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    lunes, octubre 31, 2016

    Leiva en el Palacio de Congresos de Granada (28/10/2016)


    Hasta ahora, nunca, había estado en un concierto formato teatro/auditorio en el que el público tardara teinta segundos en ponerse de pie al comienzo del espectáculo. Y fue “monstruoso”, que se encendieran las primeras luces sobre el escenario (muy poco favorecedoras para el espectáculo, traseras, unicolor y deslumbrantes en muchos momentos), comenzase a sonar la intro y se desatara la euforia colectiva con la entrada de Leiva en el escenario.

    Y es que, Leiva es precisamente eso, un monstruo, como se dice en esta tierra. Uno de los más artistas más talentosos que circula por los escenarios en estos momentos. Un cantante al que le han bastado tres títulos en solitario “Diciembre”, “Pólvora” y el que presenta en estos momentos “Monstruos”, para re situarse en lo más alto, más arriba incluso de lo que estuvo con el grupo con el que no quería hablar de princesas coleccionistas.


    Se notaba, en vista de la acogida que tuvo en Granada, que el artista no ha elegido nuestra ciudad al azar sino que  tiene bien cogido el pulso a un público que jamás defrauda ni se muestra frío con los artistas que nos visitan, sino que se mete de lleno en el espectáculo participando activamente de todo lo que el espacio y la “compostura” les permite.

    Con algo de pereza incluso y el tema metido a modo de cuña, no pudo renunciar a dejar claro que él viene directo desde una “Estrella polar”, aunque no cayó en el manido recurso de recuperar con exceso temas completos de su anterior etapa, sino que paseo durante dos horas entre esos tres álbumes que el público se sabía por completo y dio pie a que el recinto alzara la voz e hiciera coros y coreografías entre los asientos.


    No faltaron, por supuesto, ni los temas que mejor acogida han tenido en este último trabajo, como “Sincericidio”, “El último incendio”, “Guerra Mundial”, “Breaking Bad” o la propia “Monstruos” ni los de sus anteriores trabajos, está claro que para todos hubiera sido “Terriblemente cruel” (Pólvora) no volver a escuchar en directo canciones que ya se han hecho clásicas en el repertorio del artista. Entre ellas también aquel “Vis a Vis” (Diciembre) que aún resuena en el imaginario leivariano.

    Si bien la puesta en escena, como ya he comentado, se veía empobrecida por el extraño juego de luces, lo que sí brilló en la noche, y esta vez con luz propia, fue la “Leiband”, un pedazo de músicos que son más que una banda al uso y en la que encontramos nombres como Juancho (guitarra y voz de Sidecars) a la guitarra solista, o Tuli (batería original de Pereza) que ahora exhibe sus dotes como saxofonista (el cincuenta por ciento del apartado vientos) al que se sumaban a un impecable teclado, un bajista contundente y la fuerza de doble percusión (batería y percusiones) para conformar un bloque sonoro de alto voltaje.


    Y tras dos intensas horas disfrutando la peculiar voz y los giros musicales y corporales de este enorme músico, el irremediable final tenía que llegar, esta vez sin pereza alguna, metiéndose de lleno en “Lady Madrid” un tema que marcó mucho su anterior etapa, que se convirtió casi en un himno más allá de Despeñaperros. Para ese momento, Leiva pidió al público, como cada vez hacen más artistas, que guardasen el móvil y disfrutaran en directo del tema e incluso animarse a besar a quien tuviesen al lado, propiciando múltiples besos entre el público (que no sabemos si se conocían previamente). Porque a esas alturas de la noche, ya había suficiente material para decir que “youtube allí”.  

    Crónica: María Villa
    Fotos: J.J. García 


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