opinión a la hora de solucionar el problema. 

M.L.: Más allá de la posible reforma de la normativa, ¿desde el Ayuntamiento os planteáis la adopción de un modelo a medio o largo plazo de apoyo que contribuya a desarrollar del panorama musical valenciano? 

C.G.: Yo apoyo todo lo referente a la cultura desde mis ámbitos de actuación. Ya sea a nivel de licencias de actividades, trabajando como va a ser este caso. A nivel de ocupación del espacio público, como se hace facilitando el desarrollo de festivales como 10 Sentidos o incluso La Cabina; o trabajando la modificación de la ordenanza para facilitar el trabajo a los músicos que tocan en nuestras calles. Incluso a la hora de crear sinergias entre cultura y comercio. Vengo del mundo de la cultura y volveré al mundo de la cultura, espero que cuando acabe mi paso por el Ayuntamiento pueda salir y ver que las cosas, en ese ámbito, están mucho mejor que cuando entré. 

M.L.: Sentar en una mesa a la agrupación de Bares Culturales, a los locales asociados en Fotur, a la Federación de Vecinos, y el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales y de Grado de Valencia para tratar de alcanzar una solución que satisfaga a todas las partes no parece tarea fácil. ¿Lo consideras factible? 

C.G.: ¡Por supuesto! Solo hay que acudir a ellas con la mente abierta, sin excesivas líneas rojas, con capacidad de diálogo y sabiendo que no todo es blanco o negro, que hay un gran abanico de grises que pueden convencernos a todos. Si entramos pensando que no hay solución, no habrá solución. 

M.L.: Hasta la reciente creación de la Agrupación de Bares Culturales ¿carecía el Ayuntamiento de un interlocutor valido con el que tratar posibles actualizaciones o reformas de la normativa actual? 

C.G.: Nuestro tiempo es limitado y, aunque yo creo que cualquier persona debe tener la oportunidad de ser atendida, es imposible quedar con todos los que nos piden reunión. Es mucho más fácil cuando hay una asociación que haga de interlocutor. 

M.L.: Desde la Agrupación de Bares Culturales aseguran que desarrollan una actividad diferente a los locales asociados en Fotur, dado que ellos ofrecen una oferta cultural que a priori no ofrece la hostelería tradicional. ¿Lo ves del mismo modo? 

C.G.: Vamos a sentarnos primero a ver qué quieren ofrecer los Bares Culturales y vamos a ver qué encaje tiene en este puzzle. Tendremos muchas cosas que compartir antes de sacar conclusiones precipitadas. 

M.L.: En su manifiesto, la agrupación de Bares Culturales se plantea como objetivo convertir a Valencia en un punto de referencia cultural a nivel Europeo. ¿Crees que hay mimbres para ello? 

C.G.: En València hay excelentes músicos, actores, pintores, etc. Podríamos ser referente a todos los niveles. Hay mimbres para ello pero, como te he dicho, no ha interesado. Hemos tenido mala suerte, por decirlo de alguna manera, con los responsables culturales del Ayuntamiento. Solo hay que pegar un vistazo a la carta de despedida de la anterior concejala de cultura para echarse a llorar. 

M.L.: ¿En Valencia hay cultura de sobra , y falta industria cultural? 

C.G.: La cultura no puede sobrar nunca. Aquí falta industria y mucha. Antes ponías de ejemplo a Barcelona, solo hace falta dar una vuelta por allí para darte cuenta de muchas cosas. La cultura se respira en toda la ciudad. La administración debe facilitar las cosas. No todo es cuestión de dinero. Tener una Televisión Pública bien gestionada también ayudará y mucho. 




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