John Williams - Star Wars. EIV. Una Nueva Esperanza. Varése Sarabande, 1977.

2/10/2012 Trepamuros 0 Comentarios

John Williams - Star Wars. EIV. Una Nueva Esperanza.
Varése Sarabande, 1977.

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy cercana…
nacía un servidor en una calurosa tarde de verano. Y claro, con esos calores, pues como que no quería salir y al final me tuvieron que sacar por la fuerza. No, no la de los Jedis, la de los fórceps o la ventosa (que a día de hoy mi señora madre sigue sin aclararse, pero yo tengo el cráneo abollado igualmente) … por cierto, ¿para qué estaba yo aquí? ¡Uy, sí, perdón! Ese año también se estrenó La Guerra de las Galaxias. Por aquel entonces no existía lo de Episodio IV, ni lo de Una Nueva Esperanza.

El recién (supuestamente) retirado señor Lucas dio, por aquel entonces, un nuevo giro al cine de la época (y digo nuevo porque, admitámoslo, giros han habido muchos y los seguirán habiendo, aunque los actuales parecen ir a peor), y el señor John Williams, que acaba de cumplir los 80, compondría una de las joyas de la corona musical del mundo del cine.

Toda la saga musical, ojo con la matización, es un auténtico deleite para los oídos. Pero toda saga tiene un comienzo y esta tiene el suyo en el Episodio IV, por raro que parezca existiendo ya los tres anteriores. De cualquier otro modo se cometería un sacrilegio tal, que la purga de los Jedis se quedaría en simple inocentada de los Sith. ¡El dios midicloriano ha hablado! ¡Alabada sea la Fuerza!

Y después del lapsus espiritual, continúo.

Estamos ante uno de los trabajos más completísimos, currados y extensos que se haya sacado de la batuta este maestro. En este trabajo encontramos una gran variedad de temas que abarcan prácticamente todo, desde lo heróico hasta lo trágico, pasando por lo romántico, lo malvado, lo misterioso, etc. Y está hecho con profesionalidad, con ganas, y moldeado para traspasar el paso del tiempo y las generaciones. Un trabajo, sin duda, galáctico.

Como en tantos otros casos, está claro que el 50% de lo que es esta película, lo es gracias a su música. ¿O acaso podríais imaginarla con otro score? ¿No, verdad?... ¿¿¿Cómo que con otro score no, pero sí con la discografía de Justin Bieber??? ¡¡¡Sacreligio!!! ¡¡¡Traedme mi espada láser, traédmela, que le voy a enseñar yo el buen camino… por la fuerza!!!

Perdonad, ya estoy mejor. Menos mal que conozco el sistema de meditación Jedi que me enseñó "Ana Kin" y no dejo que la ira me lleve por el lado oscuro. Por eso no le hago caso a mi abuela cuando me dice “que vaya por la sombrita”. Yo siempre por la luz, aunque hayan casi 40 grados centígrados.

En fin, sigamos.

Normalmente en casi cualquier score, sobre todo tratándose de Williams, suelen predominar los instrumentos de viento y generalmente los violines más que ningún otro. Sin embargo estamos ante uno donde las trompetas tienen un papel muy destacado, lo que le aporta un toque personal único.

Encontramos un disco tan extenso, el del score completo, que voy a mencionar 18 temitas de nada (20 si contamos con que algunos vienen juntos). Pocos, ¿verdad? Si es que sabía que tenía que haber incluido los casi 30, que lo pedíais a gritos. ¿Qué? ¿Qué lo que pedís a gritos es que acabe de una vez? Bueno, vale, tampoco hay que ponerse así de impacientes mis jóvenes "quejicawns".

Bromas aparte, creo que este caso bien que lo merece. Y no porque a la jefa, su serenísima Emperadora del Imperio Alquímico, Ana Kin es con K de Walker (ranger de Texas), sea fan declarada de Star Wars y los métodos de tortura chinos, romanos, turcos y de Guantánamo. ¡No señor, lo hago por voluntad propia y por gusto personal! … también. Ajém.

Leña a Jar Jar, que es de goma digital. (Sí, lo del mono no lo utilizamos, que el pobre no nos ha hecho nada):

Es una de las fanfarrias que más emociona cuando se escucha, que llega incluso a provocar aplausos entre el público cuando van por enésima vez al cine a tragarse la nueva treta del tito Lucas para sacarles la pasta. ¿A que ya tenéis vuestra entrada para esta noche con ese “nuevísimo” invento que no se ha visto nunca llamado 3D? ¡Que sí pillines, que se os ve el plumero! Hablo, lógicamente, del Main Title. Poco se puede decir, pues habla por sí (Han) solo.

Binary Sunset es una pieza corta, pero tremendamente emotiva, donde una trompeta solitaria y unos violines dan pie al tema que define a Luke Skywalker. Dicha melodía tendrá numerosas variantes a lo largo del disco.

Jawa Sandcrawler es una marcha con un estilo simpaticón, pero a la vez contiene un aire misterioso, como los personajes a los que acompaña.

Obi-Wan Kenobi es un tema rodeado de misterio que contiene una variante del Binary Sunset.

