Lo que ves  parece increíble, pero ya está volando por las redes sociales. No tenemos confirmación oficial de la tragedia, pero parece que El Jonathan de Aída, en la vida real en su casa le conocen como David Castillo, pues se nos hace dj. Otro que se sube al carro pero que como ya os dije en este "artículo incendiario", la culpa no es de los personajes de esta calaña(que también), pero el culpable de este estropicio es el público que consume y demanda estos mediocres productos.

Los protagonistas, llámalos Fonsis, Alguersuaris o Paquirrines, no hacen más que banalizar y ensuciar una profesión que ya de por sí es controvertida para el gran público, y que gracias a las nuevas tecnologías está dando la sensación de que cualquier linda abuelita puede ponerse unos discos.

A pesar de tener  muy  poca verguenza, David recibe el consejo que te quiero dar. Ya te dijeron, además en tu propia cadena, que era peligroso hacer algo que uno no sabe hacer. Ten cuidado no te vayas a meter "pa lo jondo".