• Breves

    viernes, abril 08, 2016

    Carmen Boza. Conciertos Verticales (Lemon Rock Bar) 07/04/2016


    Llegábamos casi al final del concierto cuando, Carmen Boza, con el desparpajo que la caracteriza, nos decía que “Con lo bien que canto y las tonterías que digo”. Aunque, realmente, lo que Carmen llamó “tonterías” es su particular forma de conectar con el público, de ponerse “a pie de escenario” con sus seguidores. Un “de tú a tú” lleno de frases cómplices, de bromas, anécdotas y esas “tonterías” con las que llena los momentos entre canción y canción.

    Hablamos del segundo de los Conciertos Verticales celebrados en Lemon Rock Bar (Granada) con un sold out que vaticinaba el éxito a los pocos días de ponerse a la venta las entradas y que dio lugar incluso a una ampliación de localidades para intentar dar cabida a los muchos fans que habían expresado su disgusto por no haber podido conseguir entradas.

    El establecimiento literalmente lleno hasta la bandera, en este formato que conjuga horizontalidad y verticalidad y que prescinde del escenario para colocar al artista en el patio de luces que da personalidad al Lemon. Allí desde abajo, mirando hacia arriba de vez en cuando para comunicarse con quienes la escuchaban desde las alturas, Carmen Boza comenzó su recital, en acústico, sola pero bien rodeada, con “No me parezco” con el que dejó en un atento silencio a los asistentes.

    A partir de ahí, dieciséis temas y un bis en clave de rock pasando por “El ejército”, “Amante religiosa”, que le dio pie a hablar de un tema muy recurrente en sus diálogos y en sus canciones, el estar bien y el estar mal. Porque Carmen Boza dice ser una mujer que se enamora con facilidad y que pasa, como todas, por esos momentos malos de los que un día se sale para ver la luz al final y sentirse tremendamente bien.


    No faltaron tampoco “Octubre”, que suena preciosa en acústico, o “Señales”, “Mi do menor”, “Delirios”, “Culpa y castigo” ni “Restos de mi verano”. Menciones y recuerdos para un padre que le hizo pensar cosas que le llevaron a componer “Mayordomo” (para decir que no siempre las cosas son lo que parecen) y de una madre que le deja frases para pensar y aplicarse, como “más vale una vez colorao que ciento amarillo” que no está en ninguna de sus canciones pero, quien sabe, un día podría estarlo.

    Incluso tuvo cabida, entre un set list donde tuvieron cabida todos sus temas imprescindibles, el “Niña voladora” de Juanito Makandé que, en su voz, cobra otros matices. Así, entre complicidad y buen rollo, entre risas, canciones y acordes, una personalidad llana, sencilla, de calle, huyendo del glamour de la artista para ser una estrella en las calles, a Carmen Boza se la veía “gozar” del momento, de la compañía, del sitio, de la cerveza y del ambiente.

    Tras hora y media de concierto, el inevitable momento de poner punto y final al espectáculo creaba en ella, al igual que en sus seguidores, ese sentimiento de melancolía que apenas se diluía entre las últimas “Salpicaduras” y un “Fieras” donde la gaditana (de La Línea de la Concepción) se despedía de su público, no sin antes recordar que nos vemos en el Granada Sound, para consuelo de quienes no pudieron verla ayer y alegría de quien podrán volver a verla en septiembre.

    Crónica: María Villa
    Fotos: J.M. Grimaldi 





    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    ¡Comparte tu opinión!

    Esperamos tu comentario

    Agenda

    Reviews

    Breves