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    jueves, junio 18, 2015

    Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró – Teatro Olympia. Valencia 17-06-15

    Una “granada” mayúscula en devastación emocional en la que Morente también reinó 

    (Fotografías: Susana Godoy)

    Sold out para uno de los conciertos más esperados de la temporada en Valencia y para la penúltima cita de “granda”, el trabajo que comparten los dos músicos (la despedida de la gira será el 3 de julio en el Teatro Circo Price de Madrid). Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró volvieron a aventurarse en la espeleología musico-dramática con la que han conquistado cada uno de los escenarios convertidos en “granada”. No hizo falta un setlist cuadriculado y medido al milímetro en cuanto a efectividad programada, sino la desmedida calidez que son capaces de transmitir desde el escenario con solo una nota, con solo un ademán. Visceral delicadeza la que arrebató sin esfuerzo alguno lágrimas y latidos a los asistentes. La conquista de Granada, esta vez en mayúscula, sería la conquista de cada uno de los presentes. Prácticamente 2 horas y media de redención...

    La unión de Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró se remite al pasado de la de Palagrugell y a esas migas aflamencadas que siempre han estado presentes en su carrera. Desde entonces, esta “granada” ha sido la simbiosis perfecta de ambos músicos: el desnudar cada uno de los temas que conforman el trabajo hasta dejarlos en la mínima expresión de la experiencia vital que todos ellos contienen. Deconstrucción hasta la simiente de cada composición y construcción de un universo tenue y sin evidencias que arrasa con todo lo que se les ponga por delante. Labor complicada con la que consiguen barrer cualquier tipo de duda. 

    Efectividad musical que se transmitía una vez más sobre el escenario del Teatro Olympia de Valencia. Es curioso como de cada uno de los conciertos de este “granada” nos llegaba ese feed-back plagado de lo intangible. No es que Sílvia Pérez Cruz tenga una potente y arrolladora voz, no es que el virtuosismo de Raül Fernández Miró destape los riffs más espectaculares. Todo esto está de más cuando consiguen afincarse en la emoción desde el primer minuto de concierto con ese “Abril 74” de Lluís Llach. De cómo entrar en los recovecos personales de todos los asistentes, conquistarlos y asirnos sin poder soltarnos, sin querer soltarnos, hasta el final del concierto. Y para ello los requiebros a veces casi imperceptibles, casi guturales, de Pérez Cruz y esa extensión del propio Fernández Miró que continuaba en cada guitarra que tocaba.

    En catalán (“Mercè”, “El Cant dels Ocells”), en inglés (la preciosa abadía de Chet Baker “I get along without you very well” con la que acabamos de enamorarnos de “granada”), en castellano (“Que me van aniquilando”, “Compañero”), en alemán (“Im Wunderschönen Monat Mai”), en portugués (“Acabou Chorare”), en fránces (ese “Hymne a l'Amour” en pie)... ¿nos dejamos algún idioma? Pero más allá de los idiomas, que son solo armas expresivas de cada una de las historias que colorean, los homenajes a los nombres que laten en “granada”. La figura femenina de Edith Piaf, o de María del Mar Bonet... Os novos baianos, Albert Pla, Fito Páez (inconfundible su marca disonante en “Carabelas nada”), Pau Casals, Schumann, Chicho Fernández Ferlosio,... Y en especial ese Enrique Morente que parecía sollozar en los silencios de “Pequeño vals vienés” o en “Que me van aniquilando”, con Sílvia tocando los tangos al cajón flamenco. Y es que la “granada” minúscula cobra más sentido cuando es el propio Morente el que no deja de ser recurrente en el repertorio de la pareja. 

    Magia y susurros que convertían la autenticidad escénica en el leit motiv de la “granada” de Sílvia, de la “granada” de Raül, apoyada en las distorsiones a las seis cuerdas, pero también del folk, los tangos, las caricias habladas, y guitarra eléctrica,... Porque el espectáculo que rematan no se delimita ni con géneros ni con autores ni con motivos. La belleza del transmitir verdad y de que el transmisor acabe seducido de la misma forma. Y es que la emoción que se generó en cada una de las butacas habría sido imposible de alcanzar si no hubiera a travesado a los protagonistas de la noche. Empalados de entrega y de pasión. El sacrificio a golpe de latido. El esfuerzo que Sílvia Pérez Cruz hace sin que casi nos demos cuenta con ese “Hymne a l'Amour” o con la espectacular “Mercè” acaba convirtiendo en un huracán lo que sucede en el escenario. La deconstrucción de la que antes hablábamos se basa en gran medida en ese llevar al límite cada canción, “a ver hasta dónde podemos llegar”, parece que se atrevan a decirse entre sí. Huracanes que nos congelan la respiración y nos vuelven a devolver a su placer sin previo aviso. 