En Burning Homestead nos encontramos de nuevo con una trompeta y violines, comenzando con una melodía triste y dramática, seguido de dos variantes más del “tema de Luke” y terminando con algo de la música que define al Imperio en esta ocasión.

Imaginaos que entráis a una cantina donde suena un movido y repetitivo ritmo con aire de Jazz, pero cuando os giráis para ver a los músicos os encontráis a seres cabezones, de ojos saltones y bocas que parecen una mezcla entre una vagina (¡uy!, lo que he dicho en horario infantil) y la cara de un Shar Pei. Pues eso es el Figrin D'an And The Modal Nodes.

The Death Star es una pieza de tonos graves que va subiendo poco a poco hasta convertirse en la marcha imperial de este disco, puesto que aún no existía la que llegaría a ser la más representativa y conocida, (de la cual ya hablaremos cuando toque).

Princess Leia's theme es de lo que hablaba cuando hice el artículo sobre Superman. El tema romántico del disco, que define al personaje de Leia y a su futuro amorío con Han Solo. Una pieza muy notable y emotiva, con protagonismo de flauta y, como siempre, los violines.

En Boarding The Rebel Blockade Runner encontramos más desarrollado el tema imperial, con algún toque intercalado del “tema de luke”.

Detention Block Ambush comienza a lo grande con las trompetas, intercalando algo del tema imperial, el de Leia y el de Luke.

Shootout In The Cell Bay viene a ser continuación directa del tema anterior. Mantiene los mismos parámetros, con las trompetas como protagonistas destacadas y un ritmo tenso.

Y si hay que resaltar un tema heróico de verdad en el disco, yo personalmente apuesto por Chasm Crossfire & Facing Vader, una emocionante pieza que mezcla los sonidos “de los buenos” con los “de los malos”. Algunos lo recordaréis porque fue incluído en el primer trailer del Episodio I. La Amenaza Fantasma, haciendo que los pelos se pusieran de punta. La peli no tanto. Ajem.

Ben Kenobi's Death & Escaping The Death Star comienza con una version lenta del Obi-Wan Quenobi, seguido de una dramática variante del tema de Leia y seguido por el tema Imperial, para acabar con otra variante del tema de Luke más triste. La segunda parte nos ofrece una emocionante marcha con bastante percusión, además de las trompetas y violines acostumbrados.

Launch From The Fourth Moon es una marcha con instrumentos de cuerda, trompetas y un ligero toque militarizado a base de percusión.

X-Wings Draw Fire & Battle Of Yavin sigue las mismas bases de los anteriores en cuanto a instrumentación, mezclando nuevas variantes de temas ya conocidos en una cuenta atrás musical.

Destroying The Death Star continúa con la labor del tema anterior, intensificando esa sensación de cuenta atrás, con más emoción, explotando en una melodía que alivia toda la tensión acumulada.

Throne Room es una marcha entre lo militar y lo monárquico, junto con una nueva variante del tema de Luke . Un tema, como se suele decir, de final feliz.

Y para aquellos que quieran ahorrar tiempo, siempre pueden escuchar lo más destacado en el End Title, suite general del disco.

¿Aún queréis más? ¿He oído un sí? ¿Quién sube a un por supuesto? La señorita del fondo ofrece uno. ¿Alguien sube la apuesta? ¿No? Adjudicado el daros un poco más el coñazo gracias a la chica rubia del fondo. Las quejas se las transmitís a ella.

Una saga tan conocida y longeva tiene numerosas curiosidades entre parodias, fanclips, montajes y un largo etcétera. Y prácticamente todas utilizan la música creada por Williams o llevan inventos originales de los autores.

Para empezar el letrista de themes de cine más conocido de la red tiene también su versión para Star Wars. Acuérdate de mí Goldentusk, cuando te reporte dinero esta fama. Podéis verlo por en siguiente enlace.

Otro aficionado se marca también una letra sobre Star Wars, a pantalla dividida y usando otros temas del compositor para diferentes películas, pero a capella. Un muy currado montaje que merece un vistazo al final del artículo.

También hay un vídeo musical animado con los personajes de la película, pero en esta ocasión rapeando. Ya tiene sus años y se ve que han creado otros nuevos que aparecen en la columna derecha de Youtube. El original lo podéis ver por este enlace y uno de los últimos, por este otro.

Padre de Familia (Family Guy), tiene parodia de la trilogía original de Star Wars. En la del Episodio IV, titulada Blue Harvest, podemos encontrar momentos musicales tan divertidos como el de aquí, el de acá, el de acullá y el de el quinto pino.

¿Se acuerda alguien del juego para Super Nintendo? Contenía gran parte de la partitura de John Williams en flamante sonido midi, sin el cloriano. Un par de estos recuerdos por aquí y aquí.

En fin, podría estar así semanas, llenando esto de curiosidades musicales basadas en este universo, pero habrá que dejar algo para próximas entregas galácticas.

Que la fuerza os acompañe, sobre todo si tenéis que ir al baño.

Alquímicos y galácticos saludos.



0 Comentarios:

¡Comparte tu opinión!

Esperamos tu comentario