    Si algo se agradece es ese acompañamiento constante, en todo momento, del público. El cómo Pérez Cruz daba paso a cada tema, explicaba de dónde provenía, el significado que incluso a ella se le pudo escapar en alguna ocasión. El caso de “Compañero (elegía a Ramón Sijé)”, o el de ese “Vestida de nit” que firmaban sus propios padres: Glòria Cruz (letra) y Càstor Pérez Diz (música). Pero más allá todavía, ese disfraz de trovadora que llegaba a vestir en algunos momentos. El cómo interpretar temas como el “I get along without you very well” entre la melancolía, el dolor y la normalidad. Algo que solo se consigue cuando se comprende, se sienten y se viven de forma personal las letras, máxime cuando provienen de otros genios, de otras miradas. 

    No cabe duda de que la materclass de sinceridad escénica compartió cada uno de los exorcismos que realizamos (en silencio) cada uno de los asistentes al concierto. Nadie podrá cuestionar que este haya sido el concierto de la temporada en Valencia. Incluso el concierto de muchas otras temporadas. Sin rutilantes palabras. Sin una promoción forzada. Sin efectismos. Sin una banda de altura. No se necesita nada más para estremecer. Cuando el dicho de “menos es más” cobra sentido. Y como respuesta, la interminable ovación de la platea, de pie, rindiendo el verdadero homenaje a los trovadores de la noche. A los intérpretes de cada una de las historias que se escenificaron sobre el escenario. La emoción en los propios ojos de Sílvia Pérez Cruz y de Raúl Fernández Miró en la segunda, tercera, cuarta ovación (¿alguien recuerda cuántas veces salieron a saludar?). 

    Concierto que cerraría “Pequeño vals vienés”; de nuevo con Morente como faro que ilumina cada paso, con ese guiño final en el que Edith Piaf y Ramón Sijé llegaban a sonreirse. Un tema que comienza desde esa voz grave que todavía no le habíamos conocido y que consigue elevar hasta la tesitura aguda en la que más cómoda se siente. La perfecta ascensión que ni Cohen ni Morente consiguieron. Tema que sería asaltado por los bises. Un “Gallo rojo, gallo negro” que entraba dentro de la cortesía de cualquier concierto, y dos temas más asaltados desde el público: “Cucurrucucú paloma” y “Menuda”. Dos temas que quizás sobraban del setlist pero que de alguna forma devolvían como agradecimiento a un teatro rendido absolutamente a la magia de Pérez Cruz y de Fernández Miró

    Y como un bucle sin fin acabamos como comenzaba hace unas horas el concierto, con ese “Abril 74”. Nos quedamos con los vellos erizados, con el brillo en los ojos cada vez que cruzábamos las miradas con alguien del público. Con la ovación sincera de una noche mucho más sincera, casi eterna, desde el patio de butacas. Con el juego de las emociones, con la atracción de la música, con el asalto de las letras. Y con ese deje a revolución digerida y respetada en cada uno de los cortes que llegaron a Valencia. Desde granada o desde Granada. No importa. Una única palabra que reúne tantas acepciones: que cada uno se quede con la que más le seduzca.


    Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró: “Abril 74” (2014) 

    Setlist “granada”: 
    01. Abril 74
    02. Tonada de Luna Llena
    03. Im Wunderschönen Monat Mai / Aus Meinen Tränen Spriessen
    04. Hymne A L'Amour
    05. I get along without you very well
    06. Mercè
    07. Acabou Chorare
    08. Carabelas nada / Piedra en el camino
    09. El cant dels ocells
    10. Compañero (Elegía a Ramón Sijé) / Que me van aniquilando
    11. Albert
    12. Corrandes d'exili
    13. Vestida de nit
    14. Pequeño vals vienés
    15. Gallo rojo, gallo negro
    16. Cucurrucucú paloma
    17. Menuda

    Más info: 
    http://www.silviaperezcruz.com/concerts 
    http://www.refreeweb.com/ 
    http://www.teatro-olympia.com/ 

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